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Despertar y ver como miles de sombras cobran vida delante de tus ojos no es algo muy normal, pero en compañía de Scattered todo podía ocurrir, pedí más información acerca de esas cosas no parecía algo que se pudiera golpear o dañar usando la fuerza bruta. Al ser sombras eran intangibles y cualquiera podía darse cuenta de que a pesar de serlo sus armas podrían suponer un gran problema.

-Se les suele llamar Espectros aunque en realidad son Serseris, son un tipo de esclavos convocados a través de las sombras de antepasados. Se requiere una gran cantidad de magia para convocarlos, ver tantos es prácticamente imposible pero esta pony al parecer tiene un talento natural para doblegar sombras.- la explicación de Scattered me hizo sentir temor por unos instantes, los hechizos tan complejos suponían peligros incluso para nuestra raza por lo que decidí continuar escuchando cualquier sugerencia. Después de todo ella era la experta en magia antigua.

-Sus armas dañan las sombras, por lo que cualquier herida en la sombra de alguien se transporta a su cuerpo sin importar que tan resistente sea, también retrasan cualquier regeneración que pueda afectar sus heridas. Aunque son poderosos los estudié por años, conozco un hechizo que nos dará la posibilidad de destruirlos.- escuchar aquello me hizo sentir aliviada, aunque todavía debía tener cuidado con cualquier ataque que chocase contra mi sombra.

Scattered lanzó un hechizo en una lengua antigua, luego de aquel conjuro mis cascos se rodearon de una intensa luz, pude notar temor en quienes se habían al principio lanzado al ataque y sorpresa en nuestra rival. Todo se detuvo un momento mientras el cuerno azul de Scattered emanaba una intensa luz, la sorpresa congeló el lugar mientras que Prismagic volvió a hablar esta vez con más rabia que antes.

-¿Cómo es posible que una chiquilla como tú tenga acceso a esos hechizos? ¿Tu magia es tan avanzada?- preguntó indignada mientras se rodeaba de un aura verde, la misma que había usado anteriormente para combatir contra mí -Te dije que no subestimaras nuestro poder, parece que olvidas con quienes peleas- respondí animada y nuevamente la lucha se reanimó.

Scattered hizo un buen trabajo contra los que fueron tras ella, para su edad parecía haber aprendido rápidamente e incluso utilizaba su magia como una herramienta en el trabajo de derribar a los diferentes espectros. Mi trabajo fue un poco más complejo, utilizando solo mi velocidad y mi fuerza me era más difícil acabarlos con un solo golpe y muchas veces debía rematarlos con dos o tres más. Pude sentir las heridas en mi cuerpo, la sangre emanar pero no me importaba debía destruirlos, de pronto Prismagic apareció frente a mí y con una sonrisa me derribó hacia el suelo con un fuerte golpe.

Los espectros me rodearon al instante alzando sus garras y sus armas, sentí que era el final, a pesar de mi inmortalidad nada garantizaba que si destruían por completo mi sombra no pasaría lo mismo conmigo. Cerré mis ojos pero en lugar del dolor esperado solo sentí un fuerte estruendo y luego sonidos de golpes, cuando abrí los ojos Scattered estaba frente a mí y los espectros caían abatidos a su alrededor.

-Me salvaste- declaré reincorporandome, mis heridas lentamente comenzaban a sanar pero el dolor aún persistía.-Aún no debes relajarte amiga, esto no ha acabado- confesó con pesar, ya que ambas habíamos dado todo para acabar con aquellos espectros quienes lentamente se levantaron regenerando cada daño.

-Estas cosas son incansables- declaré frustrada preparándome para el siguiente ataque, aunque mi amiga podía darnos el poder suficiente con el Rainbow Power no estaba segura de que con eso se pudiera lograr una diferencia notable. Estaba por atacar cuando Prismagic empezó a conjurar un hechizo en una lengua que se parecía demasiado a la que Scattered había empleado minutos antes.

-Maldición, esto será más difícil de lo que supuse.- declaró con una sonrisa forzada la potrilla mientras que las sombras comenzaban a rodear a Prismagic, un gran poder comenzó a emanar a su alrededor mientras que su cuerpo se perdía en la oscuridad y su forma tomaba un cambio drástico. Su cuerpo se asemejaba a un gigantesco demonio con seis brazos y dos piernas, cada garra sujetaba un arma diferente, sus ojos eran un intenso brillo verdoso y un mar de lava brotaba de su boca roja como la sangre. Sus infinitos cuernos formaban una corona mientras que su tamaño comenzaba a derrumbar el templo, aquella criatura parecía salida de una leyenda antigua y su descomunal poder logró intimidarme por unos instantes.

-¿Qué es esa cosa?- pregunté con un gran temor que se notaba en mi voz -Es el Serseri más poderoso que puede convocarse en esta tierra, un demonio que se cree invencible, es el enemigo más poderoso en al menos doce realidades existentes.- confesó la potrilla compartiendo mi temor en sus palabras, aquella cosa era realmente algo fuera de nuestro alcance.

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