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Salvamento de la oscuridad parte 2
Controlled darkened Burning
Pertenece a: Trapezium
Clasificacion Sin restricciones
Género Acción, Aventura
Estado Terminado
Ambientada en Appleloosa, Bosque Everfree, Equestria
Cronología
Salvamento de la oscuridad parte 1 Salvamento de la oscuridad segunda parte Buscada desde el más allá
Este es el capítulo número dieciseis de la serie fanfic Digression.

Luego de haberse librado a duras penas del mal usado hechizo de Atom Mist, Burning y Density junto a las dos pegasos que les acogieron, después de haberse visto envueltos en una confrontación directa con sujetos de la tribu grisacea, ahora entre dudas y preocupaciones, tratan de llevar a cabo su idea, y escapar de Appleloosa para evitar otra confrontación con los grisaceos, mientras tanto, estos últimos se dirigen al pueblo con el fin de evitar aquello.

Relato

Ya habiendo llevado a cabo lo sugerido por Burning en momentos anteriores, el grupo de ponis, sometidos a una presión que jamás habían experimentado en sus vidas, y temerosos por que en cualquier momento el tétrico silencio de ese instante se viera perturbado por un ruido sospechoso, se animaron, a pesar de ello, rápidamente a tomar la iniciativa de finalmente salir al exterior y enfrentar a las nuevas y deterioradas tierras de Equestria, deterioro cuyos culpables solamente tenían certeza de que eran unos monstruos sin control.

-Tarde o temprano teníamos que hacer esto- dijo Graveyard ya al lado de la puerta principal junto al grupo, y se encontraba tan asustada que incluso era posible notar lo temblorosa que estaba su voz y su cuerpo en general.

Density, con suma delicadeza, no obstante lleno de temor, comenzó a aplicar fuerza sobre la puerta, y al mismo tiempo que hacía esto, las otras tres yeguas se preparaban para estar lo más alerta de su entorno y no dejar pasar ni un solo movimiento que se viera en este, siendo Burning quien trató en mayor medida de llevarse a sí misma a un estado de concentración máximo.

Posterior a haber abierto la entrada de la casa por completo, Burning y Density, quienes iban adelante, echaron un vistazo al pueblo antes de salir, para así asegurarse de que efectivamente eran solo ellos los que se encontraban en el pueblo.

-Bien... vamos- dijo Density luego de ver que Burning le hizo un gesto de negación, indicándole con esto que no había visto ningún movimiento de parte de otros ponis.

Dieron algunos pasos temerosos luego de girar hacia su izquierda en la puerta, y mientras sus pisadas comenzaban lentamente a tomar más rapidez, después de pasar sobre las vías de tren que partían al pueblo en dos, los ponis tomaron como guía los árboles visibles a la distancia, los que supusieron que eran del bosque Everfree.

-¿Rodear el bosque Everfree? Es la única opción que parece al menos un poco conveniente- pensó Burning mientras se mantenía lo más alerta posible.

-¿En serio no vienen? ¿Simplemente así nos vamos?- preguntó Graveyard con una voz que oscilaba entre la felicidad y el nerviosismo máximo.

-Mejor no nos confiemos hasta que ya estemos alejados- agregó también con nerviosismo la madre de Graveyard, también tratando de hacer callar a su hija con estas palabras.

-¡Estoy seguro de haber visto unas siluetas salir de una de esas casas!- se escuchó nítidamente a la distancia una voz masculina, haciendo saber a Burning y al resto que, a pesar de todos, ya no estaban solos en el pueblo, y al momento de querer comprobar que en efecto aquel petrificante hecho era cierto, giró sus ojos casi al mismo tiempo que los demás para ver que incluso, ya no muy lejos y semicubiertos por las casas, se veían unos sujetos acercándose rápidamente al pueblo.

-¡No lo creo!- dijo Burning más sobresaltada que nunca, no necesitando más de algunas centésimas de segundos para proceder a tomar a todo el grupo con su magia y colocarlo detrás de las murallas de una casa cercana a ellos.

-No... ¿Por qué?, era imposible que estuviéramos solos...- dijo Graveyard entrando en un estado de completa exasperación y desesperanza, al punto de estar al borde de un paranoico llanto.

-¡Oigan! ¿Traen los explosivos? Digo para darles un uso- dijo otra voz de timbre un poco más grave, dándoles al grupo de equestres información que jamás habrían esperado recibir indirectamente.

-¿Explosivos? ¿Para que los querrían?- se preguntó Burning mentalmente al escuchar lo que decían los aborígenes, lo que sin embargo, no lograba en ningún modo disminuir la tensión en sí misma, sino que provocaba un efecto totalmente opuesto.

A pesar de haber estado casi completamente expuestos al peligro, Burning quiso, por última vez, tratar de echar un vistazo a los sujetos que les buscaban, y al momento de realizar aquello, tuvo la suerte de justo presenciar como dos unicornios comenzaban a elevarse por sobre los demás individuos.

-¿Van a sobrevolar el pueblo?- se preguntó Burning otra vez en su mente, ahora sintiendo como si su corazón hubiese estado casi en su garganta, suponiendo que aquella pregunta tenía una respuesta afirmativa, haciendo esto que finalmente Burning actuara y, de manera sumamente acelerada, llevara al grupo a la casa con la entrada más cercana que viera, teniendo como fin el continuar ocultándose de los grisaceos.

-¡Rápido! ¡A esa casa!- dijo Burning indicando una casa que tenía su puerta principal a pocos metros de distancia y que estaba casi paralela a ella, guiando al grupo velozmente hacia dicha puerta y por último, entrar en a penas unos miseros segundos a dicha casa, quedando así todos, nuevamente obligados a permanecer ocultos de los grisaceos.

Por otra parte, los dos unicornio que Burning divisó al momento exacto en que comenzaban a alejarse del suelo, ahora ya empezaban a inspeccionar la villa desde considerables alturas ayudados de su magia, en primeras instancias analizando el sitio de forma rápida, y luego observando cada esquina con más detalle.

Aquellos unicornios resultaron ser, justamente, Further Charged y Scorched Road, los que eran para el entonces los correspondientes protagonistas de la frenética búsqueda que se estaba realizando en aquellos instantes, pues habiendo divulgado información crucial sobre el grupo de equestres permaneciendo en Appleloosa, se habían vuelto el agente principal de motivación, sin embargo, siendo ellos las figuras más destacadas de entre todos los que estaban siendo participes de la situación, desconocían completamente el hecho de que Fog Spirit, cuya importancia entre el pueblo grisaceo era la mayor, se dirigía también a aquella ubicación con el mismo propósito.

-Juro... Further... que siento más de una presencia por aquí, pero deben estar haciendo todo lo posible por esconderse de nosotros- dijo Scorched hacia su compañero con una extraña frustración fluyendo en él, mientras Further, totalmente concentrado, solo le dio una rápida mirada a su compañero a la vez que mantenía estoica su expresión en el semblante.

-Siento, sobre todo... una energía especialmente ardiente... debe ser de esa unicornio... pero no sé dónde están- pensó Scorched después de haberle hablado a Further, quien pasados ya otros pocos instantes, se giró para tomar rumbo hacia donde se había juntado el resto de los guerreros, dejándole a Scorched ninguna otra opción más que devolverse con él.

-Muy bien, ustedes, los de los explosivos... vamos a tener que empezar a inspeccionar las casas- anunció Further para los guerreros con una amplitud forzada en su voz, no obstante, manteniendo su rostro relativamente seco e intacto.

-Oye, no estarás pretendiendo que los vamos a matar... ya sabes lo que dice el señor Fog Spirit- agregó Scorched a las palabras de Further pretendiendo decorar las circunstancias con algo de humor, y este, inesperadamente fastidiado por el actuar de Scorched, se dirigió en voz baja a él.

-Bueno, ¿No es esto lo que quieres? ¿Matar a esa unicornio? ¿Ir en contra de lo que dice Fog Spirit?- dijo Further cuestionando un tanto molesto a Scorched, dejando a este un tanto perplejo con aquellas preguntas, temiendo también dentro de su perplejidad que ahora las respuestas para dichas preguntas hubiesen dado un giro drástico respecto a lo que habrían sido estas un tiempo atrás.

-¿Acaso solo los mataremos si en verdad están aquí?- preguntó en voz alta uno de los guerreros.

-Exacto, pues esos sujetos no nos dejan más opción si es que hasta ahora no se han desvanecido como el resto... recuerden que Fog Spirit también ha dicho que, si debemos matar... no vacilaremos ni un poco-

Con aquellos vocablos finales de parte de Further, el ánimo en los guerreros se vio ascendido al saber que Further citaba las palabras de su adorado líder y tácito manipulador, en el cual, a pesar de no darse cuenta de lo último, encontraban la mayor fuente para mantener su resentimiento hacia los equestres latente.

-Eso es... ¿Es esto lo que realmente quiero? No lo sé... ¡Ya! ¡No hay tiempo para esto ahora!- pensó Scorched, ahora con su mente y su estabilidad totalmente perturbada por las palabras que en la instancia recientemente pasada le había dicho su compañero.

En el entretanto, los cuatro equestres junto a las dos ponis aborígenes ahora se mantenían ocultos en el cuarto más alejado de la entrada de la casa, y casi completamente consumidos por el pavor, los ponis no hallaban que hacer por su seguridad más que permanecer lo más silenciosos que les fuera posible.

-Nos van a encontrar... nos van a... encontrar- decía una ya resignada Graveyard, incluso alcanzando el punto de comenzar a soltar algunas lágrimas de desesperación junto a un llanto reprimido.

Súbitamente, en medio del silencio dentro de aquella casa, después de que Graveyard repitiera aquellas palabras, la yegua sobre Burning, de quien tenían la certeza que estaba fuera de conocimiento, revivió impulsivamente y, cayéndose del lomo de Burning, comenzó a gritar como un animal verdaderamente desquiciado, siendo a los pocos segundos callada por Burning, quien producto del sobresalto, posterior a haberle tapado la boca le dio un golpe en la frente, dejándola lo suficientemente atontada como para que dejara de gritar.

-¿Acaso sabe que ya están aquí? ¿Cómo?- preguntó Burning para sí misma en sus pensamientos después de golpear a la otra unicornio y mirar las caras de espanto de los demás, sintiendo así también como ahora la sensación de alarma y sorpresa sobrepasaba lo máximo.

-No... yo estoy seguro de... haberla dejado inconsciente... ¿Cómo sabe que ya están acá?- dijo Density sumido en un mar de desconcierto y de horrorosas visiones de lo que ocurriría a partir de ese momento.

-Parece que escucharon- dijo Ascendant tratando de aparentar el menor temor posible, no resultándole esto del todo.

En efecto, como había dicho la pegaso, los grisaceos, sin importarles el hecho de que el ruido que había captado su audición lo había interpretado esta difícilmente, ansiosos decidieron cruzar las vías en medio del poblado y buscar la ubicación exacta desde la cual se había emitido ese grito que sospecharon algunos, que podría haber sido de la chica capturada de la cual habló aquel adolescente.

-No puedo creerlo... ¡Vienen para acá!-

-Guarda silencio, Graveyard-

-Si nos encuentran... no tendremos más opción que luchar- dijo Density, ya esperándose lo peor y renunciando a la idea de quedarse escondido hasta que se retiraran los guerreros.

-En ese caso yo daré el mayor apoyo... ya basta de cuestionamientos, porque ya he pensado demasiado- dijo Burning recordando una de las tantas cosas que le había dicho Atom Mist y percibiendo el aura de resignación de Density.

Repentinamente la puerta de la casa se abrió con violencia, y unos cuantos guerreros entraron calladamente al lugar, algunos de menor rango con lanzas y vestimenta tribal, y otros de mayor importancia con fusiles o mosquetes robados del ejercito equestre, siendo estos últimos quienes contradictoriamente iban atrás.

La última reacción del grupo de equestres fue esconderse, de la manera más rápida y sigilosa, atrás de un mueble de tamaño considerable puesto en una esquina, escondite el cual consideraron menos probable que investigaran.

Para desgracia de Burning, la unicornio con la cual cargaba estaba tratando de hacer ruidos nuevamente a pesar de haber estado sumamente aturdida, ante lo cual Burning reaccionó nuevamente proporcionándole un golpe, esta vez en la sien, dejándola definitivamente inconsciente justo al instante en el que el Scorched, el sujeto que más decía Buscarle, asomó su cabeza en el cuarto donde se encontraba con los demás.

-Dudo mucho que estén aquí- dijo Scorched un tanto molesto después de darle un rápido vistazo al sitio, y ya que ahora sentía como si solo hubiera estado perdiendo el tiempo, se marchó de ahí sin revisar el cuarto a fondo, lo cual significó mucha suerte para los equestres.

-¿No vieron nada? ¿Huellas de cascos? ¿Cualquier cosa sospechosa?- preguntó el unicornio a sus repudiados compañeros ya habiendo salido de la vivienda, quienes le miraron con algo de extrañeza debido a su comportamiento un tanto perturbado.

-No, nada que ayude... solo... mucho polvo- dijo un guerrero de alto rango mientras se aseguraba de que su fusil estuviera en buen estado.

-Te dije hija que no nos iban a encontrar- dijo Ascendant a una sorprendida Graveyard, sintiendo ahora aquella relajación que llega después de la tensión.

-Qué... milagro... ¿Tan de suerte estamos?- dijo Graveyard a modo de susurro, no obstante, más emocionada que nunca.

Ya sentían las voces de los aborígenes desvaneciéndose, y los niveles de adrenalina drásticamente comenzaban a bajar en ellos, no obstante, una última voz y sus palabras finales, más que volver a urgirles, les dejó algo confundidos.

-¡Oigan! ¡Esperen a que haga esto!- exclamó un grisaceo a sus compañeros, aún estando cerca de la casa.

-¿Qué?- dijo Density al mismo tiempo que aquel grisaceo, sin motivo aparente, abrió y cerró la puerta principal lo más rápido que pudo, dejando luego de eso rebotar hasta la habitación donde se encontraban los equestres un objeto que desconocieron hasta el momento en Density salió del escondite para posteriormente percatarse, con un gigantesco sobresalto, que se trataba de una gran cantidad de explosivos a punto de explotar.

-¡Cuidado!- gritó Density ruidosamente, y no pasó más de un segundo después de que Density formara un escudo de magia para que se escuchara un gran estruendo y los explosivos hicieran volar casi toda la casa y los ponis terminaran algunos metros alejados del lugar, un tanto separados entre sí, no obstante, sin heridas graves gracias al escudo de Density.

-¿Qué? ¿Acaso esos son...?- dijo el sujeto responsable de la explosión observando las siluetas de los equestres detrás del polvo y los escombros, preparándose ya para advertir desde la lejanía a los demás guerrero con frenesí.

-¡Por qué haría eso ahora!- reclamó Scorched con su comportamiento algo perturbado luego de que ocurriera aquella estrepitosa explosión, sin embargo, después de divisar las siluetas envueltas por el polvo, no demoró más de un segundo en espabilar, y acto seguido, advirtió rápidamente al resto y fue hacia las siluetas volando velozmente con su magia.

-¡Síganme!- grito articulando aquello sumamente rápido, cosa que no fue impedimento para los grisaceos al momento de entender la orden.

-¡Debo hacer algo!- exclamó Burning pensando con una cara que denotaba una combinación de desesperación con furia, y después de mirar a sus compañeros no gravemente heridos, pero aún aturdidos, lo primero que le vino a la mente fue la idea de simplemente llevarlos a todos con su magia, no obstante, Burning pudo durar a penas un segundo corriendo, pues antes de que comenzara a tomar más velocidad, repentinamente Scorched se teletransportó en frente de ella con su cuerno cargado y resplandeciente, luego de otros instante llegando el resto de los grisaceos que estaban cerca de ahí, los cuales formaban un número bastante grande de individuos.

Burning, al verse acorralada y extrañamente dominada por el miedo, no halló más alternativa que dejar delicadamente a sus compañeros en el suelo, ya que habían bastado solo un par de segundos para que la cantidad de grisaceos a su alrededor a lo menos, se hubiese triplicado.

-Y no te entusiasmes por saltar por los aires. También hay algunos unicornios y pegasos vigilando desde arriba tuyo- dijo Scorched con voz desafiante y con un fin que se podía saber solo con reconocer aquel aire amenazador en él.

-Ojos... naranjos... debe morir- susurró un guerrero que al parecer había visto a Burning provocar aquel desastre en el nuevo Diamond Town, y que ahora, mientras percibía en su semblante lo acorralada que se sentía, comenzaba a deformar su rostro de modo que acabara este siendo uno de ansiosa locura, la cual evidentemente se enfocaba más en Burning que en el resto de los equestres.

-¿Y bien, Scorched? ¿Qué piensas que deberíamos hacer con estos tipos?- dijo Further con un leve aire de burla luego de aparecer volando y aterrizando al lado de su compañero, quien solo dio una veloz mirada a todos los grisaceos que estaban ahí para dejar su vista posada nuevamente sobre Burning, la cual ahora solo podía observar alarmada como gran parte de los rostros que podía ver se centraban en ella y quienes estaban más cerca le amenazaban tanto a ella como a los demás ponis apuntándoles con lanzas y fusiles.

-¡Hey! ¡No intenten nada raro o los matamos aquí mismo!- exclamó un guerrero con fusil a la vez que su arma apuntaba a Density, quien al haberse recuperado del aturdimiento producto de la explosión, ahora se levantaba muy lentamente y dándose cuenta de lo encerrados que estaban.

-Deberíamos... matarlos. Pero antes, ¿Cuál de esas dos será la traicionera?- preguntó Scorched para saber lo que suponía Further, pero antes de que este pudiera responder a la pregunta, ellos dos y los guerreros en general, empezaron a percibir un ruido a la distancia que les pareció familiar, y para comprobar sus suposiciones, accedieron a mirar hacia atrás, y entonces vieron, anonadados, que se trataba del tren de Equestria, transporte el cual los grisaceos, Further y Scorched sabían que siempre era utilizado por Fog Spirit, explicándose así el por qué de la repentina agitación en el ambiente para los guerreros.

Por otro lado, Burning, al darse cuenta de la distracción en prácticamente todos los guerreros, ya comenzaba a vislumbrar una oportunidad para escapar de algo que parecía una muerte casi segura.

-¿Acaso trajiste a Fog Spirit también, Further?- preguntó Scorched con un semblante del cual expelía como fuego la emoción de sorpresa mezclada con la de cólera, dando seguido de esto, algunos pasos rápidos para acercarse más al tren que ya estaba deteniéndose, sintiendo luego de ver aquello, una ascendente y sumamente rara sensación de desconcierto, recordando debido a este sentimiento las inesperadas preguntas que hace un rato le había hecho Further, pasando así dicho desconcierto en Scorched a una inestabilidad emocional que verdaderamente jamás había sentido.

-Deberé confiar en mi magia. Es lo único que puedo hacer- pensó Burning al mismo tiempo que empezaba, de la forma menos ruidosa posible, a encender su cuerno en medio de todo el alboroto que lentamente comenzaban a generar los grisaceos.

-¿Fog Spirit ha vuelto?- preguntó hacia el aire, tomado por sorpresa con la llegada del tren, un guerrero que incluso se le notaba algo hipnotizado por el hecho.

"Quiero usar mis cualidades físicas como se debe" fueron las últimas palabras que resonaron con aura furiosa en la mente de Burning antes de girar sus ojos hacia Density, a quien observó con una expresión de preocupación, queriéndole advertir cautelosamente de lo que estaba por llevar a cabo, y este al recibir e interpretar el mensaje de la unicornio entre todo el ruido casi instantaneamente, en lo único que pensó fue en simplemente acatar las palabras de la unicornio y asegurarse de que el resto del grupo también lo hiciera mediante la desesperada realización de muecas y gestos acelerados.

-Apéguense a mí- dijo Burning acercándose un tanto a Density, y este solo le miró, haciendo también un gesto de afirmación con la cabeza.

Mientras tanto, ante los grisaceos y Scorched salió de la locomotora, la que no estaba ni muy lejos ni muy cerca, después de algunos grisaceos que la manejaban, un rostro el cual todos, al fin y al cabo, estaban esperando.

Aquel rostro que parecía demasiado tétrico para un cuerpo que ya parecía limitarle demasiado era en efecto, el rostro del padre de Burning con el aura del tan respetado Fog Spirit.

Scorched se hallaba desconcertado, sin embargo, no esperaba que aquella sensación le llevara al punto de haberse olvidado de lo que había ido a hacer al pueblo, y fue entonces cuando, como si un relámpago hubiese caído cerca de él, recordó que estaban él y los guerreros manteniendo a aquellos equestres acorralados, y con un enorme sobresalto, profirió fuertemente una corta frase para devolverles a los guerreros su concentración, lo cual no consiguió a tiempo.

-¡La unicornio estupi.. !- gritó Scorched con una fuerte inhalación antes de articular la frase que no pudo acabar pues, inesperadamente, un poderoso rayo de magia de color amarillo fue lanzado por Burning.

A la vez que gritaba con furor, Burning mantuvo su rayo de magia expulsándose hasta que dio una vuelta completa y rápida para asegurarse de que todos fueran impulsados hacia atrás y quedara un espacio para escapar, pero a pesar de aquello haber sido sumamente rápido, de igual forma dos lanzas pasaron rozando la piel de la unicornio, dejándole estas con un corte mediano en el lomo y otro a la mitad de uno de sus cascos.

-¡Ahora! ¡Corramos!- exclamó Burning para tomar con su telequinesis a quienes le acompañaban en las circunstancias, sorprendiéndose Density por esto, ya que antes que él pudiera empezar a correr, Burning le tomó con su magia junto al resto, terminando ella por ser la única corriendo.

-¡No entiendo nada de lo que esta pasando!- exclamó Graveyard entre las lágrimas y

-¡Al otro lado del tren! ¡Podemos usarlo!- dijo Density dirigiéndose a Burning mientras era sostenido por la magia de esta, y Burning, casi sin vacilar, tomó la idea de Density, la cual de igual manera ya había considerado por su cuenta, aunque de forma vaga.

-¡Yo puedo volar hasta allá!- dijo Ascendant aceleradamente y petrificada en su interior por lo que estaba ocurriendo, no obstante, pudo reunir el valor suficiente y zafarse de la telequinesis de Burning para hacer lo que se había propuesto.

-¡Noooooo! ¡Déjenme!- gritó con desesperación una voz femenina que a Density y, posteriormente a Burning, les pareció escalofriantemente conocida.

-¡Maten a la traidora! ¡Tortúrenla!- dijo furiosamente Further, quien junto a los unos treinta guerreros más, ya había sospechado que la traidora de la tribu era la terrestre que el grupo de equestres había rescatado.

-¡Maten a Fog Spirit!- gritó nuevamente la terrestre, entre un mar de lágrimas, a la vez que era aplastada por el montón de guerreros, intentando comunicarse con quienes habían tratado de salvarle desde la lejanía, y en momentos que ya había asumido como los últimos de su vida.

-Burning... creo que perdimos a...- dijo Density congelado, con ojos saltones y cejas inclinadas hacia arriba, demostrando con aquella expresión en la cara la exasperación instantanea que le había invadido.

-¡La terrestre!- exclamó Burning en su perturbada mente con cara de espanto mezclado con un poco de ira, deteniéndose y girándose hacia la dirección contraria veloz y desesperadamente, dejando caer a Graveyard y a Density de cascos, y sintiendo el sentimiento de culpa y mediocridad recaer sobre ella con mayor fuerza, pues solo fue consciente de la ausencia de la poni terrestre solo hasta que Density mencionó aquello.

-Si se me da la oportunidad...- pensó Burning mientras veía como si todo hubiese estado moviéndose más lento de lo habitual, recordando ahora las palabras que dijo mientras se encontraba inconsciente.

-¡Cuidado arriba!- exclamó Density notoriamente alterado, disparando después del grito algunos rayos de magia con la mayor velocidad que le fuera posible, impactando dichos rayos de magia en sus objetivos lo suficientemente fuerte como para hacerlos caer desde el aire.

-¡Burning tenemos que irnos! ¡Ya no podemos!- dijo Density a Burning mientras experimentaba un sentimiento de culpa equivalente al de ella, y esta, al momento de dar un paso hacia el pueblo para volver, recibió una bala en su casco derecho al extremo de este, haciéndole esto tropezar con dolor, no obstante, provocándole a los pocos instantes una explosión de furia dentro de sí, ganando así la suficiente seguridad para disparar otra masa mágica hacia los grisaceos, específicamente hacia aquellos que se habían lanzado sobre la poni que habían ayudado.

-¡Malditos enfermos!- grito Burning desconociéndose casi por completo en aquel instante, descargando ahora un rayo mágico aún más potente que el anterior al mismo tiempo que Density le agarró para que solo siguiera con el grupo, sin embargo, pasó a penas un miserable rato para que Burning y su magia fueran interrumpidas por un unicornio que repentinamente apareció frente a ella le propinara un potente golpe en el rostro, no dándole tiempo para verle la cara y haciéndola rodar algunos metros sobre el suelo, cosa que también ocurrió con Density, y un poco más alejada, en un estado casi total de shock y tirada en el suelo mientras se arrastraba sobre él suelo hacia atrás, Graveyard, al mirar al unicornio que había atacado a los otros dos, salió finalmente de su estado, y recordando que tenía un ala malherida, se dirigió a la locomotora contraria del tren moviendo sus cascos con suma rapidez, donde se encontraba su madre todavía luchando desesperadamente por hacer partir la máquina.

-¡Tengo que ir con mi mamá! ¡Perdónenme por dejarlos así! ¡Perdónenme!- dijo pensando aceleradamente la pegaso mientras las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos nuevamente.

Por otra parte, Burning y Density, tan solo un poco después de haber empezado a rodar en el suelo, se reincorporaron casi de golpe producto de la adrenalina, y esta ascendió todavía más en la unicornio al darse cuenta de que el sujeto que les había atacado era, desde el exterior, su padre, con la gran diferencia de que ahora tenía un aspecto más petrificante que la última y ya lejana vez que lo había enfrentado.

-¡Burning huyamos!- dijo Density logrando librarse del sentimiento de sorpresa rápidamente y, viendo que Burning no lo había hecho así, no vio más opción que tomarla de la cintura y llevársela volando con su magia rápidamente.

-No les voy a dejar ir a ningún lado... sobre todo a la unicornio- dijo silenciosa y oscuramente Fog Spirit, y haciendo lo mismo que Density, comenzó a ir tras quienes había atacado recientemente para hacerlo otra vez, demostrando en el vuelo una clara superioridad respecto de Density a pesar de haber quedado algo desequilibrado con la magia de Burning.

Burning en esos momento se encontraba paralizada emocionalmente, y todavía con una parte de ella engañándole y diciéndole que aquel ser de aspecto terrorífico aún así era su padre, no fue capaz de llevar a cabo una reacción de advertencia para Density a tiempo, siendo ambos unicornios golpeados fuertemente por Fog Spirit otra vez, sin embargo, los ataques de Fog ahora se centraron en los dos ponis por separado, golpeando a Density con su casco derecho y a Burning con su izquierdo, haciendo que el primero acabara al otro lado del tren, y dejando a Burning caer estrepitosamente al lado que estaba él.

Gracias al sobresalto que le provocó el golpe de Fog Spirit, ahora con sus reflejos más activos que nunca, Density pudo sostener su cuerpo antes de llegar al suelo y de este modo no sufrir daño por la caída.

De inmediato y sin importar su dura llegada al suelo, Burning se volteo para mirar a Fog Spirit y así encontrarse nuevamente sumergida en ese sentimiento de impotencia que le había estado persiguiendo todo el tiempo, y que ahora se intensificaba más al observar que su padre, o al menos su cuerpo, estaba aparentemente totalmente perdido en esencia, sin embargo, justo cuando Fog ya iba a golpearle nuevamente, ella logró finalmente, aunque con gran alteración, espabilar, pero antes de que se le permitiera dar una respuesta a su atacante, un escudo de magia se formó alrededor de ella, deteniendo efectivamente a Fog Spirit a la vez que este se mostraba después de aquello fastidiado a lo sumo.

-¡Burning qué pasa!- dijo con suma preocupación Density por Burning y su persistente estado de inseguridad mientras mantenía su escudo mágico protegiéndolos a ambos, y viendo que el unicornio mantendría activo ese escudo, Fog Spirit procedió a atacar a ambos jóvenes, pero esta vez de manera más bruta y sorpresiva, utilizando una carga de magia oscura que al momento de ser recibida por el escudo de Density, este no aguantó, y se rompió dejando así a los unicornio expuestos al resto de magia que continuó avanzando hacia ellos, acabando otra vez tirados en el suelo, y un tanto alejados de sí.

-¡Dije que no irán a ningún lado!- mencionó con enojo Fog Spirit viendo que finalmente el tren ahora comenzaba a moverse lentamente, y percatándose de que Density ahora estaba más vulnerable y que además estaba más cerca que Burning de él, aprovechó la situación, y se dirigió a él y le propinó un golpe que le hizo chocar con los vagones del tren y rodar una distancia considerable por el suelo.

-Qué diablos... me pasa...- dijo Burning pensando después de presenciar el ataque de Fog Spirit hacia Density, y luego advirtiendo la venida de más guerreros grisaceos hacia ella, tanto por tierra como por aire.

-Ese de ahí... ya no es mi padre... y estoy entorpeciendo la sobrevivencia de quienes realmente necesitan ayuda... entonces...- siguió pensando perturbada y furiosamente la unicornio mientras comenzaba a dirigirse hacia Fog Spirit con cada vez más firmeza y velocidad.

-¡Por qué!- gritó ahora fuera de su mente Burning, sintiendo cómo su yo emocional tomaba control de ella, y antes de que Fog Spirit ahora pudiera atacar nuevamente a Density, quien ahora estaba en el suelo, corriendo más rápido que cualquiera en ese momento, preparó su casco derecho para golpearle al unicornio oscuro en la nuca con toda su fuerza, sin embargo, no fue en la nuca donde le golpe finalmente, pues Fog Spirit reaccionó volteando su cabeza justo cuando el casco de Burning ya estaba por tocarle, y terminó el ataque de la unicornio llegando a su quijada.

Aquel golpe impactó en Fog con una potencia monstruosa, impulsándolo este varios metros hacia la dirección en la que ahora empezaba a ir el tren, no obstante, a pesar del impresionante poder de aquel ataque, este no fue suficiente para herir críticamente a Fog Spirit, y reincorporándose de manera relativamente rápida, Fog levantó rápido la mirada para encontrarse con una Burning que ahora se veía relativamente más decidida a atacarle, no obstante, esta vez con mayor agilidad, Fog Spirit esquivo el segundo ataque de Burning, haciendo que esta perdiera el equilibrio y su casco impactara causando un estruendo en el suelo.

-¡Te enseñaré a pelear estúpida bestia!- exclamó Fog Spirit, respondiéndole a Burning con un fuerte golpe en la mandíbula, dejándola un tanto aturdida por no más que un segundo, pero ese segundo fue más que suficiente para Fog Spirit para encender su aún inestable aura para luego tomar violentamente a Burning y llevársela en dirección al bosque Everfree por los aires a velocidades que superaban en creces a las de un pegaso promedio.

-¡Noooo! ¡Burning!- gritó alterado Density mientras corría junto al tren y miraba hacia atrás al mismo tiempo que disparaba rayos de magia algunos guerreros que venían por aire y les lanzaba otros hechizos algo rebuscados a los que venían por tierras, y demostrándose también ya bastante cansado, pero a cada momento más aterrorizado, y más aún ahora que había visto cómo Fog Spirit se la había llevado.

-¡No! ¡Burning no! ¡Demasiado tarde! ¡Jamás los alcanzaré!- exclamó con impotencia en sus pensamientos el unicornio, y ahora viendo que algunos grisaceos incluso habían alcanzado el tren para subirse en él, no encontró otra alternativa más que ahora continuar ayudando con el escape.

Por otra parte, mucho más atrás de Density, se encontraban en medio de algunos grisaceos que aún estaban ahí, Further y Scorched parados y tensos, y aparentemente discutiendo, ya que realmente el único que estaba hablando era Further, mientras Scorched, cuyo comportamiento parecía estar sacando de quicio al otro unicornio, tenía la mirada totalmente perdida y estaba en estado de shock, con sus pensamientos completamente influenciados por el horror y llenos de las plegarias de todos los ponis que recordaba, y dentro de esos se encontraba la terrestre que recientemente habían matado en frente suyo.

-Esto... no es lo que quiero...- dijo Scorched todavía shockeado en su mente a la vez que tomaba conciencia de los coléricos llamados de Further lentamente.

-¡Ya! ¡No tenemos tiempo para tu actuación imbécil!- gritó Further sucumbiendo ante la ira, última cosa que justo hizo que Scorched volviera a ser consciente de su entorno, no obstante, antes de que su compañero se diera cuenta de esto, decidió este primero propinarle un furioso golpe en la cara, y Scorched, recién habiendo regresado a la realidad, no halló razón para aquello, y acto seguido, solo actuó en base a las respuestas que buscaba para sus pensamientos recientes.

-¡Maldito!- gritó enfurecido Scorched, respondiéndole a su atacante con el mismo actuar, golpeándole la cara y empujándosela hasta azotársela contra el suelo.

-¡No! ¡Simplemente no más! ¡No quiero más! ¡No pienso ser parte de su estúpido plan más! ¡Nunca más!- vociferó el unicornio hecho un total monstruo, dejando a Further casi sordo producto de sus gritos y sin otra cosa que hacer más que quedarse callado.

-¡Simios imbéciles!- continuó gritando Scorched a la vez que, como si se tratara de algo divino, comenzaba a recuperar en su aura un resplandor que no se veía en ninguno de los partidarios de Fog Spirit, y seguido de esto, el unicornio, con su ira traspasando todos sus límites, atacó a todos los guerreros que continuaban ahí brutalmente, incluyendo a Further, y luego de eso, tomó vuelo con su magia bruscamente, ahora con la clara intención de demostrar que en ningún aspecto era parte del bando de Fog Spirit.

-¡Ya no más! ¡No pienso ser otro imbécil más! ¡Ayudaré a esos equestres! ¡Eso es lo que haré ahora!- decía Scorched pensando, en esta ocasión más decidido en cuanto a palabras mientras iba velozmente en dirección al tren de equestria, ahora observando con una ira feroz a los grisaceos mientras lograban poco a poco subirse en este.

-¡Scorched! ¡Hijo de una víbora! ¡Lo vamos a matar! ¿Me oyeron guerreros? ¡Cuando atrapemos al traidor lo despedazaremos!- dijo también furioso Further, empezando después de eso a correr hacia el tren junto a los guerreros que estaban con él.

Scorched había sido consciente de las amenazas de Further a él desde la distancia, no obstante, aquello fue de lo que menos se preocupó en ese instante, pues ahora tenía su vista puesta netamente en la parte trasera del tren y en quienes querían entrar en este, por lo que antes ir a la acción, se dirigió hacia una pequeña compuerta en la parte posterior del antepenúltimo vagón, y una vez estuvo dentro, se sintió más decidido que nunca a masacrar a todo grisaceo que encontrara y de esta forma ayudar a los que solamente por conveniencia consideraba en un principio sus enemigos.

[Cerca del extremo sur del bosque Everfree...]

Se encontraba todo relativamente tranquilo en las cercanías del bosque Everfree, pero dicha calma se vio un tanto perturbada al aparecer en el cielo, no a mucha distancia del suelo, algo yendo hacia el bosque con una impresionante rapidez, y a simple vista no era posible saber con certeza que era aquello, no obstante, aquello no era un objeto volador simplemente, sino que se trataba de Fog Spirit y Burning Fury, quienes mientras se seguían acercando al bosque forcejeaban en el aire, y era Burning quien más luchaba por librarse de los cascos de Fog, y justo antes de llegar al bosque Everfree, la unicornio logró propinarle otro potente golpe a Fog Spirit mientras este trataba de hacerlo mismo, dejándola caer irremediablemente en el borde del bosque, sufriendo Burning otra dura caída después de todo ese forcejeo, y acabando un tanto aturdida luego de que su cuerpo quedará completamente en reposo.

A pesar del aturdimiento por la caída, Burning se levantó y recobró su concentración rápidamente, sin embargo, no le era posible negar el hecho de que al verse ahora completamente sola en ese bosque y perseguida por un ser cuyo propósito desconocía, se sentía totalmente confundida y también aterrada.

Burning prefirió empezar a moverse más por el lugar, de modo que así tuviera una esperanza de que Fog la perdiera de vista, no obstante, sin perder su estado de alerta en absoluto, Burning miraba hacia todas las direcciones con desconcierto, y cuando menos se lo esperó, una figura oscura apareció súbitamente volando velozmente desde su derecha, golpeándole la cabeza y empujándola más adentro del bosque una distancia considerable, y haciéndole finalmente chocar con un árbol de gran altura y grosor.

Burning se puso sobre sus cascos otra vez, respirando fuertemente y todavía más alerta que antes, y volvió a ocurrir lo mismo, solo que ahora Fog Spirit surgió desde una dirección más predecible para Burning, siendo esta la que iba atrás a sus espaldas, pero se dirigió tan rápido hacia ella que le fue imposible cubrir el golpe efectivamente, recibiendo otro impulso por parte de Fog, siendo ahora menor, pues por lo menos Burning ahora había logrado amortiguar el impacto parcialmente.

Sin sentirse verdaderamente agobiada aún, Burning se levantó otra vez en alerta, y esta vez, en lugar de aparecer volando desde una dirección cualquiera, Fog Spirit directamente se teletransportó detrás de Burning, reaccionando esta de inmediato ante esto, sin embargo, a penas se volteó para ver a Fog Spirit, este le pegó en el rostro fuertemente, obligándola a retroceder un poco, y seguido de ese golpe vino rápidamente otro golpe que también fue directamente recibido por Burning en la quijada, pero en la tercera ocasión, aún sin demostrarse realmente herida, Burning agarró rápidamente y con fuerza los cascos del cuerpo momentaneo de Fog, y acto seguido, se soltó y casi al mismo tiempo golpeo a Fog Spirit en la sien y luego de eso, cargó su cuerno y le lanzó al unicornio una poderosa carga mágica que lo impulso unos cuantos metros atrás.

Burning mantuvo su magia pocos segundos encendida, pues en el fondo aún creía que existía una pequeña probabilidad recuperar a su padre, y cuando su magia le dejó observar a Fog Spirit otra vez, se dio cuenta de que, de la misma forma que había visto hace un tiempo a su amiga Cloudlight revolcarse después de dispararle con su magia, estaba ahora Fog Spirit, y recordando lo que había tratado de hacer con la pegaso, Burning procedió ahora a hacer lo mismo, pero esta vez con más seguridad y por ende más rapidez.

Una explosión de magia oscura mezclada con algo de la magia de Burning se produjo después de su acción, recibiendo un gran empujón por la onda de dicha explosión, y finalmente, luego de ese gran estruendo, Burning pudo reincorporarse nuevamente y, como si se hubiese tratado de un verdadero milagro, la unicornio vio a no muchos metros de ella el cuerpo de su padre, con algunas marcas y heridas pero dentro de todo intacto y devuelto a la normalidad.

-¡Papá!- exclamó Burning con algunas lágrimas empezando a brotar de sus ojos, siendo su esperanza aún más fortalecida al momento de ver que Stone incluso comenzaba a moverse.

-¡Papá no te muevas!- dijo Burning a su aturdido padre con suma preocupación por él.

-B-Burning... que... alivio verte- dijo Stone manteniéndose consciente con dificultad, pero sin poder evitar una pequeña sonrisa al ver a Burning después de haber pasado por una experiencia que por siempre recordaría como un infierno.

Burning por un segundo se vio totalmente llena de una enorme felicidad y un gran alivio, sin embargo, después de recordar lo que había ocurrido con todos los ponis de equestria, nuevamente la desesperación se apoderó de ella, y empezando a perder las esperanzas, Burning comenzó a soltar algunas lágrimas mientras se fijaba en la nube que había dejado la explosión de magia.

-Burning...- dijo Stone con un tono ahora algo más tenso, y una vez que Burning puso sus ojos en él, se percató con espanto de que lo que ella esperaba con horror que ocurría, en ese momento ya se estaba dando, y producto de aquello, Burning entró en una exasperación aún mayor, y su padre, como si también se diera cuenta de lo que le estaba ocurriendo, influenciado por la actitud de Burning, este de igual forma empezó a dejar caer unas cuantas lágrimas.

-¡Papá! ¡No! ¡Te estás desvaneciendo!- exclamó Burning, tratando inútilmente de tocar a Stone, viendo que ya ni siquiera eso podía hacer.

-Burning... solamente te quiero decir... ¡Sálvate! ¡Vive! ¡Por favor! Burning...- dijo Stone entre algunas últimas lágrimas, para finalmente desvanecerse por completo, como si algo invisible hubiese absorbido su cuerpo desde arriba suyo.

-Papá...- susurró Burning sollozando silenciosamente, y antes de sentir que rompería en llanto, aquel sentimiento suyo se vio frenado al percatarse que después de que su padre se desvaneciera, había dejado su cuerpo un extraño y misterioso zafiro rodeado de un aura un tanto oscura, el cual Burning tomo con sus cascos para observarlo mejor, y en el entretanto, con algunas lágrimas brotando de sus ojos aún, recordó lo que dijo la terrestre grisacea sobre lo dónde se encontraban los que se desvanecían.

-Espero... que al menos estén ahí... todavía con vida...- murmuró Burning mientras aquella desgraciada sensación de impotencia comenzaba a abrumarle otra vez, y por unos segundos hubo un silencio casi absoluto, no obstante, inesperadamente Burning empezó a captar unas voces que se acercaban bastante rápido hacia su ubicación, y al mirar en la dirección desde la que venían aquellas voces, escuchó un fuerte retumbe atrás suyo y, sin poder cubrirse a tiempo, recibió un golpe de parte de un cuerpo rodeado de un aura oscuro que surgió de la nube de polvo que había dejado la explosión de hace unos momentos.

Aquel ataque lo sintió Burning con mucha más bestialidad que los anteriores que había recibido, los cuales a penas le había provocado algún daño, y por el impulso del golpe recibido, Burning soltó inevitablemente la misteriosa gema que sostenía en ese instante, y acabó chocando con un pequeño montón de tierra, dejando una gran nube de polvo alrededor suyo, y quedando ahora considerablemente más aturdida que en las ocasiones anteriores.

-¡Qué demonios está pasando por aquí!- dijo un tanto sobresaltado uno de los tantos sujetos que se acercaba para investigar lo que ocurría en el sitio; aquellos sujetos eran guerreros grisaceos, y con sus lanzas y unas pocas armas de fuego listas para ser usadas, primero pusieron su atención en el montón de polvo que ocultaba a Burning de su vista, pero una vez se enfocaron en el desastre que había quedado unos cuantos metros delante de ellos, vieron tan solo a unos pasos de ellos una figura que demoró poco en librarse de aquel aura que le rodeaba, así mostrando su verdadero aspecto; era un unicornio de aspecto atlético y de estatura relativamente alta, y tenía ojos de color rojo oscuro, cabello gris y cuero de tonalidad café.

En primeras instancia, para los guerreros aquel unicornio pareció un total desconocido, e incluso se prepararon para amenazarle, pero el unicornio al parecer era consciente de que no lo reconocerían, por lo que antes de que los grisaceos se fueran en contra de él, tomó rápidamente la palabra para demostrar quien era con su voz.

-Alto grisaceos... por mi aspecto no me reconocerán, pero soy su líder, Fog Spirit- dijo el unicornio con firmeza, y efectivamente, fue cuando escucharon su voz que los guerreros lo reconocieron, pues era aquella la misma que cuando tenía bajo su posesión el cuerpo de Stone.

-¡Fog Spirit! ¡Por favor discúlpenos!- dijo atemorizado uno de los guerreros, demostrando el resto lo mismo junto a este, ofreciendo de esta forma una disculpa a su líder.

-No se preocupen... de hecho necesitaré su ayuda- dijo Fog con aire de sequedad y seguridad, queriendo darles a entender a sus acompañantes que se trataba de algo de considerable importancia.

Mientras tanto, Burning todavía estaba cubierta por la tierra y algunas piedras, y mientras escuchaba con sumo desconcierto las palabras y las intenciones de los grisaceos, gradualmente aquella gran pena que le invadía en aquel entonces ahora se empezaba a transformar en un sentimiento ineludible de cólera, y recordando un sinfin de cosas como un relámpago, siendo su último recuerdo las palabras finales de la terrestre, Burning se sintió abrumada a un nivel que jamás había sentido.

-Son todos... unos enfermos...- pensó Burning deseando por primera vez en su vida, matar a alguien con tan exagerada furia, y ese alguien era en efecto, aquel ser que había deducido casi automáticamente que era quien había tomado el cuerpo de su padre.

Después de algunas palabras más de parte de Fog, finalmente los guerreros se decidieron a actuar, pero antes de poder hacer esto, repentina y estruendosamente, Burning surgió del montón de tierra y piedras con su aura amarilla totalmente encendida y liberando una enorme cantidad de energía al mismo tiempo que pegó un grito que se escuchó por todo el bosque.

El aura de Burning encendiéndose tan bruscamente provocó que los guerreros volaran hacia atrás algunos metros, y que incluso Fog Spirit, ahora habiendo recobrado su verdadera forma, diera algunos pasos hacia atrás, y luego de todo aquello, Burning, convertida en la bestia interior que había suprimido siempre, se dirigió a Fog Spirit casi totalmente segura de que había sido él quien había surgido de la explosión de hace un rato.

Burning dio otro potente grito, pero Fog no se dejó intimidar por la inesperada monstruosidad de la yegua, y moviéndose muy ágilmente, esquivo el primer ataque de Burning, impactando esta su casco derecho en un árbol que, a pesar de haber sido de gran grosor, aun así logró reducir su tronco a la mitad, haciendo que este comenzara a partirse.

-Esa impulsividad no te ayudará en nada, tonta- pensó Fog Spirit sin dejarse intimidar por la fuerza bruta de Burning, quien luego de fallar su primer golpe, rápidamente se giró para seguir persiguiendo a Fog Spirit, y en el segundo ataque, velozmente, Fog esquivó nuevamente, pero ahora además, antes de dejar que su oponente le lanzara otro golpe, lo hizo él primero, llegando su ataque a la parte baja de la mandíbula de Burning, viéndose ella obligada a retroceder unos pocos metros, y quedando aturdida al principio, no obstante, sintiéndose aún más enfurecida luego de unos segundos, Burning levantó su mirada hacia Fog Spirit otra vez, y para desgracia suya, otro golpe conectó en su rostro, pero aquello no solo la dejaba aturdida momentaneamente, sino que también alimentaba cada vez más su furia, y entonces un tercer golpe llegó fuertemente a su rostro, pero ahora, para sorpresa de Fog Spirit, Burning se resistió al empuje, y gruñendo con cólera, impactó con fuerza inusitada su casco ágil en la sien de su rival, haciendo que este se arrastrara un considerable tramo hacia atrás, pero manteniéndose sobre sus cascos.

Burning en esos instantes se encontraba demasiado concentrada en Fog Spirit para acordarse de que a sus espaldas estaban también dirigiéndose hacia ella los grisaceos que habían llegado hasta Fog Spirit y que ahora habían visto también como ambos individuos habían iniciado la batalla, y siendo conscientes de la bestialidad de Burning, no dudaron en ayudar a su líder.

-¡Porqué a mi padre, infeliz!- gritó la unicornio comenzando a correr igual que hace unos instantes hacia Fog Spirit, pero este, aprovechando su magia y sus habilidades, se elevó rápidamente desde el suelo antes de que el casco de Burning conectara con su cuerpo, y empezó a ascender hasta llegar a una notable altura.

-¡Qué maldito! ¡Yo no puedo hacer eso!- dijo Burning en su mente mientras se paseaba frenéticamente por el área que sobrevolaba Fog Spirit. Por un instante, Burning pensó en usar su magia nuevamente a pesar de que ya estaba comenzando a sentirse desgastada por usarla, pero esto solo fue por un periodo muy corto, pues recordó que su oponente no estaba solo, y recobrando un poco su sanidad, Burning se movió hacia unos árboles gruesos para esconderse, pero no realizó aquella acción sin antes tener que recibir un disparó en su hombro izquierdo por parte de uno de aquellos guerreros que acompañaban a Fog.

-¡Si me sigo exponiendo así no saldré con vida de aquí!- pensó Burning mientras se cubría la herida en su hombro con su casco y en su rostro mantenía una mueca leve de dolor.

La opción que Burning vio más conveniente fue seguir ocultándose entre la vegetación del bosque y alejarse del lugar cautelosamente, sin embargo, también recordó que ahora Fog Spirit estaba sobrevolando el bosque, por lo cual se vio obligada a detenerse producto de la inseguridad que le invadía de nuevo, y fue entonces cuando ocurrió lo que temía; Fog Spirit de imprevisto se teletransportó atrás suyo, y acto seguido, le agarró ágilmente del cuello para ahorcarla.

Ante aquello, Burning trató de azotar a Fog con los árboles y rocas que habían cerca a modo de forcejeo, y viendo que era inútil, uso su casco derecho para enrollarlo en su cabeza para luego levantar a este con su cuerpo e impactarlo contra el suelo, obligándole así a soltarla, para por último lanzarse encima de este y darle dos potentes golpes en la cara antes de que se teletrasportara de nuevo.

Burning, confundida por lo ocurrido, echó un rápido vistazo a su alrededor y, al darse cuenta de que los grisaceos ya estaban cerca de ella, procedió de inmediato a seguir moviéndose al no ver un escondite, pero antes de poder hacer aquello, sin que en ningún momento lo esperara, surgió en frente de ella, y no a muchos metros, un poderoso rayo de magia oscura que desintegró gran parte de lo que estaba a su paso, y Burning, sin poder reaccionar, no pudo hacer nada más que cubrirse de la carga mágica.

Después de aquello, ya con bastante agobio encima, no hizo más que correr entre los árboles y las plantas llenas de espinas que habían en la vegetación, y al ver un espacio abierto, se apresuró más y se teletransportó hasta el sitio, sin embargo, aquel sitio resultó ser el mismo en el cual había ocurrido la explosión de magia oscura.

-Maldita sea, ¿Volví aquí?- dijo Burning en su mente, alterada por lo que veía y comenzando a entrar en desesperación.

Producto de la enorme cantidad de emociones que invadían la mente de Burning en ese momento, esta comenzó a tener ideas que en otro momento jamás habría considerado llevar a cabo, pero la que acabó por quedarse en sus pensamientos dando vueltas fue la de buscar aquella gema que había quedado junto a su ya desvanecido padre hace unos minutos.

-Esa gema daba una sensación muy rara... tengo que encontrarla- dijo Burning desesperadamente dentro de su cabeza, sin embargo, en el sitio donde ella creía que estaba ese objeto no podía encontrarlo. Trató de escarbar, pero no halló nada; luego acudió a su magia, y trató de mover la tierra con un rayo de magia, pero aún no veía lo que buscaba.

Burning repentinamente sentía una gran curiosidad por saber qué guardaba esa extraña gema, pero fue entonces cuando se escuchó otro disparo por los grisaceos, quienes nuevamente la había divisado, y después de que ella diera un último vistazo al suelo, nuevamente apareció Fog al lado suyo y la atacó con un violento golpe en el estómago, haciéndole esto retroceder varios metros atrás, y viéndose ella obligada a quedarse quieta por unos segundos, pero sin importar esto, levantó rápido la mirada, y fue entonces que, en mayor parte por suerte, logró ver dónde estaba el zafiro oscuro que buscaba.

-De dónde vino esa cosa no importa ahora- dijo en su mente la unicornio, recibiendo luego de ese pensamiento otros tres golpes más de Fog Spirt, y en el cuerto ataque, recuperando sus fuerzas, Burning resistió el golpe directamente y, seguido de esto, empleó toda su fuerza en un último golpe que hizo a Fog volar una distancia bastante grande hacia su derecha.

Posterior a haber alejado temporalmente a Fog Spirit, Burning se dirigió velozmente hacia aquella extraña gema, y para acelerar las cosas, se teletrasportó hacia esta, aunque ya sintiéndose muy agotada por su propia magia.

Justo al tomar en sus cascos la gema misteriosa, Burning escuchó los gritos de los guerreros que le perseguían junto a Fog Spirit, y ya estando estos cerca de ella, lanzaron sus lanzas hacia Burning con enfado, y esta, reaccionando justo a tiempo, fue rozada en la piel por algunas de estas, y cuando los guerreros llegaron hasta la unicornio, se abalanzaron sobre esta para tratar de dominarla, no obstante, Burning, enfurecida, empezó a golpear con todas sus fuerzas a los grisaceos, y luego de librarse por completo de sus cascos, tomó el zafiro con su magia para comenzar a correr y adentrarse más en el bosque, pues veía que ya no tenía otra opción.

-Si esta cosa tiene lo que yo creo que tiene... entonces...- pensó Burning, y antes de poder seguir escapando, Fog Spirit le privó de esto y, haciendo lo mismo que en oportunidades pasadas, se teletransportó en frente y le pegó en la quijada lo suficientemente fuerte como para hacerla retroceder la mitad del tramo que había recorrido.

-¡No sé para qué demonios querrías eso! ¡Pero será mejor que me lo des de inmediato!- vociferó furioso y tenso Fog Spirit por ver lo que traía Burning consigo, y a su vez, para Burning, aquellas palabras fueron como una afirmación a sus suposiciones.

-¡Es como si se hubiese delatado solo!- dijo Burning pensando con un semblante el cual volvía a denotar enfado en un estado casi absoluto, y llegando a un punto en el que ella incluso llegó a percibirse como una verdadera desconocida, impacto su casco con la gema para romperla.

-¡Qué haces!- voceó frenético Fog Spirit al mismo tiempo que liberó de su cuerno una poderosa carga de magia oscura direccionada hacia Burning, quien veloz, esquivo a duras penas dicha carga, y viendo que lo hecho anteriormente no había sido efectivo, golpeó de nuevo la gema, esta vez rompiéndola totalmente, y esperando que algo petrificante pasara, Burning se alejó un tanto, y antes de que Fog pudiera alcanzarla nuevamente, una masa oscura proveniente de la gema rota envolvió a la unicornio, y a pesar de que Fog la golpeó de todas formas, la masa se movió junto a ella, no obstante, Burning no soportó más de cinco segundos rodeada de aquella extraña masa, por lo que usando su magia desesperadamente, se liberó de dicha masa, surgiendo ahora como una versión más oscurecida de ella misma, viéndose su cuerpo ahora con los mismos colores, pero con tonalidades menos luminosas.

-Mi magia... me siento... restaurada- dijo Burning en su mente, ahora sintiéndose extrañamente recuperada gracias a la pequeña cantidad de magia oscura que había absorbido.

-¡Esta mocosa ahora debe morir!- exclamó Fog Spirit en su cabeza, y en esta ocasión, más encolerizado que antes, se fue velozmente en frente de Burning y le dio dos fuertes golpes y finalmente le disparó un rayo de magia, no obstante, de la nube de polvo que quedó Fog no esperó que súbitamente Burning surgiera como una bestia y le propinara un golpe que le hizo volar una gran distancia hacia atrás.

-¡Los voy a matar!- pensó Burning, ahora enfocándose en los guerreros que la estaban persiguiendo para estruendosamente disparar un rayo de magia hacia ellos, el cual ahora tenía algo de magia oscura mezclada con la de Burning.

De aquellos grisaceos no quedó rastro visible, y Burning, ahora experimentando en mayor medida la restauración de su magia, se dirigió hacia su oponente, quien también se estaba dirigiendo a ella, y teletransportándose otra vez cerca de Burning, Fog Spirit trató de atacarla, sin embargo, ahora con mayor agilidad, Burning pudo cubrir el golpe y, acto seguido, responderle al rival con un golpe más potente que los que había dado anteriormente, no obstante, cuando la unicornio comenzaba a sentirse aún más recuperada, una enorme presión sobre su cuerpo le hizo perder el equilibrio totalmente, viéndose sin otra opción más que quedar sentada en el suelo.

-¿Qué... pasa? Debe ser... la magia- dijo Burning ahora sintiendo su cuerpo en un estado peor que el de antes. Fog Spirit se dio cuenta de aquello con facilidad, y aprovechándose de la situación, se abalanzó furioso contra Burning y le propinó un montón de golpes en todo el cuerpo, acabando esta por caer completamente aturdida y desorientada al suelo.

-Ahora es cuando mueres, Burning- dijo Fog Spirit de forma un tanto sádica, sorprendiendo a la joven yegua por el hecho de que sabía su nombre, a la que luego de aquellas palabras comenzó a presionar fuertemente en el cuello para quedarse así hasta matarle.

-No sé qué diablos pretendías con romper ese zafiro, o qué querías con la magia oscura, pero te aseguro que ahora ya vas a morir...o quién sabe. Tal vez te desvaneces antes de eso- dijo entre dientes el unicornio, más que seguro de sus palabras, sin embargo, Burning aún hallaba en sí energía suficiente para usar su magia, y a penas vio un área donde la vegetación era sumamente densa, se teletransportó a ese sitio justo cuando Fog Spirit estaba por descargar un rayo de magia directamente en su rostro.

-¡Maldita bestia! ¡Eres una cobarde maldición! ¡Ni siquiera sabes como usar tu magia! ¡No eres más que una ingenua! ¡Ingenua!- gritaba Fog Spirit cegado por la ira y buscando algún rastro de la presencia de Burning, y por último, ya algo resignado, sobrevoló la zona, pero parecía que Burning se había esfumado totalmente.

-A esa unicornio hay que matarla... sin duda. Pero no hay tiempo para buscarla por todo el bosque ahora- mencionó Fog Spirit con un aire mucho más representativo de él, entretanto miraba el gran tamaño del bosque y recordaba los sucesos todavía recientes en Appleloosa, y viendo que ahora su soñado orden se veía amenazado, tomo rumbo a dicho pueblo para ver en que había concluido toda aquella revuelta.

[Algunos minutos después...]

Desde el momento en el cual Burning comenzó a escapar de Fog Spirit, empezó a moverse rápidamente por el bosque gracias a su desesperación y a las energías restantes que le quedaban, empleando estas en el uso de la teletransportación, llegando así en tan solo unos minutos a una pequeña planicie junto a un río de bastante grosor en medio del bosque, el cual cruzó rápido mediante su magia, aunque ya completamente agotada, al borde de colapsar y caer totalmente rendida al suelo.

-¿Qué me pasa?- se preguntó Burning en su mente a la vez que seguía caminando a paso acelerado, recordando a su padre y a su familia, luego a Density, y por último a las pegasos. Recordarlos a todos le produjo un enorme remordimiento en su interior, tanto así que aparentemente infinitas lágrimas empezaron a brotar de sus ojos.

-¿Acaso realmente me he vuelto loca? ¿Es que acaso ni siquiera yo me conozco?- pensó Burning con cada vez más impotencia, como si sus emociones en aquel momento la estuvieran pisoteando de manera despiadada.

Pasó otro pequeño rato desde que Burning había dejado atrás el río, cuando entre todo el follaje encontró, finalmente, algo un tanto prometedor; se trataba de una especie de choza que parecía vacía desde el exterior. Burning no se sintió segura hasta acercarse silenciosamente para comprobar si había gente dentro de la choza, y cuando acabó por convencerse de que no había nadie, se dirigió a la entrada y abrió la puerta con las pocas fuerzas que le quedaban.

En efecto, no había nadie, y parecía que ningún poni tocaba ese lugar por días, por lo que Burning cerró la puerta para protegerse mejor, quedando así sumida en una semioscuridad, pues habían en la choza pequeñas ventanas por las que entraba algo de luz, y por último, ya completamente extenuada por todo lo que había pasado ya, Burning se sentó estrepitosamente, apoyada en una pared, para acabar por tirarse completamente en el suelo, sintiéndose ahora con fiebre, y sollozando debido a la cantidad de emociones que traía consigo en ese momento y a su creciente inestabilidad emocional en mayor parte.

-Nunca volveré a tratar de usar magia oscura... ¿En qué demonios estaba pensando? ¿Realmente creí que podría usarla?- se preguntó Burning en sus pensamientos, sin poder evitar cuestionar en ese momento todo lo que estaba haciendo, y comenzando ahora a verse cada vez más como una necia que realmente no conocía ni siquiera lo relacionado a ella misma.

-No sé nada... ni puedo saber... cómo me gustaría poder saber con exactitud... lo que está ocurriendo...-

Después de unos instantes más, Burning no fue capaz de soportarlo más, y rompió en un llanto que no era ni muy ruidoso ni muy silencioso, y eran tantas las emociones con las que no sabía que hacer, que se mantuvo así una considerable cantidad de tiempo.

-No quiero justificar mis errores... quiero acabar con todo este caos...- pensó Burning, ahora finalmente comenzando a sentirse más estabilizada emocionalmente, y con su llanto empezando a cesar.

-Malditos enfermos... yo solo quiero dormir... yo solo quiero... pensar...- fueron las últimas palabras que resonaron en la mente de Burning antes de que cayera en un profundo sueño.

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