FANDOM


Los recuerdos del coliseo se amontonaban en mi mente, por culpa de la imprudencia de esos guerreros de Ponyville esa arma letal quizás estuviera miles de años adelantada a cualquier fuerza existente. Incluso las princesas eran un pedazo de basura a su alrededor, Celestia quien antaño había combatido con Prismagic ahora parecía aterrada de su fuerza. Pero lo que más recordaba era como aquel alicornio se había impuesto sobre todas, como si de una deidad se tratase, incluso Celestia había aceptado sus términos sin rechistar o intentar enfrentarlo. -¿Tan poderoso es el Reino Sombra?- pregunté para mis adentros mientras caminaba, en realidad analizaba su influencia, su poder de manipulación dentro de Equestria y su poder ilimitado de hacer lo que quisieran.

-¿Dónde vamos?- aquella vocecita me interrumpió, miré a la potrilla que me seguía, mi amuleto y maldición desde hacía unos años. -Hay una antigua estructura que deseo analizar, puede resultar útil si una guerra se desata.- la potrilla me miró o más bien levantó su cabeza hacía mi voz, sus ojos estaban cerrados completamente y aún así podía seguirme el paso. -Sigues mucho al pasado y Prismagic se obsesiona con el futuro. Son dos caras de una misma moneda- me recriminó con aquella voz inocente, en cierta parte tenía razón. Mientras que yo buscaba ayuda en la antigüedad, Prismagic lo conocía todo y lo veía tan insignificante que se apoyaba en sus ansias de progresar. Quizás por eso eramos tan antagónicas, tanto en nuestros métodos como en nuestra forma de combatir.

El Paisaje frente a nosotras se elevó miré la imponente montaña por unos minutos y concentré la magia en mi cuerno, luego la disparé y esta se extendió como un aura alrededor de la misma. Pronto surgieron ventanales en las grietas, las piedras se agruparon formando pilares la vegetación se elevó revelando antiguos grabados y por último un gran arco de marfil resurgió del polvo. -Lo que está escondido en este continente es infinito, solo hay que saber localizarlo- anuncié mientra daba unos pasos y con mis cascos me aseguraba de que la estructura tuviese la fuerza suficiente para no derrumbarse. -Tu magia temporal es asombrosa- me alagó la potrilla avanzando pero tropezando al emprender galope, me acerqué hacia la protuberancia sobresaliente y ahí estaba, el símbolo que me indicaba lo que había buscado.

-Es aquí, en este templo puede encontrarse ese artefacto...- murmuré mientras me adentraba en la oscuridad, al poco tiempo los pequeños pasos se sintieron a mis espaldas, ya no había vuelta atrás.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.