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El agente nos dirigió hacia las cavernas tal y como había dicho, al parecer tenía un poco de lealtad en sus palabras a pesar de que su falta de información era algo imperdonable para cualquier ser existente. Me molestaba a lo que se estaba reduciendo, un simple artefacto de alguna de las princesas en lugar de mostrar un poco de independencia, con tan solo mencionar una posible falla en su deber se había encaminado a las cavernas sin preguntar más. Prismagic estaba alerta por cualquier traición que pudiera llegar, ya sea por la espalda o por el mismo guía, pero cuando la entrada a las cavernas asomaba en el horizonte pude estar seguro de que no habrían mayores inconvenientes que la escalada. -Tú primero, eres el guía- expresé con tranquilidad mientras comenzaba a subir, hubo algunos pasos en falso por parte de Dark Shadow en especial donde había desprendimientos, pero al menos si caía no seríamos Prismagic o yo.

Finalmente llegamos a la entrada y para nuestra grata sorpresa la potrilla estaba saliendo del lugar, era la primera vez que me cruzaba con un plutónico en persona, blanca como la nieve excepto la melena y su cuerno que era lo que sobresalía de la capucha que llevaba puesta por la leve tormenta de nieve. Pude notar como sus ojos negros miraban a los míos fijamente, en lugar de temor o sorpresa pude notar que parecía esperarnos o ya había vivido esta situación. -Supuse que nos encontraríamos antes de lo previsto, Prismagic, también supuse que traerías a otros contigo.- declaró con su voz, a pesar de ser infantil mostraba una gran tranquilidad algo que admiraba. -Esperaba conocerte en persona, para poder zanjar los asuntos, han atrasado varios años de progreso.- declaré con firmeza mientras me adelantaba hasta quedar frente a ella, nuestra diferencia de altura era considerable a pesar de que ambos parecíamos tener el mismo carácter sin vacilación en los asuntos que tratábamos.

-¡Un momento! No habíamos acordado tal cosa, solo hablaríamos.- se adelantó Dark Shadow interponiendose entre los dos, claramente había malinterpretado las intenciones desde el primer momento. -¿Hablar? ¿De verdad pensabas eso?- expresé con frialdad mientras utilizaba mi control temporal para moverme a su lado en apenas segundos. Pude notar como giraba su cabeza atónito, tratando de descifrar el siguiente movimiento pero un solo golpe de mi casco bastó para incrustarlo contra la montaña unos metros por detrás de la potrilla.-Ahora, ¿En qué estaba?- pregunté utilizando el mismo método para sorprender a mi siguiente rival, sin embargo, para mi propia sorpresa no solo pudo ver mis movimientos si no contrarrestar el golpe con uno propio haciendo que retroceda hasta quedar al lado de Prismagic.

No hubo tiempo de pedir explicaciones o idear un plan, al segundo de aquel movimiento varias lanzas de energía fueron disparadas hacia ambos. Evadirlas no fue nada sencillo, pero años de entrenamiento rindieron sus frutos, ya que milagrosamente ninguna de estas pudo alcanzarnos. Terminaron por clavarse en la nieve a nuestro alrededor, Prismagic parecía no haber visto aquellas habilidades anteriormente. -Guardabas trucos, es interesante que te hayas limitado en nuestro combate anterior- expresó con cautela mirando fijamente a la potrilla quién se quitó la capucha. -Algo no está bien- se dirigió a mí mientras señalaba su melena, una franja negra atravesaba el cabello blanco. -Se supone que debía ser azul- el detalle me asombró pero poco duró este detalle cuando las estacas comenzaron a brillar intensamente. -Prismagic, ¡Es una trampa!- alerté segundos antes de una gran explosión que nos tomó casi por sorpresa. Era uno de los combates más peligrosos de mi vida y mi rival resultaba ser solo una niña, pero con poderes superiores a cualquier unicornio que hubiese visto antes.

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