FANDOM


-*Nótese que no sabía que título ponerle*


Era una mañana de un martes. Segundo día de la semana, y no sólo eso, si no que sería un día agitado también.

Las nubes se encargaron de tapar al sol poco a poco. El clima se tornó gris y opaco, y consigo, trajo brisas. Frías brisas que hacían que aquellas personas que estaban a punto de salir a la calle, tuviesen que volver y buscar un abrigo para no enfermarse.

Las brisitas pronto se convirtieron en viento. Un viento mediano, ni muy suave ni muy fuerte, e igual de frío que antes. El viento comenzó a ocasionar ruidos de ventanas, latas, persianas y demás. En especial, una de las ventanas que presentaba un ruido bajito, era la del departamento donde habitaba Sunset Shimmer, la chica que todos conocemos. La que una vez fue rebelde y matona, y sin embargo, ahora era la típica chica que todos querían.


Pero no todo era color rosa en la vida de la señorita Shimmer, pues, el ruido del viento “golpeando” en su ventana, enseguida causó que se despertara. Sunset se sentó en la orilla de la cama, estiró sus brazos, y después estiró sus piernas para poder alcanzar una pantufla color rosa que estaba lejos de ella. Cuando se la estaba poniendo, fue que escuchó una vibración: su celular. ¿Y qué podía significar esto?. Pues…


- ¿¡Qué?!- se preguntó al ver que una de sus amigas, Rainbow Dash, le había enviado un mensaje a través de “Whats App”- No, no. Hoy no- se dijo.


Miró la hora, la cual estaba marcada en una esquina de la pantalla del celular: 08:02AM. ¡Joder! Se le había echo muy tarde. El horario de entrada a clases era a las 8 de la mañana, y ella terminó despertándose a esa hora. Pero bueno, ¿Una vez que llegara tarde a la escuela no le haría mal, o no?

- Dios ¿Dónde está?- se preguntaba Shimmer, quien se había levantado alterada a buscar algo en una pequeña biblioteca llena de libros y papeles- ¿Dónde la dejé anoche?


La joven corrió a su cama, para acomodarla, por si aquello que estaba buscando estuviera allí por casualidad. Pero no. Se fijó en una cómoda que tenía con accesorios y decoraciones ¡Tampoco estaba allí! Enseguida corrió a agarrar su celular nuevamente para escribirle a Rainbow Dash. Para decirle que "eso" que estaba buscando no estaba en su casa, que tal vez se lo había olvidado en la escuela, o tal vez lo tenía otra chica del grupo, hasta que…


- Ay…- se quedó quieta al ver que, una hoja con un dibujo estaba arriba de su mesa de luz.

¡Eso era lo que estaba buscando! Corrió a revisarlo, era un dibujo abstracto pintado con muchos colores.

No tenía mucho sentido, pero si tenía importancia, al menos para ese momento: en la escuela, habría una exposición de los distintos trabajos de plástica, como dibujos, cuadros, pinturas o maquetas. Y el trabajo seleccionado por Sunset era su dibujo abstracto, pintado con temperas y acuarelas, el cual le había llevado largo trabajo (a pesar que era algo simple).


Lo volvió a dejar sobre la mesa de luz y corrió a su armario para sacar su ropa: una remera roja, unos pantalones de jean eslatizados y su clásica chaqueta de cuero negra, además de sus botas. Se vistió rápidamente, a pesar que tuvo consecuencias en ello, como enredones, un largo hilito que colgaba de la remera después de haberse enganchado con una pulsera de la joven, las botas que no le entraban y la campera de cuero que tenía manchas blancas pegoteadas… Parecía que se había olvidado limpiarla.

No le tomó importancia a esto. Corrió hacia una esquina de la habitación, donde se encontraba su mochila. Guardó el dibujo allí dentro y se la colocó, para así, dar comienzo a su salida hacia la escuela. Bajó las escaleras y salió del departamento.

Para su suerte (mala suerte para ser exactos), el viento comenzó a aumentar más, a hacerse más fuerte. A Sunset le molestó un poco esto. ¡Llegaría muy tarde al colegio, no alcanzaría a entregar su trabajo a tiempo y corría un feo viento!


Echó a correr en dirección hacia la escuela. Pasaba por las veredas a medida que el viento aumentaba cada vez más y más. El pelo de la chica se le iba contra su cara a medida que corría. Pero… Todo empeoró cuando, de repente, el viento aumentó mucho más.


Sunset cruzó una calle corriendo, y a pesar que esta calle estaba asfaltada, un montón de tierra se le metía en sus ojos. Aprovechó de caminar un poco al llegar a la vereda nueva. A respirar, hasta que sintió una vibración más larga y se escuchó una canción: su celular, otra vez.

- ¿Vas a venir o no?- preguntó Rainbow Dash, a través de una llamada telefónica- ¡La profesora ya llegó al curso! Dijo que en un rato comenzaríamos a preparar todo para la exposición. Si no traes el dibujo, los nuestros no quedarían completos.

- Es lo que estoy intentando hacer- le respondió Sunset- Voy por la cuadra de la tienda de móviles, no se alteren. Díganle a la profesora que voy a tardar. Díganle que tuve un problema familiar, que me descompuse, no sé.

- No hay problema- respondió Applejack, quien seguramente había agarrado el celular de Dash para hablar con Sunset- Tu dibujo es la continuación del dibujo de Pinkie Pie, y mi dibujo es la continuación del tuyo. No creo que los que vengan a ver las obras, noten que le falta algo.

- Sssssssi- se escuchó a Rainbow Dash, quien seguramente estaba cerca de Applejack- Pero si no llega, le van a bajar la nota al no entregar el trabajo.

- Lo sé, ahora voy un poco más cerca- respondió Sunset, a medida que iba escuchando y caminando- Me falta…

- No sean tan estúpidas y dejen que llegue en paz- se escuchó una voz de una chica en la llamada.

Sin embargo, Sunset colgó la llamada al escuchar esto último. La chica tenía razón, la llamada la estaba atrasando más. Ella quería seguir corriendo para así adelantar su paso, pero no podía. Le dolía mucho al costado de su abdomen, y también había estado agitada.

Cruzó más calles, siguió caminos que se le hacían larguísimos. El viento empeoraba la situación, el ruido de su soplido era molesto, y para colmo era frío. Ideal para que la chica pescara un resfriado. Pero… A fin de cuentas llegó a la escuela.

Pasó adentro, tan solo había un curso rondando por los pasillos del lugar al estar en hora libre. Algunos se rieron y se preguntaron porque había llegado tan tarde. Sunset pasó a su curso, ´pero no había nadie. Se refregó los ojos y recordó que la exposición sería en el gimnasio. Pasó allí y…


- ¡Sunset!- le gritó Pinkie Pie apenas le vio entrar- ¡Llegaste!


- Tarde pero seguro...- respondió ella, con sus cabellos despeinados que se notaron aún más.


- Uff, claro- exclamó Raimbow Dash, llegando hacia ella- Que no te vuelva a pasar… Nuestro trabajo quedaría desprolijo sin tu parte allí.


Sunset sintió un poco mal el “regaño” de Dash. No tenía mucho sentido que ella fuera así, pues, que Sunset llegara tarde y que por poco no hubiera llegado a la exposición no era razón para enojarse. Era una completa estupidez.


Shimmer fue hacia las mesas de los demás trabajos, saludó a la maestra y les señaló un lugar para que las 6 chicas pusieran sus dibujos allí. Y con mucho cuidado, y moviendo unas mesas contra la pared para que los dibujos no se cayeran, dejaron a la vista su trabajo: un dibujo abstracto grande, compuesto por cuatro hojas en vertical en el lado izquierdo y otras cuatro hojas en vertical en el lado derecho. Así, formaban entre todas las hojas un gran dibujo abstracto, colorido, y pintado con diversas cosas, como lápices, plumas, témperas, acuarelas, e inclusive, esmaltes de uñas para la que no tenía lo demás.


Los demás cursos a cargo de la profesora comenzaron a llegar con sus trabajos: algunos habían hecho maquetas de todo tipo. Otros exhibían dibujos de cualquier cosa, los “mejores” dibujos que habían hecho en todo el año escolar. Tan solo uno o dos por curso se habían dedicado a pintar cuadros hermosos. Otros habían armado cajitas o alajeros de madera y pintado después. Algunos habían trabajado en arcilla y formado cosas interesantes. Otros se dedicarían a actuar en forma de un pequeño teatro.

La profesora había colocado un proyector para mostrar fotos de los procesos de todos los trabajos alrededor del año y vídeos que se habían preparado. Inclusive un curso, el de los más grandes, se había encargado de poner comida y gaseosas por si alguien quería y recaudar dinero para la fiesta de graduación. 


Las 6 amigas, Applejack, Pinkie Pie, Fluttershy, Rainbow Dash, Rarity y Sunset Shimmer, apreciaban los trabajos y a cada rato observaban a las personas que iban a ver su dibujo colorido y especial. Aunque no le tomaron mucha importancia a esto, siguieron rondando en el gimnasio mientras hablaban y reían de distintas cosas. Todo esto, mientras que afuera el viento seguía. Pero por suerte ya se estaba pasando. Ya estaba bajando su fuerza, estaba por pasar a ser la brisita que se sitió al comienzo del día… O al menos cuando Sunset despertó.


Fin.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.