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Salvamento de la oscuridad
Pertenece a: Trapezium
Clasificacion Sin restricciones
Género acción, ciencia fantasía
Estado Terminado
Ambientada en Apple Loosa, Equestria
Cronología
Encarcelamiento accidental Salvamento de la oscuridad parte 1 Salvamento de la oscuridad segunda parte
Este es la segunda parte de "Salvamento de la oscuridad", siendo así el décimo quinto capítulo de Digression.

Las exageradas esperanzas originadas por Atom Mist se han desmoronado, pues ahora, tanto Burning Fury como Density Presence se encuentran encerrados en el que sería el intento fallido de esta para ayudarles a perfeccionar sus habilidades mágicas; mientras tanto, en la perturbadora nada, Burning y Density luchan sin descanso por salir de ahí sometidos a la ineludible presión mental.

Relato

En tan sólo unos días, la apariencia de las tan admiradas tierras equestres lucía ahora nada más que terrenos ya si vida alguna casi, además de que ya los cielos estaban cubiertos por unas tétricas nubes notablemente oscuras, las cuales a pesar de eso, no eran de lluvia.

La mayor parte de aquellas nubes se posaba sobre los terrenos que eran cubiertos por los altos edificios de la gran ciudad de Manehattan, en la cual se notaba desde lejos el movimiento frenético de los principales individuos en la catástrofe que había sido desencadenada hace no tantos días: Los grisaceos, quienes aún perseguidos por un agonizante imperio de cristal, ya sentía la victoria correr por sus venas.

Su líder, al que consideraban ya una divinidad, Fog Spirit, era el protagonista de todas las acciones que se llevaban a cabo en ese instante, alimentado a cada momento la ira en ellos, lo cual les motivaba constantemente a continuar luchando por su enorme deseo de recuperar lo que había pertenecido a sus antepasados en tiempos antiquísimos.

-Estimados grisaceos- comenzó diciendo Fog Spirit en otro nuevo discurso hacia sus subordinados, quienes mantenían todos sus sentidos enfocados en él.

-Como se darán cuenta, ya tenemos la batalla casi ganada. El ejercito del imperio de Cristal ya no es un verdadero problema. Ni siquiera hemos tenido que matar a muchos pues... la dimensión bajo mi control los ha ido absorbiendo a todos a medida que nos fuimos acercando hasta aquí- decía Fog Spirit, poniendo ahora mayor énfasis en las últimas palabras, a la vez que una leve pero tétrica sonrisa surgía sobre su rostro.

-Además... tampoco es la idea matarlos, sin embargo, si debemos aniquilar a alguien, lo haremos sin vacilar ni un poco- dijo ahora el unicornio, continuando con su discurso con el fin de seguir alimentando el resentimiento ancestral del conjunto de individuos que ya se autoproclamaba un imperio.

-¡Haremos todo lo que usted diga señor!- gritaron los grisaceos dirigiéndose a su líder, continuando por demostrar su admiración hacia el poni oscuro levantando frenéticamente las distintas armas que poseían.

-Huh, desde siempre han hecho lo que digo, y lo seguirán haciendo hasta el fin de su existencia, porque yo no moriré- decía Fog Spirit en sus pensamientos a la vez que observaba a los aborígenes con gran satisfacción.

-Desde el momento en que invadí la mente de Tempest... todo comenzó a cambiar drásticamente para estos sujetos... y ahora aquí están... convertidos en todas unas bestias- continuaba Fog Spirit con su monólogo interno; mientras, un tanto alejado de la muchedumbre, se encontraba un unicornio de estatura bastante alta, mirando con repugnancia como la multitud de sujetos admiraban enormemente a Fog Spirit

-Como si todo lo que ha hecho fuera de tanta importancia... yo sería mejor líder para esos simios amentes- insultaba Scorched Road silenciosamente a los grisaceos y se alejaba cautelosamente de los bordes de Manehattan.

-Pero no tengo tiempo para hacer eso, en cambio, mejor será que vaya a buscar a esa unicornio infeliz. La masacraré, la traeré muerta a Manehattan y le demostraré a Fog Spirit que no soy una simple broma que su propia magia le jugó- siguió Scorched hablando solo mientras se daba media vuelta y tomaba rumbo hacia el árido sur. Sin embargo, Further Charged ya esperaba que el alto unicornio se decidiera a realizar aquello, por lo que todo ese rato se mantuvo vigilándolo mientras se escondía de él, y al momento de verlo retirarse, reaccionó con rapidez para perseguirlo de igual forma, no obstante, ahora Scorched parecía ser mucho más veloz con su capacidad de vuelo habitual, tanto así que superaba un poco a Further.

-He acumulado demasiado odio a lo largo de mi vida, y no estoy para seguir con eso ya- manifestaba Scorched furioso mientras comenzaba a aumentar la rapidez en su vuelo lentamente con su aura mágico.

[Numerosos minutos después...]

Scorched Road llevaba ya en lo alto de los oscurecidos cielos por ya bastante tiempo, concentrado en lo que quería hacer como nunca antes lo había estado, inspeccionando con suma atención todo lo que a su alrededor veía, y en eso, notó algo en un poblado relativamente grande algo que le llamó mucho la atención.

Aquel segundo pueblo por el cual pasaba, pues ya había pasado antes arriba de uno más pequeño, tenía aún algo de movimiento, y era este pueblo Apple Loosa.

A Scorched Road le dejó algo impactado esto, pues la villa por la cual había sobrevolado con anterioridad parecía mostrar ya ningún tipo de actividad; esta en cambio tenía todavía algunos ponis dándole algo de vida.

-Esto le llamaría mucho la atención a Fog Spirit y a esos grisaceos- mencionó Scorched mientras observaba las montañas que estaban hacia el sur, y fue entonces cuando repentinamente surgió una idea en su cabeza que le urgió considerablemente.

-Sí esas son las montañas en las que me enfrenté a esa unicornio... puede ser que después los sujetos hallan llegado hasta aquí. Probablemente la tipa que busco está aquí- continuó hablando dentro de su mente Scorched, para posteriormente bajar sumamente rápido y tener una intencionalmente estremecedora llegada al sitio.

Luego de llegar estrepitosamente a suelo, Scorched analizó la situación del pueblo de forma rápida, viendo cómo los escasos ponis que aún quedaban en el entorno deformaban cada vez más sus rostros producto del temor que instantaneamente comenzaba a tomar posesión de sus extremidades.

-¿Quién es ese?-

-No tengo idea- comenzaban a balbucear entre ellos los pocos pobladores de Apple Loosa que aún rondaban por el exterior vigilando las circunstancias.

-Busco a alguien... en específico... que podría estar aquí- decía en voz alta y amenazante el unicornio mientras se acercaba a un conjunto de ponis que estaba en frente suyo, y con intenciones que no eran realmente buenas ni neutras.

-El tonto que me diga que debo estar confundido recibirá una golpiza de parte mía, porque ahora que lo pienso... la unicornio debería estar aquí, dudo mucho que haya ido a otra parte-

-¿Q-qué unic-c-cornio?- dijo acercándose un poco un corcel que estaba cerca de Scorched, atemorizado y con una voz temblorosa por pensar en cuáles eran las intenciones de este.

-Una unicornio naranja, baja, de pelo negro y desordenado. Recuerden lo que dije, así que si no me dan una respuesta útil... ya verán- agregó fastidiado ya Scorched Road, suspirando levemente antes de acabar con sus palabras.

-Bueno... cómo decirlo... la unicornio de la que hablas...- tartamudeaba el corcel lleno de temor, lo cual comenzaba rápidamente perturbar el temperamento de Scorched.

-¡Desapareció!- espetó fuerte y repentinamente una unicornio que había surgido desde otro conjunto de ponis que se encontraba detrás de Scorched, quien confundido por lo dicho, volteó su cabeza enérgicamente para poder mirar al que había hablado.

-¿Cómo? ¿Qué quieres decir?- preguntó Scorched ya con su comportamiento netamente perturbado y aproximándose a paso acelerado hacia la emisora de la información sobre el objetivo principal de Scorched.

-¡Desapareció! ¡Se quedó un tiempo aquí pero mágicamente desapareció!- decía la unicornio, quien era nadie más que Atom Mist, la que a pesar de haber tenido incluso ganas de vomitar producto del miedo en aquel instante, sorprendía al resto de los ponis con su conducta, la cual contradecía en gran parte lo que ella siempre había parecido ser: una cobarde sin remedios.

-No te creo, ¡Deberás explicarme muy bien!- profirió el corcel de larga contextura, quien ya estaba preparando uno de sus cascos para golpear a Atom y de esta forma ejercer terror, sin embargo, sus intenciones se vieron interrumpidas por Further Charged, quien ya un tanto exhausto hizo un llamado de atención a su compañero en el instante que tocó suelo, antes de que este pudiera alzar su casco totalmente.

-También deberás explicarme qué demonios vienes a hacer aquí, Scorched- agregó Further, un tanto agobiado por la gran ventaja que ahora Scorched había logrado sacarle en el vuelo, pero manteniendo su seriedad.

-¿Further? ¿Me has estado siguiendo todo el tiempo?- comenzó Scorched Road a cuestionar Further, quien sólo continuaba mirándolo secamente.

-¿Por qué demonios lo haces? Oh, no me digas, tu dios Fog Spirit te lo ordenó- dijo ahora burlándose el unicornio mientras el resto en su entorno continuaba quieto.

-Por supuesto que me dijo que vigilara a alguien tan inestable como tú Scorched- respondió el guerrero grisaceo ante las burlas de su compañero, quien le quedó observando con cara de odio después de escuchar aquellas palabras.

-La resistencia equestre aún no está acabada, sin embargo ya está bastante debilitada- mencionó después Further a un confundido y fastidiado Scorched, y a la vez todo esto mientras los demás ponis se preguntaban de que hablaban los dos extraños.

-¡Qué es lo que quieren! ¡Sea lo que sea se los daremos a cambio de nuestra tranquilidad!- afirmó la unicornio violeta hablando por todos los del pueblo, quienes debido a esas afirmaciones ya estaban teniendo una discusión mental con Atom Mist mientras de sus semblantes surgía un aura de rabia junto con pavor.

-Al menos gracias a ti ahora sé que en este pueblo aún quedan ponis sin someter... así que ya sabes lo que tienes que aprovechar de hacer- agregó Further con un tono que fluctuaba entre la sequedad y el sarcasmo, para a continuación tomar vuelo con su magia nuevamente y regresar a Manehattan.

Aquellos últimos vocablos de Further produjeron una desesperación aún mayor en los pobladores de Apple Loosa, dándoles a ellos un sin fin de cosas en las que pensar, trayéndoles esto una sensación que en cualquier momento les haría caer profundamente en la desesperación.

-¿Sabes lo que queremos amiga?- preguntó Scorched burlón dirigiéndose a Atom Mist.

-Nosotros queremos... su rendición- dijo ahora el unicornio levantando por sorpresa su casco y lanzando un veloz golpe a la poni violeta, quien tuvo gran suerte al lograr evadirlo, no obstante, el siguiente ataque no pudo eludirlo, pues al correr tratando de alejarse de Scorched, mientras lo hacía, este le lanzó un gran rayo de magia, y sin poder reaccionar, Atom Mist lo último que hizo fue pegar un grito antes de que la energía mágica la alcanzara.

[Justo después del grito, repentinamente se ve a Burning despertar un tanto sobresaltada]

Repentinamente, en medio de su inconsciencia y las distintas visiones que estaba teniendo en su mente, Burning fue invadida por un abrumadora e ineludible mezcla de emociones, cuyo efecto principal fue que la unicornio tuviera un agobiado despertar, y encontrarse nuevamente en medio de aquella esquizofrénica nada. Peor fue su angustia cuando vio a Density de costado junto a ella, inconsciente, con algunas pocas quemaduras en su piel y un bulto en una esquina de su cara; aquello parecía ser un chichón, lo cual le hizo a Burning pensar muchas cosas, además de preocuparse grandemente por Density al ver su estado.

-¡Density! ¡Density despierta!- exclamaba Burning hacia su amigo sin recibir respuesta de este.

-Debe de haber hecho lo mismo que yo, sólo que tiene un chichón, ¿Se habrá tropezado antes de quedar inconsciente simplemente? No... lo dudo mucho- pensaba la poni adolescente, manteniendo, a pesar de todo, la compostura.

De un momento a otro, a la unicornio se le presentó la idea en su mente de comprobar si efectivamente estaban ella y Density encerrados en una especie de cubo.

-Todavía no comprendo cuál era el objetivo de hacer esto... nunca entenderé a esa profesora... si es que realmente lo es- dijo ahora Burning algo enfadada, y cuando ya iba a irse contra las barreras nuevamente, vino a su cabeza otra idea que haría las cosas mucho más simples.

-¿Qué sucederá si aquí lanzó un rayo de magia?- se preguntó la unicornio con algo de intriga entre las tantas emociones que sentía en aquel instante, y posteriormente procedió a lanzar una delgada carga mágica y observar que ocurría con las paredes.

Una vez la carga mágica liberada por Burning rebotó uno de los lados, gran parte de esta fue absorbida por la barrera, mientras que la carga restante, la cual era pequeña, se devolvió hacia Burning, acabando así por ser completamente consumida en la barrera detrás de la unicornio.

Este último suceso le dio a entender a Burning que no serviría de nada utilizar rayos mágicos, pero a la vez, esto si le daba una mejor idea de las dimensiones que formaban aquella inconcebible nada.

Continuó pues, lanzando rayos mágico de magnitud relativamente pequeña, pues quería asegurarse de que si alguno de esos rayos llegaban a impactar con ella o Density, el impacto no representaría un daño significativo.

-Pero aún me pregunto cómo Density se habrá hecho ese chichón... el golpe parece haber sido muy fuerte- decía Burning para sí misma, constantemente entre las dudas y la inquietud.

Nuevamente las posibilidades de salir de esa encarcelación parecían recaer en la misma acción, o sea, tratar de desestabilizar una de las tantas caras del cubo, sin embargo, Burning hasta aquel momento no había considerado que Density podría haber caído desde la cara superior.

Ante tanta vacilación, Burning se volteó exasperada para dirigirse a Density y tratar de despertarlo nuevamente, no obstante, la unicornio se llevó una gran sorpresa al ver que Density comenzaba a moverse, ya habiendo recobrado el conocimiento totalmente, a la vez que en su despertar una gran molestia empezaba a recorrerle todo el cuerpo.

-¡Density! No te muevas mucho- advirtió Burning a Density con preocupación por su condición mientras iba a su lado rápidamente e inspeccionaba su rostro con una expresión de intranquilidad en su cara.

-¿Qué te pasó en la frente Density? ¿Acaso te caíste desde la parte de arriba de esta cosa?-

-¿Qué? ¿Te refieres al cubo?- dijo Density a Burning, todavía reponiendo sus fuerzas y sus sentidos.

-Sí, me caí desde la parte supe... ¡Es cierto!- agregó Density, ahora llevándose su casco derecho a la sien.

-¿Qué pasa?-

-Burning, debemos concentrarnos en romper la cara superior-

-¿Pero por qué la cara superior? ¿No todas las caras son igual de resistentes?- comenzó a preguntar Burning con turbación.

-En efecto... no todas las caras son igual de resistentes... y la más débil es la superior- respondió Density a Burning a la vez que dirigía sus ojos hacia arriba como si así quisiera guiar un poco a Burning.

-El problema es que la cara superior parece estar mucho más arriba de lo que debería estar, y eso hace las cosas mucho más difíciles- mencionó esta vez el corcel con algo de desasosiego en sus palabras.

-Tenemos que levitar para alcanzar la barrera-

-Pero yo no sé levitar, Density. Aunque como última opción podría saltar con mis cascos con todas mis fuerzas- dijo ahora entre más dudas la unicornio anaranjada, siempre manteniendo su ceño fruncido y sus ojos atentos.

-Pero parece ser que inconscientemente ya sabes los principios de la levitación, ¿Porque entonces cómo fue que pudiste amortiguar la caída de todos cuando caímos en ese profundo agujero en el desierto?- preguntó Density mientras recordaba aquella vez en la cual Burning y él lograron frenar parcialmente al resto con su magia mientras iban en caída libre.

-Ya qué, no sé por qué estoy dudando tanto si tú sabes mucho más de magia que yo Density, así que simplemente saltaré- agregó Burning recobrando una parte de su seguridad habitual y colocándose en posición para dar un potente salto.

-Pero espera... vamos a golpearla juntos-

-No te preocupes, no iba a saltar de inmediato-

-Oye, y si no sabes levitar, ¿Cómo aguantarás la caída una vez que te despegues de la barrera?- preguntó Density, ahora tenso por lo que le pudiese ocurrir a Burning.

-Aguantaré la caída, o tal vez en eso pueda levitar un poco-

-Haré lo posible por ayudarte si esta vez no me afecta mucho la electricidad-

Ambos ponis se prepararon para llevar a cabo la acción, y pasados unos segundos, Burning dio un salto que inclusive hizo temblar un poco en suelo, y a la vez, Density se impulsó con su magia a su máximo esfuerzo, quedando así los dos ponis uno al lado del otro en el aire, y por último, unos instantes antes de impactar con la cara superior, Burning encendió su aura mágico y lo cargó tanto como pudo, y terminaron pues, impactando los dos casi al mismo tiempo.

Increíblemente, en lugar de que Burning cayera de vuelta por inercia por parte de la barrera, esta lo que hizo fue adherirla momentaneamente a ella, dándole así la capacidad a la unicornio de continuar batallando con la electricidad de la cara superior mediante su magia.

Pasados unos veinte segundo, en lugar de Burning, el primero en ceder fue Density nuevamente, cosa que una vez vio Burning, esta se alarmó notablemente mientras seguía luchando con las cargas eléctricas, sin embargo, a la joven yegua se le había olvidado de que Density podía levitar, y cuando recordó esto, Density ya había caído sano y salvo en el oscuro suelo.

Trató Burning de realizar un esfuerzo mayor del que había hecho en todos los segundos que había aguantado (los cuales eran más que la vez anterior), lo que le hizo finalmente ceder, y una vez se soltó de la barrera, al sentir como su cuerpo iba en caída libre, repetidas veces intentó tirar su cuerpo hacia arriba con su magia, y cuando ya faltaba poco para acabar en un estrepitoso impacto, Burning logró levitar su cuerpo por un segundo, y pasado ese segundo, su cuerpo recorrió los pocos metros que quedaban hacia abajo, lo cual terminó en un impacto que ella soportó perfectamente.

Mientras Burning se colocaba sobre sus cascos nuevamente, un medianamente sorprendido Density, quien estaba ya preparado para tomarla con su magia entretanto la veía caer, se acercó mirándole con ojos que reflejaban su sorpresa.

-Pudiste quedarte estática por un segundo, y eso que estás un tanto aturdida por la barrera- mencionó Density como si estuviera felicitando a la unicornio tácitamente, y al mismo tiempo, Burning mantenía una expresión de alerta en su semblante.

-Qué raro... aguanté mucho más que la vez anterior, ¿O acaso tan sólo será mi idea?- decía Burning mientras miraba uno de sus cascos y Density le escuchaba atentamente entretanto recordaba la vez anterior en la que Burning había forcejeado con una de las barreras laterales.

-Como sea, deberíamos seguir intentando... no sé que dices tú Density... pero yo... ¡Seguiré tratando de sacarnos de aquí hasta más allá de la sobreexigencia!- exclamó Burning, encendiendo esta vez con más potencia su aura, más enérgica que antes, y con un extraño resplandor anaranjado en sus irises que dejaba a Density aún más atónito de lo que se encontraba producto de la conducta de Burning.

Luego de esto, Burning saltó hacia la barrera superior con una fuerza más grande que antes, y acto seguido, Density le siguió casi de inmediato.

[Tres días después en la encarcelación mágica...]

Rodeada de la oscuridad se le podía observar a una Burning que, completamente desorientada, levantaba su cuerpo nuevamente después de haber caído al suelo desde la barrera superior por quinta vez. La cara superior, a pesar de haber sido, efectivamente, la más delicada de todas, todavía así aparentaba que no cedería en ningún momento, no obstante, tanto Burning como Density continuaban luchando contra aquella barrera, tratando de ignorar el gran cansancio que a cada momento dominaba sus cuerpos.

Los únicos alimentos que habían consumido en todo el tiempo que habían permanecido en aquel extremo lugar eran los que tenían en sus cascos al momento en el cual fueron encerrados por Atom Mist, y ahora, más hambrientos que nunca, continuaban forzando sus cuerpos y sus mentes al máximo con el desesperado fin de salir de la encarcelación mágica lo antes posible.

Independiente de la gravedad de las condiciones, gracias al gran nivel de tensión que estas producían a nivel mental, ambos unicornios lograron perfeccionar sus habilidades y potencial con la magia mucho más de lo que lo habrían hecho en circunstancias normales. Burning, en una medida bastante mayor a Density, pudo potenciar su magia y perfeccionar la levitación con gran rapidez gracias a la desesperación, pudiendo ahora aguantar un tanto más de treinta segundos estando estática.

No obstante, a pesar de la gran exigencia que los dos unicornios ejercían sobre sí, todavía parecía ser que no era suficiente, y de igual forma que en oportunidades anteriores, ahora estaban ambos en el suelo, totalmente exhaustos y al borde de perder el conocimiento.

[Algunas otras horas después en la encarcelación mágica...]

-No puede ser... tenemos que salir de esta porquería de encarcelación- pensaba Burning exasperada entretanto estaba recostada de costado en el piso, aún sin recuperar la consciencia. A unos cuantos metros de ella se encontraba Density, quien ya comenzaba a mover los párpados para así lograr ver aunque fuera algo muy turbio.

Misteriosamente el volumen de las voces suplicantes había aumentado, y ahora la estancia en ese lugar se hacía aún más perturbante para Burning y Density, y este úlitmo, al notar dicho detalle, se levanto rápidamente para posteriormente terminar sentado, a la vez que giraba su cabeza para observar a Burning aún dormida.

-De seguro... de seguro esos locos que encontré en aquella quebrada subterranea... son los impulsores de todas las cosas que han pasado en Equestria- decía Burning en sus pensamientos, todavía incapaz de recobrar el conocimiento.

-¡Tal vez esos sean los tipos de los que la profesora me habló cuando estábamos en ese pueblo!- dijo ahora Burning abriendo súbitamente sus ojos, de esta forma despertando finalmente.

[Flashback]

-¡Enfermos infelices! ¡Su estúpido rayo de magia no me hizo nada!- decía Burning enloquecida dentro de sus recuerdos después de haberse liberado de las cadenas celestiales.

-¡Van a morir!- continuaba gritando sin verdadera lucidez en su consciencia la unicornio.

[Fin del flashback]

-Estaba definitivamente fuera de mí en ese momento- decía para sí misma la adolescente al mismo tiempo que lentamente se paraba sobre sus cascos.

-¿Cómo te sientes Burning?- preguntó Density a su compañera con un tono que trataba de ocultar la gran preocupación que sentía por ella, cosa ante la cual Burning respondió con ojos muy abiertos y sus cejas ligeramente inclinadas.

-Me siento... algo fatigada... pero bien dentro de todo- respondió Burning suspirando profundamente.

-Dudo que tu fatiga sea mucha como para no seguir tratando de romper la barrera, ¿O sí?-

-No, no te preocupes, eso mismo te iba a decir- dijo esta vez la unicornio un tanto cabizbaja, pero con una leve sonrisa en su rostro.

-Oye... estaba pensando que tal vez si juntamos nuestros auras podríamos crear una energía más competente-

-Si tú lo dices, entonces hagámoslo- dijo Burning con un aire un tanto más seguro que hace unos instantes.

-Para eso deberemos tomarnos de los cascos, si me lo permites, claro- mencionó ahora el corcel, cambiando sus palabras la expresión en la cara de Burning a una de leve inseguridad.

-¡En qué demonios estoy pensando! ¡No hay tiempo para perder el tiempo por los sentimientos!- pensó Burning a la vez que tomaba rápidamente el casco de Density, quien después de eso encendió su aura para luego ser seguido de Burning.

Después de esto, ambos ponis se impulsaron al mismo tiempo con su magia y piernas, y se prepararon para realizar lo mismo que habían hecho en las ocasiones anteriores, sólo que esta vez sus energías iban combinadas, los cual logró hacer una diferencia considerable en el impacto, no obstante, incluso así la potencia mágica no era suficiente, lo cual le llevó a Density, estando adherido a la barrera, a disparar desesperadamente un rayo de magia que, en vez de redirigirse con el obstáculo, este se pegó a él al igual que los cuerpos de ambos unicornios, esto produciendo una inestabilidad todavía mayor en la barrera.

-¡Estúpida barrera! ¡Rómpete!- comenzó a gritar Burning encolerizada, y ya que veía que la barrera aún no colapsaba, enloqueció de la alteración, y repentinamente, en el último segundo antes de que la magia de los dos unicornios superara la resistencia de la cara superior, Burning cambió su aspecto físico notablemente. Density no fue capaz de ver detalladamente aquellos cambios repentinos que Burning sufrió, pero si se percató de que algo le ocurrió en ese segundo que transcurrió como un par de milisegundos para él.

[Nueve días posteriores a la llegada de Scorched Road a Apple Loosa...]

-Silencio mamá... creo que escuché pasos en la superficie- decía dominada por el terror una pegaso de color celeste pálido a su madre de cuero casi blanco.

-Por favor hija, estás demasiado asustada, ya te dije que hace rato que los invasores se marcharon- decía la madre de la pegaso mientras controlaba su miedo y mantenía un tono bastante sereno, a la vez que intentaba convencer a su hija sobre su excesiva tensión.

Ambas pegasos estaban sentadas en un sitio que parecía ser el polvoriento sótano de su casa, lugar en el que, a pesar de la poco convencedora apariencia, guardaban una notable cantidad de provisiones y de distintos medicamentos artesanales.

-¡Graveyard! ¡Vamos tranquilízate un poco yegua!- regañó la madre de la pegaso a su hija, la que abrumada por el terror de que los invasores de Apple Loosa regresaran, reprochaba a su madre de vuelta siempre que esta lo hacía.

-Por favor mamá... no hables tan fuerte... podrían estar más cerca de lo que...- decía Graveyard cuando súbitamente una ruidosa explosión en el exterior cortó con sus palabras, cosa que le hizo saltar de sorpresa.

-No puede ser... ahora qué demonios pasó- seguía agregando Graveyard, ahora ya casi llorando producto del pavor.

-Quédate aquí hija, porque yo iré a ver que fue eso de hace poco- dijo la madre de Graveyard a esta, haciendo todo lo posible por tragarse su miedo y no dejar que este interfiriera.

-Pero mamá... por favor... no salgas- decía la pegaso con una voz casi inaudible.

-No te preocupes Graveyard... sólo iré a echar un vistazo, ¿Está bien?- le dijo Ascendant, la madre de Graveyard, a su hija a la vez que posaba sus cascos en sus mejillas para de esta forma calmarla un poco. Luego de esto, Graveyard acabó por aferrar su confianza en su madre y esperar a que no le ocurriera nada, pues no tenía el suficiente valor para ir junto a ella ya que una de sus alas seguía sin reponerse de la gravísima fractura que hace ya un tiempo considerable habían sufrido estas. Era también por esta razón que Ascendant quería que Graveyard se mantuviera en aquel polvoriento sótano.

Ya estando en el exterior, la madre de Graveyard alcanzó a alejarse tan sólo unos cuantos metros de su casa antes de divisar cerca de la parte central de la villa a dos sujetos que demostraban encontrarse en condiciones para nada confortables.

Uno de aquellos individuos era un corcel, mientras que el otro era una unicornio que parecía estar inconsciente. A penas el corcel vio a la pegaso cerca de la periferia del pueblo, este comenzó a gritar inseguramente por ayuda.

Ascendente al escuchar las peticiones de ayuda de parte de aquel desconocido corcel, no dudó en acercársele, pues con las condiciones en las cuales se encontraba junto a la unicornio que llevaba en su lomo le bastaba para estar decidida en darles auxilio.

-Disculpe señora... si pudiese llevarla...- dijo el corcel con tono exhausto, refiriéndose a la unicornio que él llevaba en su lomo.

-No te preocupes, yo la llevo por ti- respondió Ascendant en tono amigable hacia el unicornio mientras este ponía a su acompañante en la espalda de la pegaso con su magia.

-Muchas gracias... en serio-

-No tienes que agradecérmelo, y deberíamos apresurarnos para refugiarnos, podrían estar observándonos- mencionó la pegaso adulta aceleradamente.

-No tengo idea de que le pasó a este lugar, pero mejor hablamos cuando estemos en un sitio más seguro- agregó Density comenzando a apurar el paso, un tanto alarmado por las afirmaciones de Ascendant.

Ya estando en el refugio de las pegasos, Density batallaba por mantenerse despierto, y a pesar de que se sentía como si su cabeza hubiese estado al borde de estallar, no desistía en mantenerse en estado de alerta. Mientras se mantenía despierto, miraba aturdido a Burning recostada de lado en un colchón perteneciente a las ponis que le habían ayudado.

-¿Qué pasó en aquel momento?- se preguntó Density, dándole rienda suelta a sus pensamientos otra vez, a la vez que continuaba observando a Burning y recordando lo que había ocurrido en la encarcelación mágica.

-Burning sufrió un cambio inesperado, pero apenas pude ver que sucedió... todo ocurrió tan de repente- decía Density en su mente con la mirada perdida y dirigida hacia Burning.

-Se sintió como si yo fuera a explotar junto con el cubo de encarcelación... esta poni... es brutal... esa energía instantanea que saca de ella tan repentinamente... no sé cómo lo hace- mencionaba ahora el corcel, aún perdido en sus pensamientos y fijando su vista en Burning nuevamente.

-Yo no sé cómo demonios habría salido de ahí sin ella... siempre yo terminando por depender de los demás... siempre- se lamentaba ahora Density, ya dejando sus pensamientos atrás y con una mirada cabizbaja.

-Em... disculpen pero, ¿Cuánto tiempo llevan aquí ocultándose?- preguntó Density a las pegasos sin antes carraspear un tanto.

-Alrededor de una semana- respondió Graveyard con aire de nerviosismo mientras colocaba algo de vendaje sobre algunas de las heridas que tenía en la piel.

-Cuando logramos salir... y luego vi el pueblo... está prácticamente... muerto, ¿Cuánto tiempo pasó mientras estuvimos encerrados ahí? ¿Tan sólo una semana como dijo esa pegaso?- pensaba Density entretanto Graveyard y su madre aún inspeccionaban a Burning.

-Oigan... sé que me estoy poniendo algo preguntón, pero, ¿Acaso hace un tiempo ustedes no vieron una explosión de magia al medio del pueblo?-

-¿Explosión de magia? Creo que sí... de hecho sí, y no fue hace tanto- respondió de forma rápida Ascendant, ya habiendo terminado de revisar a Burning.

-Sí, y desde que unos tipos completamente desconocidos atacaron a todos en el pueblo, nosotras nos hemos quedado aquí... aunque ahora no sé por qué no han vuelto aquí- relataba la pegaso lo ocurrido en Apple Loosa hace no mucho tiempo atrás, lo cual fue complementado por las palabras de Ascendant después.

-Entonces hemos estado aquí por más o menos diez días... y todo eso que dijo Graveyard pasó no mucho después de lo que dijiste tú... y por cierto, ¿Cuál es tu nombre?- dijo ahora Ascendant preguntando por el nombre de Density por último.

-Density... Density Presence- respondió el corcel con un tanto de inseguridad.

-Un gusto Density... y como ya me escuchaste, dije el nombre de ella hace poco, es mi hija, Graveyard- agregó en modo amigable la madre de Graveyard.

-Es bastante reconfortante saber que no somos las únicas que no han desaparecido mágicamente como el resto de los ponis- mencionó la pegaso con algo más de relajación y rascándose el casco derecho mientras hablaba.

-Es cierto... ustedes no han sido víctimas de ese fenómeno inexplicable... qué extraño... y yo junto a ella tampoco- decía ahora Density más confundido que nunca e indicando a Burning con su casco derecho una vez se refirió a ella.

-Todas las cosas que han pasado hasta ahora son tan extrañas... y tan horribles a la vez- agregó Graveyard con una mirada cabizbaja y cubriendo su pecho con sus cascos.

Pasados unos minutos, cuando los ponis daban paso a la relajación mental, una alarmante sorpresa se presentó para perturbarles nuevamente.

Captando completamente su atención, un ruido repentino de voces y pasos de cascos comenzó a escucharse desde la superficie. Tanto graveyard como su madre supieron casi al instante de quienes se trataban, pero algo que estremeció a los ponis aún más fueron algunos gritos que pudieron escuchar.

-¡Quédate junto a nosotros! ¡Dije que te quedaras en donde estás pegaso demente!- exclamaba el sujeto alterado a otro individuo desconocido, siendo esto escuchado por Density y las pegasos, estremeciéndolos tanto que tiritaban como si hubiesen estado al borde de colapsar producto del terror. La que más temblaba de los tres era Graveyard, y Burning todavía se encontraba inconsciente.

-¡Pero hay gente por aquí!- exclamó posteriormente una voz femenina que transmitía malas vibras producto del aire agresivo que llevaba consigo.

-Pero que demonios... ¿Acaso saben que estamos aquí?- preguntó Density aterrado y sentado con sus cascos delanteros abrazando a los traseros y la parte superior de sus cuerpo, mientras Ascendant se mantenía en la misma posición y Graveyard se mecía como una silla de mecer por el abrumador terror que le llenaba la cabeza en el instante. Sentía que terminaría por salir despavorida del sótano en un intento suicida de escape, no obstante, la pegaso era consciente de que esa acción, además de ser un suicidio, significaba poner en peligro a su madre y a Density.

-¡Ya sólo ven con nosotros maldita sea! ¡Fog Spirit ordenó que sólo le echáramos un pequeño vistazo a este lugar! ¡Tenemos otras tierras que someter todavía!-

Con estas últimas palabras de la voz masculina, el sujeto dueño de la voz femenina no dijo ni una sola palabra más, acabando así por retirarse junto al resto de los que estaban en la superficie, cosa que ocurrió no muchos minutos después, trayendo así una gran relajación a los tres ponis ocultados en el sótano.

-Qué bien que se fueron... me estaba asustando más de lo normal- dijo tiritona Graveyard.

-Sí, por un momento pensé que llegarían hasta acá- agregó el unicornio color arcilla como respuesta a lo mencionado por Graveyard.

-Y ahora pues... ¿Nos quedaremos todo el tiempo aquí? Porque eso tampoco lo veo como algo muy conveniente- dijo ahora Density, aún con gran tensión en todo su cuerpo.

-No lo sé... pero aquí tenemos muchas cosas de las que podemos abastecernos, y además, tampoco me parece conveniente salir afuera y correr el riesgo de ser capturados- aclaró Ascendant mediante aquellas palabras.

[Nueve horas después...]

En medio del tétrico silencio, repentinamente un agudo y terrorífico grito de voz femenina rompió con este, así también acabando con el periodo de inconsciencia de Burning, quien torpemente, pasados unos segundos de haber abierto los ojos, empezó a moverse lentamente para ponerse sobre sus cascos.

Estaba extremamente confundida a la vez que un tanto exaltada. Ni siquiera fue consciente de lo que había pasado con respecto a ella junto a Density hasta el momento en que pudo observar mejor su entorno, y fue entonces cuando vio que ahora no sólo estaba Density, sino que habían dos pegasos más un tanto separadas de él; todo indicaba que habían conciliado el sueño hace ya un buen tiempo.

-Hey... hey... oigan- susurró Burning a los tres ponis que se encontraban durmiendo, y desde luego, no obtuvo respuesta.

-Una de esas pegasos me parece familiar- pensaba ahora la unicornio.

Pasaron unos pocos segundos, y le invadieron a la unicornio un hambre y sed que jamás se habría imaginado que tendría, sin embargo, dicha sensación se vería inhibida por aquello mismo que perturbó el sueño de Burning.

Nuevamente un grito de espanto se escuchó en las afueras del pueblo, retumbando este en los oídos de Burning, y como un relámpago, el recuerdo de que su familia estaba con ella en AppleLoosa pasó por su mente, y seguido de esto, un sinfin de horrendas posibilidades surgieron rápidamente en su cabeza, lo cual generó un impulso en ella de tratar de salir del sótano lo más rápido posible y luego ir afuera para ver con qué se topaba, no obstante, algo en su interior le detuvo antes de salir por la puerta principal, y al mismo tiempo, Density apareció detrás de ella dándole algunas advertencias preocupadamente.

-Burning... espera, ¿Por qué quieres salir?- dijo Density tenso por lo que Burning pudiera tener en mente.

-Density... escuché un grito afuera- respondió Burning algo alterada.

-¿Un grito? Pero espera, antes de salir debo decirte algunas co...-

Burning había dejado la puerta entre abierta, y cuando soltó la manilla, el viento hizo el resto para abrirla, dejando así al expuesto el tétrico exterior, el cual al ser visto por Burning, dejó a esta atónita y llena de inexplicables dudas; tal y como Density había visto hace unas horas, todo ahora se veía increíblemente más sombrío y de mala espina.

-¿Q-Qué... pasó aquí?- preguntó la unicornio mientras el terror le llenaba y pensaba en el sinfin de cosas que le podrían haber pasado a sus familiares y al resto de los ponis.

-¿De veras escuchaste un grito? ¿Desde el sótano?- preguntó Density lleno de dudas.

-Sí, lo escuché apenas, pero lo escuché Density- dijo Burning ignorando en ese momento las condiciones en las que se encontraba su cuerpo. Posterior a esto, antes de continuar hablando, Density se acercó a la puerta y la cerró con agitación, y después, procedió a contarle a Burning todo lo que sabía acerca de la situación.

-Burning, todos desaparecieron. Sólo nosotros y las otras dos pegasos que están en el sótano seguimos aquí... pero no tengo ni idea de por qué- agregó Density aceleradamente.

-Pero, ¿Cómo pueden todos haber desaparecido de repente? ¿Literalmente sólo quedamos nosotros en este pueblo?- dijo Burning justo para cuando se escucharon gritos nuevamente, escuchándose estos ahora de forma mucho más clara y desde una distancia que parecía no muy larga.

-¡No! ¡Por favor! ¡Se supone que somos como hermanos! ¡No deberíamos maltratarnos entre nosotros así!- decía una voz femenina mientras gritaba y rompía en llanto, cosa que perturbó bastante la compostura de ambos unicornios.

-Si es que todo esto... tuviera relación con esos aborígenes de la quebrada...- pensaba la unicornio mientras la tensión en su cuerpo seguía aumentando.

-Por favor, ya sólo cállate. ¿O qué? ¿Acaso crees que después de actuar en contra de la tribu por alguien que ni siquiera es de tu sangre te seguiremos mirando de la misma forma?- dijo ahora una voz masculina alzando el tono de voz, pero manteniendo un aire de burla.

-Son ellos... los aborígenes- dijo Density hacia Burning bajando el volumen.

-¿Es que no lo ven? ¡Váyanse al diablo! ¡Yo no pienso seguir maltratando a esos pobres ponis! ¡No tengo razón para sentir odio hacia ellos!- continuaba exclamando la chica acompañada de sus acosadores.

-¡Si eso dices es porque simplemente no eres una de nosotros!- gritó enfurecido otro sujeto que estaba ahí, agregando a su respuesta, además, un fuerte puñetazo en su rival, quien era una poni terrestre. Pasados unos instantes de esto, llegaron Graveyard y Ascendant, debido a que los gritos habían llamado su atención.

-¿Por qué se escuchan esos gritos allá afuera?- preguntó alarmada Ascendant a los dos unicornios, de los cuales no recibió respuesta, pues estaban tan tensos que no le prestaron atención.

-Siempre están los "diferentes"... es realmente desagradable... ¡Con tipas como esta dan ganas de vomitarles en toda la cara!- dijo esta vez un tercer individuo, el que era otra yegua, quien le proporcionó otro golpe en la cara a la terrestre a la vez que esta lloraba.

Con aquellos sucesos desarrollándose tan cerca suyo, Burning se sumergía cada vez con mayor fuerza en un abismo de furia y deseo de hacer algo al respecto, no obstante, el hecho de que era casi seguro que se trataba de grisaceos aún le frenaba.

-Están... ¿Yéndose en contra de alguien de los suyos?- preguntó para sí Density esperando con exasperación el momento ideal para reaccionar ante lo que estaba ocurriendo a tan sólo algunos metros de él.

-Van a seguir. No se detendrán hasta matarla- decía Burning una vez tras otra en sus pensamientos con su voz resonando a cada momento en estos.

Efectivamente, parecía ser que los individuos no se cansarían hasta conseguir matar a su enemigo, y como si haber estado masacrando a golpes a la claramente inferior poni terrestre hubiese sido poco, el corcel que acompañaba a las otras dos yeguas, que furiosamente atacaban a la aterrorizada terrestre, tomó, de un pequeño montón de leños rotos, el más puntiagudo que encontró, para luego dirigirse a su objetivo y perforar violentamente su cuerpo, acabando por perforar a la yegua en la zona del hígado.

-¡Por qué ahora estoy dudando tanto de ayudar a alguien que es claro que no está fingiendo!- pensó Burning en ese preciso instante, y repentinamente desapareció usando su teletransportación, provocando que la puerta se abriera de golpe, revelando, desde una corta distancia, la terrible escena que se estaba dando en aquel momento. Density y las dos pegasos, por su parte, se exaltaron enormemente, y de ahí, se prepararon para cualquier acción de parte de los maleantes, pues estaban justo en frente de la casa.

-Pero miren nada más, chicas, lo que anda aún por aquí... basura equestre- dijo con aire burlón y desafiante el corcel con algunas prendas grises.

-Deberíamos decirle a Fog Spirit que todavía hay que desinfectar un tanto por aquí- dijo una de las yeguas grisaceas, también con un tono burlón.

-¿Quién demonios es Fog Spirit? ¡¿Son ustedes sus marionetas o algo?!- comenzó Density, nerviosa e ingenuamente a preguntarle a los individuos desconocidos.

El corcel grisaceo, quien era un unicornio, como respuesta para Density, agarró a la terrestre ensangrentada, ya inconsciente y acercándose a la muerte, con su magia para mostrársela a Density y a las pegasos más de cerca.

-Pueden quedársela si quieren... veamos si pueden salvar...- dijo el unicornio desconocido antes de que, de forma totalmente inadvertida, Burning reapareciera a su lado izquierdo corriendo enfurecida, pegando un grito de furia unas centésimas antes de que su casco derecho impactara en la cara del unicornio con una fuerza inusitada, desfigurándosela completamente, y dándole un tremendo impulso en dirección contraria que le hizo rebotar y rodar en el suelo varios metros.

Las otras dos yeguas que acompañaban al corcel quedaron estupefactas, y una vez Burning colocó sus ojos sobre ellas, comenzaron a sentir como el terror tomaba control de su cuerpo.

Rápidamente, Burning quitó su mirada sobre las yeguas para encontrarse con que su primer objetivo, quien se encontraba bastante alejado, se había parado a pesar de la gran cantidad de fuerza que ella creía haber empleado en aquel golpe de hace unos instantes, ignorando completamente en ese momento que estaba exponiendo su cuerpo a una exagerada sobreexigencia.

Aprovechándose del despiste momentáneo de Burning, las dos yeguas en frente suyo, las cuales eran una unicornio y una pegaso, alzaron vuelo, una con su magia y la otra con sus alas, para escapar de las forma más rápida y segura posible. Density fue quien reaccionó más rápido ante esto, comenzando a volar al igual que las otras dos ponis.

-¡Me obligan a perseguirlas, yeguas tontas!- exclamó Density entre la total inseguridad y la tensión a la vez que lanzaba un rayo de magia a las yeguas, esto con el fin de privarlas de su escape, pues casi no había duda de que si lograban escapar, imposible sería que posteriormente algo peor no ocurriera.

-¡Mamá! ¡Y nosotras qué!- preguntó desesperada Graveyard a su madre, quien enteramente sumergida en la confusión, se conectó nuevamente a la realidad gracias a la voz de su hija, y en una decisión rápida, miró a la chica que había sido gravemente herida, y la tomó en un instante, llevándola después, junto a Graveyard, al interior de su vivienda para tratar de salvarla de su estado grave.

Por otra parte, al ver que el unicornio grisaceo empezaba a escaparse, Burning respondió con una inusual impulsividad en ella, empezando a correr, con su cuerpo completamente al límite, lo más rápido que le fuera posible, y una vez estuvo cerca del unicornio, quien llevaba sobre el rostro una expresión que albergaba cierto espanto, se teletrasportó a su derecha, lanzándole otro golpe letal, que sin embargo, esta vez no acertó, pero no debido a que el corcel haya esquivado el ataque, sino porque ella misma desvió su casco sin darse cuenta, así destruyendo un tanto la pared de una casa en lugar de alcanzar a su objetivo.

Pasado esto, el corcel frenó el paso estrepitosamente para así confundir a Burning y seguir escapando en otra dirección, no obstante, la poni anaranjada, sin importar el enorme aturdimiento que llevaba encima para ese instante, continuó en la persecución.

Por un segundo Burning no comprendió en absoluto el por qué de lo increíblemente aturdida y desorientada que estaba, no obstante, a los siguientes segundos, una montonera de presunciones comenzaron a surgir en sus pensamientos mientras corría respirando de manera sumamente pesada.

Su cuerpo advertía un inevitable colapso, las extremidades de la joven yegua ya no daban más, no obstante, su mente sí, y continuaba esta persuadiéndole para que no perdiera su enfoque, pues enormes preocupaciones vendrían en caso de que el otro individuo se escapara.

Ya sin percatarse, Burning estaba desacelerando el paso, pues se sentía como si hubiese llevado múltiples veces su propio peso encima, y aprovechándose de la situación, el perseguido se volteo de golpe para luego hacer un rápido movimiento con sus casco y golpear en la mandíbula a la agotada unicornio, haciéndole caer estrepitosamente en el suelo, a pesar de que el golpe no le habría hecho demasiado si hubiera estado en condiciones normales en lugar de haber llevado numerosos días sin comer.

"¿Qué acaba de ocurrir?" pensó Burning, ahora tendida en el suelo, totalmente aturdida y confundida producto del ataque del unicornio grisaceo, quien prácticamente ya se había liberado de ella. Un montón de otras ideas, incluyendo la última, surgieron en ese momento dentro de la abrumada mente de la unicornio, quien aún más sumergida en la desesperación, empezó a tratar de levantarse nuevamente, cosa que parecía riesgosa para el estado en el cual se encontraba, pero Burning ignoraba esto completamente para ese instante.

Burning, después de quedarse quieta por unos segundos, se dio media vuelta en el suelo para quedar mirando hacia él, y acto seguido, irguió dificultosamente la cabeza para echarle una rápida mirada a su alrededor, para luego darse cuenta de que aquel unicornio al que perseguía había desaparecido completamente.

La desesperación en Burning comenzó a hacerle recordar múltiples cosas que sólo alimentaban más a esta, y volvió a tomar conciencia de cómo todos parecían haber desaparecido inexplicablemente, incluyendo aquel horroroso hecho a sus padres y hermana.

Lo último provocó una reacción de gran impulsividad en Burning, y en un intento brusco de volver a ponerse sobre sus cascos, una gigantesca presión sobre su cabeza le hizo ver como si todo diera vueltas en su entorno, y posteriormente se desmayó, cayendo otra vez al suelo.

Ahora, en medio de su inconsciencia, todos aquellos pensamientos que habían aparecido en la mente de Burning como entes amorfos, afloraban en el entretanto con palabras acompañadas de ellos, todo aquello mientras, a pesar de que se encontraba inconsciente, podía aún así, escuchar levemente algunas voces a su alrededor.

-Cómo odio que lo físico... interfiera con lo mental- decía Burning desde su subconsciente en sus pensamientos, ahora recordando, nuevamente, cómo se había encontrado con aquellos aborígenes de los que ahora sospechaba que eran responsables de todos los hechos recientes.

-Quiero hacer algo... algo al respecto... pero no puedo- dijo después Burning, esta vez recordando cada una de las atrocidades que estaban haciendo aquellos sujetos mientras ella trataba de zafarse de aquellas cadenas que le habían puesto.

-Enfermos... son todos esos... unos malditos enfermos... ¿En que pensaban? ¿Maltratar potrillos? ¿Tratar de matar a uno de los suyos? ¿Cuál es... el propósito? ¿Satisfacerse con el sufrimiento ajeno? ¿Piensan acaso que aplastar al inferior les hará ver más intimidantes? Todo lo contrario...- decía Burning mientras continuaba dándole rienda suelta a sus pensamientos inconscientemente.

-Malditos enfermos... nunca pararé de decirlo... merecen morir... si se me da la oportunidad...- mencionó por último la unicornio con furor en su mente, a la vez que, sin percatarse un poco, en su imaginación embozaba una pequeña sonrisa, la cual llevaba en sí un aura un tanto oscura que reflejaba tan solo una minúscula porción de todas las emociones que invadían los pensamientos de Burning en esos instantes.

[Cuatro horas después...]

Ya había transcurrido un tiempo bastante prolongado desde el punto en el cual Burning había caído rendida al suelo, y había terminado inconsciente, sin embargo, para Burning esto se percibía como si tan sólo hubiesen pasado alrededor de veinte minutos.

Burning ya comenzaba a recobrar la lucidez en todos sus sentidos, no obstante, para su sorpresa su cuerpo aún no le dejaría moverse, a pesar de que perfectamente, en ese instante, podía escuchar la voz de Density dirigida con cierta agresividad hacia otra voz que desconocía, la cual llevaba en sí un aire en el que predominaba la exasperación.

-¡Les dije idiotas que no les ayudará en nada tenerme aquí! ¡Mis otros dos compañeros volverán! ¡Yo lo sé!- exclamó una voz femenina mientras perturbaba todos los sentidos de los demás presentes, principalmente los de Burning, quien era observada por Density entre intervalos cortos de tiempo mientras mantenía inmovilizada a la unicornio que había capturado mediante algunas cuerdas con ataduras.

-¡Ustedes solos se joden la vida mientras más tiempo se quedan aquí- exclamó riéndose la cautiva.

-¡Cállate! ¡Solo... cállate y responde lo que te digo maldición! ¡Solo responde las preguntas y no necesito nada más!- gritó un estresado Density hacia la unicornio rodeada de unas tantas cuerdas.

"Si tan sólo hubiera podido agarrar a la pegaso también" fue lo que pensó Density después de haber gritado de tal manera, cosa que también provocó, a los pocos segundos después de su pensamiento, que Burning despertara de un pequeño salto sobre el colchón en el cual la habían dejado, lugar en el que, no lejos de ella, habían dejado también a la chica que había sido malherida por los suyos, y estaba esta en aquel momento bajo la observación de Graveyard y su madre.

-¡Despertaste Burning! ¡No te mueva mucho!- dijo Density con gran alivio al ver que la unicornio había despertado nuevamente, igual así llamando la atención de las otras dos pegasos, quienes también se exaltaron bastante al ver que acababa de despertar.

Por algunos momentos, para Burning la situación se sintió un tanto tranquilizadora, no obstante, su calma duró un tiempo insignificante, pues tan solo bastaron algunos segundos para que aquella agradable sensación se viera desvanecida por un sinfin de preocupaciones, las cuales habían comenzado a llenar su mente de manera bestial desde el momento en el cual reconoció su faceta conflictiva.

-Density... tenemos que largarnos de aquí... rápido- agregó Burning con tono de voz bajo a la vez que se dirigía hacia Density con cejas levantadas y un rostro en general que denotaba una evidente intranquilidad.

-¿Pero hacia dónde vamos a escapar Burning? No podemos ponernos a vagar eternamente por dónde sea- dijo el corcel con nerviosismo y exasperación.

-Eso es muy cierto, no me parece una buena idea que salgamos allá afuera si ni siquiera estamos seguros de que esos monstruos volverán- agregó Graveyard con un aire sumergido en tensión, terminando de agregar sus palabras con una risita miedosa a la vez que continuaba inspeccionando el estado de la poni herida junto a su madre.

-¿Pero se quieren arriesgar? En algún momento van a volver y no quiero ni imaginarme lo que nos harán si nos encuentran-

-Pero tendríamos que llevarnos a estas dos- dijo Ascendant, introduciéndose a lo que eventualmente se transformaría en una discusión, refiriéndose a la poni cautiva y a la herida, dejando a Burning en la duda con esto.

Completamente desorientada en su mente, Burning se sentó en el suelo con un semblante que reflejaba lo angustiada que estaba por dentro, la desesperación que le llenaba al pensar en la idea de que había perdido a su familia y el no entender en lo más mínimo los sucesos que se habían estado desarrollando hasta aquel instante.

-No entiendo absolutamente nada de lo que está pasando. ¿Qué habrá pasado con mi papá?, ¡Qué habrá pasado con mi familia y todos los demás que han sido víctimas de este fenómeno sin sentido! La última vez que vi a mi papá fue en la cuenca de Diamond Town, pero ese tipo no parecía para nada mi papá, y creo también que estaba controlando de cierta forma a los ponis que estaban atrás suyo... entonces, ¿Tendrá algo que ver ese tipo, que supuestamente era mi papá, con todo lo que está pasando ahora? Ya no sé ni que pensar... lo llaman el dios gris... eso fue lo que me dijo esa profesora de magia, ¿Habrá desaparecido ella también? ¡¿Acaso he perdido a mi familia para siempre?!- decía Burning pensando profunda y aceleradamente, hasta que de repente Ascendant le interrumpió en sus descontrolados pensamientos con una porción de comida bastante grande en sus cascos, como si se la estuviera ofreciendo.

-Toma, de seguro esto te vendrá bien, tienes una cara de masacrada que hasta me da cosa mirarte. Se nota que no comes en muchos días y estás muy cansada- mencionó la yegua demostrando preocupación por la unicornio anaranjada, quien un tanto cautivada, y casi sin darle importancia a si sabría bien o no, recibió los alimentos dados por Ascendant haciendo un leve gesto de agradecimiento con la cabeza junto con una pequeña risa embozada en el momento.

Había entre aquellos alimentos una pequeña cantidad de todo; estaban mezcladas algunas frutas con trozos de galletas un tanto rancias; había también una pequeña barra de chocolate, la cual se la había dado Ascendant a Burning junto al resto de los bocadillos, con los cuales también le entregó a la unicornio una botella mediana de agua, la que esta tardó no más que unos miserables segundos en beberla.

Toda la comida estaba algo rancia en general, pero considerando a cada momento la situación en la que estaban todos y ella, Burning apenas le dio importancia a aquel insignificante detalle, y lo que parecía una porción grande de comida, la unicornio no demoró más de unos pocos minutos en devorárselo.

-¿De dónde es que estas chicas habrán sacado todas estas "provisiones"?- mencionó para sí la yegua adolescente en su mente ya habiendo consumido absolutamente todo lo que Ascendant le había ofrecido.

-¡Mamá! ¡Mamá! ¡La terrestre está despierta!- exclamó rápidamente y en tono de alarma Graveyard, ante lo cual Ascendant respondió con una fuerte inspiración por la boca, como queriendo denotar el sentimiento de sorpresa que le había llenado en aquel preciso momento.

-¿Cómo? ¡La grisacea anormal esa está viva! ¡Pero cómo!- exclamó la yegua cautiva oscilando entre la risa y el tartamudeo, acción que causó que Density, más iracundo de lo que alguna vez había llegado a estar, se volteara en un abrir ir cerrar de ojos para seguidamente lanzarle un rayo de magia directo a su frente, y así dejarla aparentemente inconsciente, emitiendo la unicornio un ligero quejido antes de que su cabeza quedara totalmente floja y mirando al suelo.

[Cerca de una construcción en el extremo norte del Bosque Everfree]

-Estos equestres no sé como es que no le habían sacado el jugo a todas estas cosas que hemos descubierto por nuestra cuenta en este poco tiempo- decía un unicornio de estatura normal que llevaba en algunas partes de su cuerpo artefactos que parecían pertenecer a una armadura.

-Sí, muy cierto. Han sido unos verdaderos torpes estos equestres con las materias primas, y ahora... mira en dónde están- replicó el sujeto acompañante, soltando una pequeña burla acompañada de sus últimas palabras. Era de igual manera un unicornio, solo que de una contextura más larga y esbelta.

-Sabes... no sé si lo has tomado en cuenta ya, pero... Fog Spirit hace ya unas cuantas semanas decía y decía que se desharía de ese cuerpo en el que se sostiene... sin embargo... realmente yo no veo que haya pasado algo relevante hasta ahora- agregó ahora el primer sujeto, haciendo un ademán de ignorancia con sus hombros, cuestionando el poder del que consideraba su líder, tal como la mayoría.

-Ugh... ese Fog Spirit... de seguro se dio cuenta de que yo lo aborrezco y que tú eres muy bueno cuestionándole... y de nuevo Further Charged... tienes razón- dijo esta vez Scorched Road, ahora sintiéndose cada vez más iracundo con cada segundo en el cual pensaba en la autoridad que tenía Fog Spirit sobre prácticamente todos los grisaceos.

-Tal vez por eso que mencionaste recién es la razón de que él no nos haya llevado a las ahora llamadas "guerrillas de Vanhoover"-

-¿Cómo? ¿Qué? ¿Acaso aún queda resistencia equestre?- preguntaba ya bastante perdido Scorched con las afirmaciones de su compañero de tiempo, Further.

-Pues sí, pero ya están bastante perdidos, porque, aunque no quieras admitirlo, gracias al invento mágico de Fog Spirit, todo el pueblo nuestro, y también tú, nos hemos fortalecido mucho tanto física como mágicamente- agregó en esta oportunidad Further, mostrándose este confiado en la certeza de sus afirmaciones, despertando así la curiosidad y preocupación de Scorched todavía más.

-Y eso... ¿Cómo se supone que debería fortalecernos de tal forma?- continuó preguntando Scorched, esto último haciéndolo con una expresión en el semblante que denotaba claramente su necesidad de saber más del tema.

-No lo sé realmente- respondió Further en un tono algo burlón.

-Solo sé que ese juego que hace con una dimensión que según él es suya, usa a los que quiere para fortalecer a los que quiere; en este caso, desde los equestres hacia nosotros.

Pasaron unos segundos dadas las afirmaciones de Further, y Scorched, con ojos casi saltones y con las cejas inclinadas, comenzó a sentirse extrañamente impactado, y no era porque consideraba a Fog Spirit un verdadero tramposo después de esto, sino por algo que, a pesar de ser desconocido por él, sentía que había estado ignorando desde el momento en el cual se dejó tomar por la maligna esencia de ese individuo cuyas acciones, sin tener noción alguna del porque, ya ni siquiera execraba, sino que de una rara manera le horrorizaban.

-Y Scorched, otra cosa- agregó ahora Further como tratando de distraer a Scorched de aquellos sentimientos que eran para él tanto familiares pero desconocidos a la vez.

-No sé si alguna vez has escuchado rumores de que al otro lado del océano que está en esa dirección- dijo Further levantando su casco derecho, indicando la dirección hacia el oeste.

-¿Qué es lo que pasa con ese océano? ¿Y al menos sabemos si realmente hay otro océano allá?- preguntó Scorched, aún un tanto distraído.

-Pues al aparecer según algunos sí, y he escuchado que al otro lado de él hay otro reino además de Equestria-

-¿Y de quién escuchaste eso?- preguntó en esta ocasión Scorched, intrigado por los rumores de los cuales hablaba su compañero.

-Del mismo Fog Spirit, y ni siquiera estaba espiando; estaba yo en la parada dos del bosque everfree hace tan solo una semana, y de repente escucho a Fog Spirit hablar con unos guerreros acerca de lo que sabía del "otro reino" gracias a su alianza con alguien del "más allá"-

-¿Del más allá? ¿Qué demonios está pasando aquí?- siguió preguntando Scorched, sintiéndose a cada momento más confundido con las cosas que contaba Further.

De no haber sido por una repentina interrupción de parte de un extrañamente apresurado grupo de guerreros, ambos unicornios habrían continuado intercambiando palabras como si no hubiese habido un mañana, no obstante, a estos no les quedó más opción que escuchar las noticias que traían los sujetos recién aparecidos, quienes además, curiosamente para los unicornios, traían a un individuo sin armas ni armadura consigo, y este era en efecto un adolescente, pero no era un adolescente cualquiera.

-¡Señores! ¡Discúlpennos por interrumpirles pero tenemos unas noticias muy importantes que darles por parte de este chico que viene con nosotros!- dijo uno de los soldados a los dos unicornios con bastante tensión en su voz.

-¿Desde que lugar vienen ustedes?- preguntó Scorched, tomando la iniciativa en la situación.

-¡Venimos desde la parada cuatro señor Scorched!- dijo ahora otro guerrero del grupo.

-O sea que ustedes vienen desde cerca de ese pueblo que se llama Appleloosa si no me equivoco- respondió Scorched, ahora parándose de la silla en la que se encontraba sentado.

-Exacto, y de este adolescente que viene con nosotros hemos recibido la noticia de que al parecer todavía quedan equestres ahí- mencionó el mismo soldado que había hablado primero.

-¡Y además tienen a una de las nuestras y también a una traicionera!- exclamó de imprevisto el sujeto más joven, quien había logrado escapar de quienes ahora llamaba monstruos, si bien antes de la situación los veía como burlas con suma confianza en sí mismo.

-Oye, pero espera. ¿Qué andabas haciendo en Appleloosa?- preguntó un extrañado Further.

-¡Eso no importa ahora! ¡Además otra de mis compañeras escapó pero no tengo idea de adónde se fue!- volvió a exclamar el sujeto, quien era un unicornio como Sorched y Further.

-Lo que más me quedo grabado es la unicornio que trató de capturarme... parecía una bestia persiguiendo a su presa, queriendo matarla a toda costa- dijo ahora el chico con una mirada cabizbaja y un tanto perturbado.

-Oye, detente un poco. Dijiste que una unicornio te persiguió- dijo Scorched, ahora tomando el turno de habla con un mal presentimiento, pues con aquella unicornio que el joven había nombrado, vino a sus pensamientos casi de inmediato el recuerdo de aquella unicornio anaranjada contra la cual él y Further se habían enfrentado hace ya un tiempo.

-Si, una unicornio-

-¿Y recuerdas como era la tipa?- preguntó Scorched con un nerviosismo que ahora el comprendía.

-Era... naranja, tenía el pelo negro... y creo que tenía los ojos azules- dijo con ojos muy abiertos el adolescente.

Ante esta caracterización de aquella unicornio nombrada por el chico, Scorched reaccionó con rapidez y, sabiendo perfectamente lo que quería hacer, dio la orden a Further de dar la noticia a la parada tres, la cual estaba relativamente cerca, al este del bosque everfree.

-Si ahora quien pienso que está allá es realmente esa unicornio, ¿Por qué cuando fui allá esa poni violeta me dijo que había desaparecido?- pensó ahora Scorched más ansioso que nunca.

-Fog Spirit y sus guerrillas pueden esperar... por ahora, esa bestia disfrazada de poni debe morir- dijo esta vez Scorched en sus pensamientos, sintiéndose aún más convencido de lo que iba a hacer.

-Oye chico... y... ¿Recuerdas más o menos como era la casa en la que encontraste a esos equestres?- preguntó ansioso Scorched al joven aborigen, con el fin de aclarar la situación lo más posible.

-No me fijé bien, pero recuerdo que era una casa alejada-

-Una casa alejada... debo recordar eso. Entonces será relativamente fácil encontrarlos porque ese pueblucho no es muy grande que yo recuerde- mencionó ahora Scorched, otra vez para sí mismo y en su mente, tratando en cierta manera de calmar la tensión, y generar en él un mayor sentimiento de seguridad, pues era consciente de que no se trataría de otro evento cualquiera si efectivamente llegaba a otra confrontación con aquella unicornio que le provocaba una sensación de humillación una vez volvía a recordarla.

Pasaron bastantes minutos, y en el entretanto, Scorched aprovechó la ocasión para continuar adquiriendo información de los guerreros que le habían advertido a él y a Further sobre la reciente problemática, y en el instante que este último ya era visible a la distancia, apresuró más el vuelo al ver que Scorched ya estaba ordenado junto a los guerreros.

-¡Scorched! Ya les he avisado sobre esto, y debo decir que se urgieron mucho, por lo que no tardarán en llegar- informó Further a su compañero después de haber llegado al suelo de manera un tanto estrepitosa.

-Oye niño, te preguntaré otra cosa, ¿Acaso tienes alguna idea de por qué esos equestres no se han desvanecido como el resto?- preguntó de forma directa un intrigado Further.

-Yo no sé nada de eso... apenas ayer tuve mi ceremonia de madurez- replicó más o menos inseguro el chico.

-Comprendo-

-Y Further, ¿Cuántos guerreros traes hacia acá?-

-Son más o menos trescientos- afirmo Further mirando a otro lado mientras estimaba la cantidad de guerreros.

-Pero creo que no son necesarios tantos-

-Bueno, lo que pasa es que como llegue a la parada tres bastante rápido, aproveché de ir a la parada uno, Ponyville, y avisé a muchos otros soldados, y también le dije a otro grupo de guerreros que de alguna forma le informaran a Fog Spirit sobre esto- dijo de forma acelerada pero segura Further, con Scorched a su lado sintiéndose cada vez más irritado con cada palabra que pronunciaba, pues lo que Further había hecho no era lo que él tenía en mente.

-¡Pero para que avisaste a los de Ponyville! ¡Tampoco es como si todos tuvieran que saber de esto porque sí!- regaño ahora fastidiado Scorched, transmitiéndole aquel sentimiento a su compañero.

-¡Solo lo hice por si acaso! Para después no llorar por los inconvenientes... y por favor simplemente no comencemos otra discusión- dijo esta vez Further con la intención de evitar un conflicto que acabaría en algo ridículo.

-Ya da igual... solo esperémoslos... y además no sé como esperas que esto llegue a Fog Spirit si está en Vanhoover con sus simios mascota- mencionó por último Scorched con aire de sarcasmo, ante lo cual Further se mantuvo indiferente.

Justo en aquel momento, desde Ponyville se acercaba una gran cantidad de sujetos con diferentes tipos de armas, acabando de manera relativamente fácil con toda aquella criatura que se interpusiera en la marcha; y mientras tanto, en el mismo pueblo de Ponyville, junto a la estación de tren de la villa, relajadamente algunos que parecía ser capitanes del ejercito grisaceo mantenían una conversación con alguien que tan solo algunos pocos ignoraban que ya se encontraba en Ponyville desde hace un tiempo, y aquel sujeto era, efectivamente, Fog Spirit.

-Pues nos extraña un poco que unos de sus dos guerreros más importantes ignoren que usted ya está aquí, señor- comentó uno de los capitanes dentro del circulo de conversación en el cual se veía involucrado el guía de los grisaceos, el cual, aún dentro de aquel cuerpo que había acabado por jamás dejar, miraba a los guerreros seriamente, no obstante, con deseos de actuar de forma rápida y concreta.

-Y además, ¿Por qué se fue de la misión, señor?- preguntó de manera un tanto temerosa otro capitán del grupo.

-No me fui de la misión por si se seguirán preguntando; solo le dejé la última parte a sus compañeros del sur, que por cierto parecen ser todavía más monstruosos. Confío en que ellos terminarán la tarea... sin mayor problema- mencionó el unicornio empezando por un aura de disgusto producto de aquella última pregunta, para luego acabar con sus afirmaciones acompañadas de un claro aire de calma y confianza en sus suposiciones.

-Comprendemos perfectamente señor Fog, y confiamos en nuestros compañeros- acabó por decir un tercer guerrero con la finalidad de evidenciar que lo que menos deseaban ellos era fastidiar a su líder.

-Entiendo perfectamente, pero ahora... háblenme más sobre estas recientes noticias que Further les ha mandado informarme- dijo para terminar el dios gris con un tono que, si bien aparentaba sequedad, a la vez parecía llevar cierta ansiedad en él.

-Oh... cierto, pues se trata de unos equestres que al parecer unos jóvenes encontraron en Appleloosa... y no saben por qué el mismo destino que corrió para la mayoría de los equestres no ha corrido para ellos-

-¿Pero de qué me están hablando?- regañó Fog Spirit sobre las palabras del último sujeto que le había hablado, provocando que este demostrara con el semblante el nerviosismo que le provocaba su frustración y el temor que de por sí le inducía.

-Esos... tal vez no sean ponis- dijo por último el corcél oscuro, perturbando todavía más la tranquilidad de sus acompañantes con aquellas palabras.

-Los rumores se expanden rápido... y... algunos dicen que se trata no de un grupo de equestres, y se trata de solo un poni... una poni mejor dicho-

-¿Una poni? ¿Y de qué poni hablan?- preguntó Fog Spirit al guerrero, quien debido a la situación estaba tan confundido como él.

-No estamos seguros... pero creemos que hablan de una unicornio que una vez provocó un desastre en un pequeño pueblo y que mató a los tres líderes grisaceos restantes... usted ya sabe...- dijo otro de los mensajeros de Fog antes de poder nombrar a dichos tres líderes y ser interrumpido por su líder, quien lleno de pensamientos incoherentes en su cabeza, ya comenzaba a frustrarse nuevamente.

-¿Una unicornio los mató? Creía que un grupo grande de ponis los había matado- replicó Fog Spirit otra vez con una pregunta seguida de al, con un aire que denotaba algo de perplejidad.

-Incluso los que escaparon de aquel pueblo entre las montañas ahora le han puesto un sobrenombre... le llaman "ojos naranjos"-

-¿Estarán hablando de la misma unicornio de la que hace un tiempo nos hablaron Scorched y Further?- se preguntó Fog Spirit al procesar las últimas palabras del guerrero hablando con él, manteniéndose sumamente concentrado en su mente por cortos instantes.

Todos en el pequeño grupo, tanto Fog Spirit como los guerreros, tenían una sensación que les decía que mientras más palabras agregaban al tema, más se tardarían en comenzar a actuar, por lo cual, fue finalmente Fog Spirit quien tomó la iniciativa de dejar la conversación a un lado y simplemente tomar cartas en el asunto.

-Será mejor que solo nos movamos... da igual si es un grupo o si es esa unicornio... si no han desaparecido es porque son seres poderosos y son peligrosos... y claramente aquí necesitarán mi ayuda- dijo Fog Spirit concluyendo con el intercambio de palabras, decorando sus últimas palabras con un cierto aire de vanidad y acercando su cara un tanto más de lo usual a sus ayudantes.

-Y en caso de que esos equestres llegaran a escapar, o si todo esto es una farsa... no se alarmen porque tengo otras ideas bien pensadas para esto- agregó finalemente Fog, recordando al mismo tiempo que hablaba a una poni violeta de Appleloosa que según Scorched Road se había pasado al bando de los grisaceos.

[En la casa de Ascendant...]

-¿Por qué estoy dudando tanto ahora? ¿Qué demonios me pasa?- pensaba Burning sumergida en un mar de confusión y vacilación a la vez que miraba hacia una de las paredes con ojos saltones y cejas un tanto inclinadas, mientras Graveyard y su madre continuaban haciéndose cargo de la terrestre herida y Density cada cierto tiempo posaba su mirada sobre Burning con evidente preocupación.

-Lo siento... pero sigo insistiendo... tenemos que marcharnos de aquí. Si no hacemos algo ahora nunca lo haremos- dijo Burning sorpresivamente al mismo tiempo que se ponía sobre sus casco, ahora con un tono un tanto más firme.

-¿Pero qué hay de esa tipa, y esta terrestre... y las provisiones?- preguntó a Burning una alterada Graveyard con su madre al lado casi tan alterada como ella a la vez que Density solo le prestaba atención a ella.

-Podemos llevarlas entre todos nosotros... yo puedo llevar la mayor parte... incluso puedo llevarlo todo si quieren. Tengo mi fuerza física y magia de lado y eso tiene que aprovecharse... yo me siento bien. No tienen que preocuparse por mí- agregó esta vez Burning al mismo tiempo que volvía a sentarse con tensión en sí misma y aún incapaz de zafarse completamente de la dudas y la inseguridad.

-¿Pero qué pasaría si mientras tratamos de escapar nos encuentran esos aborígenes? Probablemente tengamos que enfrentarnos a ellos... tal vez hasta traten de matarnos... pero...- pensaba la unicornio con sus cascos en las sienes cuando de repente se dio cuenta de que al parecer Density iba a decir algo, no obstante, las palabras en su mente siguieron más reverberantes que nunca en su mente hasta algunos segundos después.

-Ya dije que tenía mis cualidades físicas de lado mío... ¿Entonces qué más estoy buscando?... Si me siento capaz de hacer algo, debo contemplarlo. No debería dudar, ¡Quiero hacer algo al respecto! ¡Tiene que haber algo que se pueda hacer en estas circunstancias! Estoy muerta de temor, pero aún así, eso no justifica el que ahora mismo esté haciendo nada- dijo por último Burning en cierta forma enojada consigo misma, para luego finalmente concluir con sus pensamientos y posteriormente girar sus ojos hacia Density, quien ya iba a empezar a hablar para todos.

-Burning tiene razón. Debemos irnos lo antes posible de aquí. En cualquier momento esos tipos que ya hemos escuchado desde aquí podrían volver y esta vez encontrarnos, y nadie sabe que nos pasará si eso llegase a ocurrir- agregó Density con inseguridad, pues tenía la sensación de que aquellas palabras recientemente dichas por él eran muy obvias e innecesarias de mencionar, y a pesar de que Density consideraba sus palabras inútiles en aquel momento, estas fueron las que hicieron espabilar a Burning y contiguamente a Graveyard y Ascendant.

-Maldición, comienzo a hablar y luego me siento sin hacer nada... eso demuestra que realmente no soy tan productiva como parece- dijo Burning en su mente luego de escuchar a Density y levantarse energéticamente, cosa que fue copiada por las dos pegasos transcurridos otros pocos segundos.

-¿Pero acaso nos quedaremos vagando por estas tierras sin vida después de que salgamos de aquí?- preguntó Graveyard manteniéndose temerosa ante lo que les deparaba el futuro en caso de que acabaran como ella suponía.

-Eso también es cierto, ¿Cómo sobreviviremos? ¿Viviremos como nómadas acaso?- dijo Ascendant complementando la pregunta que había hecho su hija, y en parte apoyándole en cuanto a la idea de escapar del pueblo.

En la mente de Burning no solo comenzaba a surgir un sinfin de pensamientos destinados a responder las preguntas de las pegasos, sino que a la vez, surgía nuevamente la incertidumbre del destino del resto de los equestres, y entre ellos además, su familia, haciendo todos estos alborotados pensamientos que Burning comenzara a realizar más aceleradamente la tarea que en ese instante se había comprometido a hacer.

-Yo diría chicas... que eso no importa ahora, porque entre exponerse al peligro y esperar a que llegue para recién poder escapar, y escapar de él desde antes, es preferible lo último- dijo Density respondiendo a las interrogantes de las pegasos, ahora sintiéndose un poco más decidido y cómodo con sus palabras, y luego de esto dirigiéndose hacia Burning para ayudarle lo más rápido posible con las provisiones.

-Supongo que ellos por una parte tienen razón, y nosotras por otra, pero será mejor que dejemos las preguntas para después y en lugar de eso ayudemos también- mencionó Ascendant después de concordar en cierta forma con Density, así también convenciendo a su hija para que simplemente no cuestionara más de lo que debía.

-Tu mantenle las heridas cerradas a la terrestre; yo les ayudaré a ellos con las provisiones y con la otra poni- agregó por último Ascendant con rapidez, pues ahora también estaba decidida a ayudar, mientras que su hija no halló más opción que acatar las palabras de su madre.

-Bien... supongo- dijo para terminar Graveyard con un suspiro acompañado de su última palabra, destinado a calmar en parte su creciente temor por la incertidumbre que cada segundo que pasaba llevaba consigo.

[Cinco minutos después...]

Bastó solo un corto periodo de tiempo para que el grupo de ponis consiguieran repartirse todo. Burning era quien llevaba gran parte de las cosas en algunas cajas fuertemente atadas a su lomo.

-¿Estás segura de que quieres llevar todo eso... Burning... si no me equivoco?- preguntó preocupada Ascendant por la unicornio.

-No me molestan las ataduras... pero las cajas se pueden caer- dijo Burning con algo de tensión e inseguridad por lo que tendría que hacer en caso de que una situación crítica se diera.

-Oigan... chicos- dijo una Graveyard un tanto sorprendida al ver que la terrestre de la que estaba cuidando ahora estaba consciente y a la vez intentaba decir algo. Posterior a ello, los otros tres ponis no hicieron más que acercarse a Graveyard y a la terrestre.

-Eh... disculpa, ¿Qué estás tratando de decir?- preguntó con agobio Graveyard hacia la aturdida poni terrestre, quien ya parecía capaz de pronunciar palabras, aunque débilmente.

-Déjenla que se tome su tiempo, está muy débil aún- agregó Density tratando de calmar a Graveyard, pues esta parecía frustrada por la lentitud de la poni a pesar de esta tener una justificación evidente. Burning por su parte solo observaba atentamente a la terrestre con una preocupación que si bien no demostraba del todo en su rostro, estaba latente dentro de ella.

-Yo... he esc-cuchado... q-que e-el líder... de... de esos s-sujetos- decía la terrestre con claras dificultades para decir las palabras, al mismo tiempo que los demás le escuchaban atentamente.

-Ese... d-demente... tiene a... a los ponis en-cerrados... en una di-mensión... he-cha por él- agregó por último, aún con dificultad, pero ahora con algo de enfado, la ahora opositora de quienes antes se consideraba parte.

-Créanme... yo he v-visto... cómo esos mons-truos tor-turan a los... ponis hasta que mágica-mente... se desvanecen- mencionó después llena de indignación la terrestre, transmitiendo aquel sentimiento a sus acompañantes, pero con mayor fuerza a Burning, quien ya empezaba a imaginarse las horribles cosas por las que sus padres y hermana habían pasado antes de acabar como los demás ponis, esto produciéndole un sentimiento de ira incontrolable mezclado con uno de horror y exasperación que le habría hecho romper en llanto de no haber sido por la furia.

-Malditos... enfermos- fue lo último que pensó Burning, alejándose un tanto del sitio y apretando fuertemente los dientes mientras pegaba una mirada que expelía cólera a una pared, luchando todo lo posible por contener dicho sentimiento.

-Pero lo peor que puedo hacer ahora es perder el control... tanto Density y las otras chicas parecen estar depositando su confianza en mí, y...-

Antes de poder seguir adentrándose en sus frenéticos pensamientos, Burning, sumergiéndose todavía más en su propio interminable desconcierto, logró recordar que Stone, su padre, había pasado por otro destino que ella consideró, después de recordar la última vez que lo vio, posiblemente distinto al de su madre y su hermana.

Entretanto el grupo de ponis continuaba empleando su concentración en las palabras de la terrestre, un ruido metálico llegó a los oídos de estos nítidamente, causándoles por un pequeño intervalo de tiempo un terror exacerbado, del cual logró deshacerse rápidamente Ascendant, encontrando una explicación lógico en no más de unos pocos segundos.

-Mamá... creo que sonó algo afuera... ¿Acaso están aquí ya los sujetos?- mencionó Graveyard sumida en el pavor y ya comenzando a sudar.

-No Graveyard, seguramente solo fue una lata arrastrándose por el suelo- respondió Ascendant un tanto incomodada y fastidiada producto de la exagerada reacción de su hija, quien al considerar probables las suposiciones de su madre, se calmó rápidamente.

-También quiero... p-preguntarles...- dijo la poni herida tomando nuevamente el turno de habla a la vez que captaba la atención de sus acompañantes otra vez.

-¿Por qué... se arriesgaron a... salvarme?- preguntó confundida y preocupada la terrestre, llamando ahora la atención de Burning, quien se encontraba totalmente distraída tratando todavía de acomodar la carga en su lomo.

-¿No es evidente? Simplemente no podíamos dejar que esos tipos te atacaran hasta la muerte- dijo Density sintiéndose más seguro de lo normal en cuanto a sus palabras, mientras que un tanto más alejada, Burning le observaba con algo de alivio.

-De igual forma... estoy infinitamente agradecida- dijo esta vez la terrestre, embozando una pequeña sonrisa y aún con una voz evidentemente debilitada, y acto seguido, Density la subió a su lomo cuidadosamente con su magia, preparándose así como en unos pocos minutos había acordado con los demás.

-Si le tienes que agradecer a alguien en específico, debería ser a ella- dijo Density sonriendo levemente al mismo tiempo que indicaba a Burning discretamente con uno de sus cascos.

-Ella ha sido la que nos ha movido a todos en estos últimos instantes, y también desde antes- agregó el unicornio ahora con cierto aire de culpa, el cual ni siquiera el comprendía muy bien.

-Oye y... ¿Qué hay de la otra tipa amarrada a la pared?- preguntó Graveyard dirigiéndose a Density al ver que este ya había puesto sobre su lomo a la poni herida.

-A esa... deberíamos dejarla aquí- respondió Ascendant ya más fastidiada de lo que solía llegar a estar, ante lo cual Burning giró sus ojos hacia la yegua que se estaban refiriendo, comenzando a pensar rápidamente en lo que podrían hacer para llevarla.

-Si en cambio nos distribuyéramos mejor las cosas... estas cajas no son muy grandes y solo llevan comida según lo que dice su dueña- pensó en el momento la unicornio entretanto Density y Ascendant hablaban de lo que harían con aquella unicornio, la cual ya daba ciertos indicios de haber salido de su inconsciencia.

-Disculpen... ¿Pero qué tal si mejor yo llevo a esa tipa y ustedes dos se distribuyen las provisiones?- dijo Burning dirigiéndose principalmente a las dos pegasos, quienes a penas llevaban algunas cosas.

-Esto de llevar tanto en el lomo termina siendo de igual forma una mala idea, se me caerán las cosas a cada rato- agregó finalmente Burning con algo de nerviosismo, pues temía estar retrasando demasiado el escape del pueblo.

-Si, parece una mejor idea, pero hagámoslo rápido por favor- dijo aceleradamente Graveyard casi completamente sumergida en la paranoia, pues en cualquier instante podía darse la situación que todos menos deseaban para ese momento.

-Si, hagámoslo rápido- dijo por último Density, acercándose a paso acelerado hacia la poni amarrada, y viendo que esta estaba, dentro de todo, ya despierta, le lanzó un pequeño rayo de magia a la frente que al impactar con ella, le dejó nuevamente inconsciente, y luego de todo esto, Density procedió a desatar a la poni de la manera más ágil que le fuera posible.

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