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¡Gracias!

Tauros E
Tauros E

Narra Carmen: Solían decir que, yo, al ser una terrestre esponiola, siempre era optimista, que no le veía el lado malo a las cosas. Soy Carmen García, bueno, suelen llamarme así, pero yo no me llamaría así. Solía tener una gran vida, todo para mi era risas, ignoraba lo malo, era muuuy positiva... pero tenía que pasar algo aquel día...algo que cambió mi ser...Tumblr inline niykm3FFhC1rujz3w


  • Carmen: ¿Osea que a los coches se les dicen "carro"?
  • Rose: Sí.
  • Carmen: Dónde estará mi carro~
  • Rose: Por favor Carmen, concéntrate.
  • Carmen: ¡Eso hago! Pero si sabes que me concentro con música...
  • Rose: Ok, la siguiente palabra que varía en tu lenguaje es... [ve a Carmen tararear] ¡Car!
  • Carmen: ¡Uh! ¡Ah! Perdóname~
  • Rose: Vale. VALE. Ya puedes irte Carmen. Vete a... ha hacer lo que tu quieras.
  • Carmen: ¡Gud! [se va trotando]
  • Rose: A saber quien la entiende. Ni yo la entiendo.

Narra Carmen: A ver. Aprender palabras que no sabes era aburrido. Es mejor con un poco de música. Canciones. Debería haber tocado un pelín la guitarra. Así de seguro Rose se sentiría más animada y seguiríamos con la "concentración". Me reuní con mi grupo...seguro que no os interesa así que os lo diré rapidito y de por encima. Les dije lo que pasó hoy y se lo pasaron por el forro. ¡Hahaha! Siendo sincera eso es lo que siempre pasa. Conmigo. La esponiola. Siempre saltan con que "no la entiendo" o está loca" e incluso "finge demencia". Así que... no suelo estar siempre con ellos, prefiero experimentar el mundo por mi cuenta.

Así fue ese mismo día me paseé por la boutique de Rarity. ¿Que para qué? Ya lo veréis en el párrafo siguiente.

  • Carmen: [mirando por el vestuario masculino] ¿no tienes algo de mi estilo?
  • Rarity: Eh... veré... ¿sabes que eso es para varones no?
  • Carmen: [mirando ropa por ropa] Ajá.
  • Rarity: ...Claro. Ahora mismo vuelvo, haré una llamadita.
  • Carmen: Lo que tu digas, hermosura... [sigue ojeando la ropa]
  • Juan Carlos: [sentado mirando a Carmen] ¿Oye por qué miras en la ropa de varones?
  • Carmen: [ve a Juank] Porque....me gusta...
  • Juan Carlos: Buena actitud, y seguro que vendrá Rarity y...
  • Rarity: Bueno decías que querías algo de tu estilo tipo "varonil", ¿cierto? Bueno, veamos qué tengo para tí. Hola Juan Carlos.
  • Juan Carlos: Hola Rarity.
  • Carmen: ¿Eres Juan Carlos? Oye he oido hablar de ti. ...Seh pero no sé de qué.

No. En serio. Oí de él por alguna parte... Nuestro pequeño encuentro rápidamente fue una gran amistad. Juan Carlos sabía muchas cosas. Con él...podía expresarme como pony, como cualquiera, él tenía sus gustos, yo los míos, y nos respetábamos. Podía hablar sin nerviosismo con JuanK, Se sentía genial cuando está él.

Cuando le dije unas cositas que me pasa con mi grupo, él rápidamente me dió un lápiz y un papel.

  • Carmen: ¿Un lápiz y un papel? Para qué?
  • Juan Carlos: Cuando paso por un mal momento, lo escribo, y se lo muestro a todo el mundo como si fuera un libro de literatura. Escribir y expresar tus sentimientos a través de la escritura te desahoga, te hace sentir como que te quitas un gran peso de encima, ¡pruébalo!

Y eso hice. ¡Y vaya! La escritura es genial. Y no solo eso me enseñó, también me dijo que en los momentos crudos debo ser fuerte, ¿y quién no? Por eso sólo me siento cómoda cuando quiero hablar con él, siempre tiene la solución en la lengua, siempre me ayuda, siempre...todo.


De seguro estaréis pillados... sin saber qué estoy diciendo. ¡Claaaro! Es que deberíais conocerme mejor, soy la típica chica de gustos peculiares que cuando aparece, todos la menosprecian. ¿Con mi grupo? Paso por cosas como esas, como aquel día en el que me pillé una máscara embrujada y se molestaron conmigo. ¡Y yo qué sabía! Como cuando les digo una cosa personal, les entran por un oído y les sale por el otro. "Es que no sabemos qué decir", decía de excusa el afeminado. Lo que me dolía, es que pensaba que me daban amor...cuando enrealidad me daban desamor, ignorancia.

Sinceramente, la mayoría de los de mi grupo son unicornios... a mi no me agradan los unicornios. Pero Juan Carlos sí. Era un buen unicornio. Sabía cómo ayudar. Sabía cómo sanar heridas emocionales. Espero que no esté sufriendo como yo,porque si fuese así, haría lo que fuese por verle feliz.

Lo malo es que tenía pocos días para estar con él, con lo que algunas veces me quedaba con Light Shadow, salteadas veces con Cloud Rider, muchas veces con Julia, y las veces que podía, estaba con Juan. Seguro él diría lo mismo que yo le estoy diciendo a él. Nos entendemos tan bien...que creo que conectamos de otra manera.

Así que, un día, que estábamos sentados en un banco hablando sobre lo de siempre -futuros actos,etc-, tenía la oportunidad perfecta para decirle lo que siento...nunca olvidaré ese día. Estaba yo con mi traje de torero, él toqueteaba las hombreras con curiosidad, creo que...observando de qué material estaba hecho. Me gustaba. Le miré por el rabillo del ojo, teníamos tanta confianza, y éramos tan amigos, que dije tal que así:

  • Carmen: Oye Juan Carlos... tengo que decirte una cosa importante...
  • Juan Carlos: ¿Qué sucede?
  • Carmen: Bueno... creo que lo sabes un poco...como el primer día que nos vimos, o como en algunas ocasiones actúo como...ellos.

"Como ellos". Juan Carlos entendió perfectamente a quienes me referían. Varones. Sinceramente, amaba llevar el traje de torero, pero  casi nunca me lo pongo porque me juzgan, o incluso me molestan diciendo que por allí no hay toros. Juan Carlos me miró, y colocó su casco en mi hombro, y con una sonrisa algo brillante, me dijo.

  • Juan Carlos: ...comprendo completamente por lo que pasas.

Sentí una gran emoción, que no pude evitar sonreir y apoyar mi cabeza sobre su hombro. Desde ese día fue el comiendo de algo extraordinario.


Nadie entenderá qué está pasando, porque salteo algunas cosas, voy de un tema para otro. Tranquilos, que luego vendrá la acción...

Después de ese día, pasaron cosas sorprendentes, me encantaron,primero formé una expedición con Cloud Rider al Bosque Everfree, pero nos perdimos, ¡y conocimos una tribu fantástica! Luego, sucedieron algunos eventos como Nightmare Night, sí, me pasó lo que acabo de decir, "lo de la máscara embrujada". Pero, en una carrera que hice contra Cloud, mi casco izquierdo delantero se quedó atascado en un raíl de tren, ¡y el tren acercándose a toda velocidad! Intenté salir a la fuerza, pero solo conseguía cortes en él... Suerte que Cloud me sacó rápidamente volando, y nos montamos en el tren. Esa carrera nos salió muy cara... Me quedé sin casco. Y él sin pata. ¡Me entró un miedo...! Habia sangre por todas partes, y vaya si era escandalosa. Paramos directamente en el hospital más cercano donde nos visitó mi primo y nos cuidó por dos días.

Después de esos dos días, me reuní con mi grupo para contarles lo sucedido.

  • Carmen: [Caminando con dificultad] ¡Chicos, chicos, eh! No sabéis lo que me ha pasado...
  • Sunrise: ¿Es por tu ausencia estos últimos días?
  • Carmen: ¡Sí! Veréis, estaba en una competición con Cloud y...
  • Flash: ¿Ese no es el del ejército?
  • Light Shadow: Con quiénes te juntas.
  • Carmen: No tiene importancia. Bueno, pues sucedió que [sin querer apoya su casco lastimado en el piso y lo levanta rápidamente] ishhhh...
  • Shining Moon: Interesante. [Levita a Carmen y la aleja] Pero deja de fingir demencia y de hacer teatro, hay cosas más importantes que hacer.
  • Carmen: [voz entrecortada,débil y temblorosa] ...qué?
  • Shining: ¡Que te vayas!
  • Carmen: [algo molesta se aleja] E...está bien... [se va corriendo evitando llorar]
  • Flash: ¿Tenías que decirle eso a la cara, estúpido?
  • Shining: No vendría mal que tu también te fueras.
  • Light: [zape a Shining]

Me fui. Indignada. Adolorida. Me di cuenta que he estado en un grupo donde lo único que había era...desamor. Eso era lo que sentía. Les conté de esto a mis amigos de alrededor. Julia me dijo que me vayara del grupo, que no valían la pena y que sólo estuviera y me preocupara por la gente a la que le importo. Y Juan Carlos, me dijo que ignorara todo lo malo que decían... Me gustaba la idea de él. Pero en el camino, me tropecé con mis tíos -raro verlos juntos-, Naty y Start.

  • Naty: Parece que alguien está triste.
  • Carmen: [finge estar bien -lo cual no lo consigue-] ¿quien, yo?
  • Start: Sí, pobrecita mía.
  • Naty: [mirada competitiva a Start. Susurra] Es mía.
  • Start: [susurro] no si antes la consigo primero.
  • Carmen: [viéndoles discutir a lo bajini se aleja lentamente]
  • Naty: [que se da cuenta] Oye oye cariño, cariño no te vayas ven [la toma de la pata herida]
  • Carmen: [retira su casco rápidamente] ¡Ay! ¡¿Qué queréis?!
  • Start: [con una sonrisa fingida] Vimos lo que te pasó con tu grupito...debes sentirte destrozada.
  • Carmen: [en voz baja y triste] un poco, sí...
  • Naty: [acariciándola y consolándola] No estés triste, ¿no ves que no te merecen?
  • Start: ¿No ves que te menosprecian?
  • Naty: [mira a Carmen a los ojos] Y que no se preocupan por tí...
  • Carmen: Eh... ¿qué queréis sacar con eso?
  • Start: Llevas como un año sufriendo en ese grupo, y ellos tan felices, ¡se burlan de tí! ¿No mereces venganza?
  • Naty: [pequeña risa diabólica] Sí. Hacerles daño en donde más les duelen.
  • Carmen: ...¿Daño...? Pero yo les quiero...
  • Start: ¡Pero ellos no! ¡Te hacen sentir mal!
  • Naty: [sienta a Carmen en un banco y se sienta al lado de ella] Escucha nena. El pijo ese es el que más te hace daño.
  • Carmen: Enrealidad es el afeminado...
  • Naty: Da igual. ¿Sabes a dónde más le duele a él? Vayamonos a Cantermarca... acabemos lo que empecé. Contigo,-
  • Start: Eh, y conmigo. [molesto] Trabajar en equipo con alguien que odias es dificil...
  • Naty: Seh [mira a Carmen y sigue] y con Start, podremos conquistar Cantermarca. Si ese unicornio te hizo sentir mal por primera vez que os conocisteis porque no sabía tu acento esponiol, imaginate cómo te tratarían todos los de allá...
  • Start: Sí, pequeña [se sienta al lado de Carmen] e incluso a los demás, ¿vistes cómo te dañaba sin problemas ese alicornio pijo? ¿Y cómo te menospreciaba el azul, que cuanto más le ayudabas más te daba la espalda? Merecen lo peor.
  • Naty: [Mira a Carmen sonriente] ¿Qué dices, Carmencita? Venguémonos de los que no te quieren...

Me pillaron por sorpresa. Esos dos siempre se llevaban mal, ¿y ahora trabajan juntos para manipularle? ...Pues...lo consiguieron. Les miré indecisa, y pensé en ellos. En los que pensaba que eran mis amigos. Un grupo. Algo. Por lo menos algo. Pasé mi vista por la cabaña en los que mi grupo estaba. ¡Seguían hablando como si nada hubiera pasado...! Con los ojos profundizados, conteniendo mi furia en mi interior, miré a Naty y le di mi casco, aceptando su propuesta. Mala idea..., pero en aquel momento sufría tanto, que quería que vieran mi dolor sintiéndolo ellos.


Para no comeros la cabeza, diré lo que pasó mientras, rápido. Me fui a la casa alquilada de Naty, y ella me dió un gorrito como el suyo, pero más pequeño. "Yo me ponía este sombrero cuando tenía tu edad" me dijo, me lo colocó en la cabeza, se alejó a mirarme y dijo con nostalgia "me recuerdas a mi". Será que me parezco mucho a ella cuando tenía mi edad, no sé. Como ya habré dicho, estaba muy confusa, no sabía que pasaba cada segundo, escuchaba cosas de aty y Start que no me agradaban mucho. Que si "saquear bancos", que si "usar mi cola para poder conquistar Cantermarca" ... yo solo asentía. Recordar a aquel pony que provenía de ahí, ese unicornio que usaba su magia para manipular masas de objetos...aquel Shimmer que me destrozó una parte del corazón, hacía que me animara en eso de la "delincuencia".

Así pues, nos pusimos cascos a la obra, fuimos en tren a Cantermarca, y empezamos el plan de ataque al banco. Nos camuflamos, gracias a mi kit de camuflaje que saqué de mi cola. Fuimos directos al banco y echamos a los que estaban allí, pedíamos el dinero a golpes, nos lo dieron, todo. No sabía lo que sentía, si era satisfacción, orgullo, emoción o temor. Pero de una cosa estaba segura. Seguía sintiendo desamor.

Después de eso, colocamos las bolsas llenas de dinero en mi cola, y nos hospedamos en la antigua casa de mi tía. Allí sacaron de mi cola las bolsas y empezaron a contar, babeando de lujuria. Yo seguía sin entender. Naty me echó el ojo.
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  • Naty: Me he dado cuenta de esas ojeras... ¿no duermes?
  • Carmen: No suelo dormir...ayudaba a mis amigos.
  • Start: ¿A los del grupo? [carmen asiente y este se rie] No me extraña que estés tan destrozada.
  • Naty: Te descuidas,mujer. Deberías cuidarte un poco tu aspecto físico.
  • Carmen: [con la mirada baja] No importa.

Sentí un pequeño amor fraternal viniendo de Naty. Eso me animó más a seguir con lo que hacía. ¿Eso estaba bien? Depende. Si me sentía bien, sí. Naty me ojeó un momento y me mostró un espejo. Dios. Parecía una pony que...siempre ha sentido maldad en su interior. Mi piel oscureció. Mi herida del casco seguía con los puntos. Las ojeras eran enormes. Con el mini sombrero de Naty daba ese aire de maldad. Sin flor roja, que ya no la tenía, que me la había quitado por indignación.Y esa mirada que llevaba...nunca cambiaba esa mueca...esa mueca de dolor, de furia, y de agresividad. No me sentía bien viéndome así. Pero, ¿qué más podía hacer? Seguir el tranquillo.

Después de esa acción tan cruel, volvimos a Ponyville...Naty me dijo que hiciera lo que quiera, pero si estaba 100% de acuerdo con acabar con mi grupo, solo debía acudir con ella. Sinceramente, robar toda esa pasta me hizo sentir libertad. Pero a la vez inocencia, dios, ¿de verdad robé tanto dinero? Como siempre hago, se lo conté todo a Juan Carlos, él me daba la solución a todos mis problemas, y vicebersa.

  • Juan Carlos: ¿Qué? ¿Cómo pudistes hacer eso?
  • Carmen: Estaba confusa, ¡no dejaban de decirme cosas!
  • Juan Carlos: Dios, mírate, deberías dormir más...
  • Carmen: No, estoy bien, no importa.
  • Juan Carlos: Sí importa, importa mucho tu bienestar. [Le quita el sombrerito a Carmen]¿Incluso llevas esta chapuza?
  • Carmen: [voz baja, decepcionada] ...me manipularon...
  • Juan Carlos: ¿Aún tiene solución?
  • Carmen: Robé millones, Juan, ¿cómo quieres que se solucione? ¿Dándoselo a la policía? ¡Sabrian que fui yo quien lo robó!
  • Juan Carlos: No fuistes tú,  fueron ellos quienes te probocaron.
  • Carmen: Aún tengo una oportunidad...
  • Juan Carlos: ...se trata sobre tu grupo?
  • Carmen: [asiente aguantando las ganas de llorar, y baja la mirada]
  • Juan Carlos: [sube la mirada de Carmen y la mira a los ojos] Por favor, Carmen, tú eres fuerte, sólo porque te manipulen o te desprecien no significa que acabes...así...por favor mírate, das escalofríos...
  • Light Shadow: :V Tiene razón [se aleja sintiendo un escalofrío por la espalda]
  • Carmen: [sin hablar mirando a Juan Carlos a los ojos, con ojos húmedos]
  • Juan Carlos: Sé la Carmen que conozco, sé la Carmen fuerte. No acabes siendo un villano, llena de dolor y sufrimiento, si quieres llorar, hazlo ahora, yo estaré aquí.

Cuando dijo eso no pude evitar llorar a mares y abrazarle con todas mis fuerzas. Él acompañaba el abrazo con unas acaricias...La verdad no sé cómo iba a acabar ese sufrimiento mío. Primero, robé un banco, ¿ahora qué pasará? ¿Y si pierdo a mi mejor amigo...?


Los minutos se me hicieron pesados. Las horas, como toneladas. Una tarde sufriendo, pensando en todos, literalmente. Pensaba en Naty y Start, luego en mi grupo, y finalmente en Juan Carlos. Fue malo pensar primero en esos dos para luego pensar en mi grupo. Se me venían pensamientos malvados, ¿eso era normal? Para mi no... sentía cómo mi corazoncito se rompía a pedacitos con cada pensamiento. Así que fui una noche a pasear, para aliviarme del dolor e ignorar, como dijo Juan Carlos, todo lo malo y seguir como estaba antes, con mi grupo, como siempre...dolida. Y de repente algo me tocó por la espalda, ¡qué susto! fue Naty, joder, ella si que sabe asustar...

  • Naty: [con una voz dulce pero pícara] ¿Aliviándote del estrés?
  • Carmen: [con las orejas caídas] Un poco...
  • Naty: Pensar todo el rato en ellos te causará malestar, y mucho estrés. ¿Sabes por qué hoy salí, a estas horas, a toparme contigo?
  • Carmen: [niega con la cabeza, inocentemente]
  • Naty: [señala a lo lejos a Sunrise Shimmer] Mírale, ahi está tu amiguito. ¿Qué tal si le saludas?
  • Carmen: [mira atentamente a Sunrise]...¿Segura?
  • Naty: [le susurra al oído con una mueca pícara] Créeme, si no estuviera segura, no te lo habría dicho~

Me callé. Ella me ajustó el sombrerito, toqueteó mi cara pareciendome a una amargada y me empujó. "Ya estás lista" me dijo. "¡Ah, se me olvidaba lo más importante!" Exclamó, y sacó lentamente de mi cola...una motorierra. ¿Pretendía que asesinara a Sunrise? ¿Eso era lo que quería? Me la ofreció en mis cascos y me empujó aun más fuerte. "Ve ahi y demuestra quien eres", y se despidió. Tragué saliva y me acerqué lentamente a Sunrise...Pensando en la atrocidad que iba a hacer... Reaccioné, y guardé la motosierra en mi cola. Si algo he aprendido, es que con dolor no se gana nada. Así pues, me acerqué a Sunrise, él me vió, y me saludó.

  • Sunrise: Hey Car. [se da cuenta de su vestuario] ...que te pasó.
  • Carmen: lo de siempre.
  • Sunrise: Cómo estás.
  • Carmen: [molestandose un poco más] Como siempre.
  • Sunrise: Ah, me alegro. Tienes que probar mi nueva app del celular, te va a encant-
  • Carmen: [le corta la frase] De echo no sabes qué es "como siempre"
  • Sunrise: No pero supongo que es estar bien.
  • Carmen: [apretando un poco los dientes] como digas.
  • Sunrise: ¿Duermes? pareces cansada, no deberias estar por aqui a estas horas
  • Carmen: [le mira de reojo] por qué?
  • Sunrise: hay ponys malos por aqui...
  • Carmen: [sonrie un poco satisfecha] ¿y que haces tu aqui?
  • Sunrise: Esperando un nuevo videojuego, seré el primero en comprarlo y en jugarlo en Ponyville!
  • Carmen: [algo molesta] Vaya, qué importante.
  • Sunrise: ¿Verdad que sí?
  • Carmen: No.

Y de repente, otra jodida vez, apareció Naty, pero en un arbusto. Al verla volví a pensar en el grupo entero, en las cosas que me hacía Sunrise, y cómo actuaba ahora, viendo lo destrozada que estaba y sin coscarse, ni ayudarme. Solo esperando su estúpido videojuego. Él miró a otro lado, distrayéndose esperando a que sea de día y comprarse su juego. Pensar en el daño que me hacía con su ignorancia, hizo que metiera mis cascos en mi cola y sacara la motosierra. La encendí, hacía mucho ruido y alteró a Sunrise, mirándome y pasando la vista por la motosierra. "¿Qué haces con eso?" Me preguntaba. No podía hablar, de echo, ni quería. Furiosa y con un movimiento certero, pasé la motosierra por Sunrise, pero este la esquivó rápidamente. "¿¡Estás loca?!" Se alejó corriendo, pero le perseguí hasta acabar enfrente de un árbol. Él estaba apoyado en el arbol, sin salida. Yo estaba algo lejos de él, pero enfrente suya, mirándole con furia. Me acerqué con velocidad, él pasó escurridizamente por debajo mía y sin querer talé el árbol por completo, partiéndolo por la mitad. Vimos el árbol atentos, escuchábamos cómo se iba a caer hacia nosotros. Caía con rapidez, y yo salí de su trayectoria, pero Sunrise cansado no pudo, y se le cayó encima. Todo acabó con un "PUM" del árbol y un "FUSHSH", apagando la motosierra y metiéndola en mi cola.

Observaba la escena sin saber qué había hecho, y reaccioné. Quité el árbol de encima de Sunrise y le vi ahí tirado, inconsciente. Temblaba con locura, con ganas de llorar, de gritar, de romper algo, de todo. Así que, hice lo que una tan sensiblona como yo haría. Lloré muy fuerte golpeando el suelo. Se me acercó Naty y me dió palmaditas en la espalda.

  • Naty: Bien hecho sobrinita. Ahora deja que termine tu trabajo.
  • Carmen: [llorando con voz temblorosa, quebrada y débil] ¿Qué harás?
  • Naty: [Saca de la cola de Carmen un cuchillito de cocina] Matarlo.
  • Carmen: [impaktada y traumada] ¡No!
  • Naty: [risa malévola] ¡Sí! Aprende algo bonita, acabarás como yo, ¡loca! [Se acerca al Sunrise inconsciente y le mira con deseo de apuñalarlo]
  • Carmen: [jalando de Naty, llorando] ¡Nooo!
  • Naty: [empuja a Carmen alejándola de ella] Hahaha! [mira a Sunrise] Hasta nunca, afeminado.

Naty acercó el cuchillo hacia la tripa de Sunrise. En eso, él se despertó mareado, por el golpetazo del árbol, y lo primero que vió fue la sonrisa macabra de Naty, y su subconsciente decía "¡Teletranspórtate, tonto! ¡Que te apuñala!" Y así hizo. Se teletransportó y Naty clavó el cuchillo en el lugar donde él estaba tumbado. "MALDITA SEA" Gritaba Naty apuñalando el suelo de donde estaba Sunrise. Yo observaba, traumada por lo sucedido. ¿Cómo fui capaz de hacer semejante acto...?

Sunrise fue teletransportado a la cabaña del grupo, y miró a los suyos con unos ojos asustados.

  • Sunrise: ¡Carmen casi me mata!

Se le rieron todos a la cara, excepto Light, que se le quedó mirando pensativo.

  • Light: [se acerca a Sunrise] ¿Que fue lo que te hizo?

Le contó todo lo sucedido.

  • Light: Temía que pasara esto... Carmen está sufriendo, y seguún la he oído hablar con su amigo...la están manipulando.
  • Shining Moon: ¡claro! Nos tenemos que tragar eso cuando todos sabemos que está fingiendo, ¿verdad?
  • Sunrise: No...a mi me pareció muy de verdad.
  • Light: Tenemos que hablar con ella, se siente alejada del grupo, y desde que Mimi y Scoot se fueron de viaje, la única yegua en el grupo es ella, nos quitaría la felicidad de ser un grupo variado.
  • Flash: Yo opino que la ayudemos...Carmen siempre nos está ayudando, y la estamos evitando...

Y se quedaron hablando de eso toda la noche.


Me fui a un rincón de mi habitación a llorar en silencio porque no quería llamar la atención a Rose. No sabía que podía llegar a tal punto en sacar una motosierra y acabar con el afeminado...Me pasé todo lo que quedaba de la noche llorando, sin dormir una vez más. Al siguiente día, tenía unas tremendas ojeras que no podía con ellas, salí  de casa y paseé por Ponyville hacia la Boutique de Rarity. Entré a la Boutique Carousel, y me senté en la sala de espera en la que siempre esperaba...para nada. Rarity me ojeaba, pero sin querer decir algo por si me iba a ofender, o no sé. En ese momento llegó Juan Carlos, saludó con la mirada a Rarity, y me vió. Yo estaba erguida, sentada en una postura normal, con la mirada baja y con los ojos entrecerrados, muriendome de sueño.

  • Juan Carlos: [se acerca a Carmen y se sienta al lado de ella] ¿...todo bien...?
  • Carmen: [mira a Juan Carlos con una mirada deprimida]
  • Juan Carlos: [con las orejas caídas] eso es un no...¿llorastes cierto? Tus ojos están muy rojos...¿no dormistes?
  • Carmen: [con la voz rota, se rasca los ojos] Me pasé toda la noche llorando.

Rarity observaba, muy atenta, pensando en si había una conexión entre nosotros dos, se nos veía muy preocupados por nosotros mismos. Juan Carlos me miraba triste, como si lo que sufría él lo sufría el doble.

  • Juan Carlos: Esto tiene que tener una solución, como si hay Yin habrá un Yang...
  • Carmen: [sin decir nada, con la mirada hundida al suelo]
  • Juan Carlos: [Decidido, se alza] Está bien, no quiero verte así, ésta vez no me separaré de ti, para que cuando vea quiénes son los que te lastiman, los frenaremos, los dos, ¿sí?
  • Carmen: [Mira lentamente a Juan Carlos, asiente y bosteza]
  • Juan Carlos: [apoya la cabeza de Carmen en su regazo, y esta cae dormida] Pero primero, duerme, lo más importante es tu bienestar, recuérdalo...

Dormí. Pero por  muy poco tiempo. Pensaba en múltiples de cosas, tenía pesadillas, pero, tenía los ojos cerrados, osea que al menos podía dormir, pero no en paz. Una de las cosas que pensé era, ¿podía dirigirles la palabra a mi grupo? Después de lo sucedido seguro que ahora todos, y digo todos, estarán en contra mía...tan en contra, que yo aprobaba abandonar en grupo. Así ya no habría nada que "fingir" ni nada de "cosas sin sentido".Así pues, después de medi hora -que fue todo el tiempo que pude dormir-, me fui de la Boutique y fui hacia la cabaña del grupo. Como había dicho, Juan Carlos me seguía. No había nadie en el lugar. ¿A dónde habrían ido? Fui a buscales por todo Ponyville.

  • Juan Carlos: ¿A quien buscas?
  • Carmen: [sin responder]
  • Juan Carlos: ¿A tu grupo?
  • Carmen: [En silencio]
  • Juan Carlos: Ya te dije, dbes ignorar lo que te hace mal...

A lo lejos estaban ellos, mirándonos con una cara de pocos amigos.

  • Light: ¿Quién será ese que está con Carmen?
  • Flash: No lo sé, pero le he visto mucho con ella últimamente.
  • Sunrise: ¿Y si es él quien manipula a Carmen a hacer cosas malas?
  • Light: No perdamos el tiempo, si es el que manipula a Carmen debemos hacer algo.

Todos veían mal a Juan Carlos por error. Él no era quien me manipulaba, al contrario, él me ayudaba...Al final nos fuimos a su casa, y los ddtcmc podían ver por dónde estábamos porque la puerta era de vidrio transparente y se podia ver todo desde dentro. Estábamos en la sala principal, sentados en los sofás negros, descansando un poco y hablando sobre otros problemas. Hasta que volvimos a hablar sobre lo mío.

  • Carmen: Ya no puedo aguantar más, Juan, desearía irme muy lejos para que nadie me conociera... en un abrir y cerrar de ojos me he convertido en una villana.
  • Juan Carlos: [que le quitaba el sombrerito, se lo metía en su cola, sacaba la flor roja y se la colocaba] No pienses en eso, todo se puede arreglar con palabras, con un "perdón" bastará.
  • Carmen: [se rasca los ojos algo rojos] Fácil decirlo, difícil hacerlo... ya cuando has hecho todo eso ya no hay vuelta atrás, y sobretodo aparece mis tíos y me vuelven a trastornar, ¿y si seré mala para siempre?
  • Juan Carlos: [la toma de los hombros y la mira fijamente] Carmencita no digas eso, todo saldrá bien, ya lo verás, estoy contigo y si ellos vuelven a por más, antes deben pasar por encima de mi.

Los ddtcmc no podían escuchar lo que decíamos, pero cuando vieron que Juan Carlos me tomaba de los hombros y me miraba con unos ojos decididos, se pusieron nerviosos. Yo le miraba con los ojos húmedos, la verdad cuando hablan seriamente y estoy metido en un problema no puedo evitar tener ojos lagrimosos. Asentía cada vez que me apoyaba, pero su mirada decidida no me dió solo seguridad, sino también algo más...protección y amor. Le sonreí y asentí finalmente.

  • Carmen: [se limpia los ojos] Vamos a por mis tíos y acabemos con esto.

Fuimos a la gran cocina y tomamos el té. Esa escena sólo la quería ver Light, y se puso algo celoso. Mientras los demás pensaban en la situación.

  • Light: [observando a Carmen tomer el té] La Miss sí que sabe.
  • Sunrise: No sabemos qué será lo siguiente que hará...pensemos... oigan saben que hoy salió un videojuego nuevo?
  • Shining Moon: Oh sí, lo vi, es genial
  • Light: Por favor centraos.
  • 'Flash:' Ya sabes que Sunrise no es muy interesado en problemas que no sean suyos.
  • Light: Psd Pff esto es un problema el grupo, por favor, si es que cuando pasa algo con Shining Moon muy bien que todos opinan...
  • Flash: Es que está loco.
  • Shining Moon: Y tú estás viejo.
  • Flash: Habló el más indicado en edad.
  • Shining Moon: ¿Seguro que Carmen no se fue porque estabas tú en el grupo?
  • Flash: Ella me ayuda porque quiere. No diría lo mismo de ti, marginado social.
  • Shining Moon: ¡Ah! Por el poder que me ha otorgado Light Shadow, te expulso de los ddtcmc.
  • Flash: No digas estupideces y ponte a trabajar.
  • Light: Hey hey calma :T
  • Sunrise: ¿Entonces conocen ese videojuego? Es de nekotendo y-
  • Shining Moon: [A Flash] ¡Vete!
  • Flash: No, vete tú.
  • Light: Ahhh....se nota que necesitamos a Carmen para que ponga a ralla todo esto.

Ya habíamos terminado de tomar el té y estar tranquilos. Cuando íbamos a salir de la casa, los ddtcmc miraron rápidamente la puerta de vidrio y salieron corriendo a esconderse. Ya se hacía de noche, y decidimos salir a refrescarnos un poco y tener la mente despejada. Pero, de camino, nos encontramos a...sí acertaron, a Naty y a Start. Tenían una sonrisa muy diabólica, yo no noté eso, pero a Juan Carlos no le gustó nada, y se puso un poco más adelante de mí.

  • Naty: ¡Hola, Carmen! Justo queríamos hablar contigo.
  • Start: ¿Y quien es el que te acompaña? ¿Tu novio o algo?
  • Juan Carlos: [algo molesto por la presencia de ambos] No importa quien sea, la cuestión es, ¿qué queréis hacer con ella?
  • Naty: Asuntos familiares, ¿no, Carmen?

Estuve callada todo el tiempo. Con la cabeza agachada, las orejas caídas, y con ojos de sueño.

  • Naty: Pobre Carmen. ¡Lo que ella necesita es un poco de contacto familiar! Vamos a un bar que conozco, a tomar unas bebidas, ¿sí? así conoceremos mejor a tu....amigo.

Juan Carlos no se fiaba ni un pelo de ella... Pero al final fuimos al bar. Parecía muy... antiguo. Habían ponys malos, de esos que juegan al billar y si perdían apuñalaban al ganador, con parches en los ojos, heridas, cicatrices y sin algunas partes del cuerpo por peleas graves. Me entró un escalofrío, Naty y Start nos sentó en unas bancas "reservadas" para todos 4.

  • Start: ¿Os gusta el sitio? Me lo recomendó un amigo.
  • Dapi Dalí: Hola Start, ¿qué van a tomar?
  • Naty: ¡Ah! Bueno, no tengo ganas de nada ahora mismo, que pidan primero estos dos.
  • Carmen: [insegura] ...tomaré agua...
  • Naty: [Cortándola] ¿Agua? ¡Por favor, que hoy pago! Pide algo decente, chica.
  • Carmen: Eh....okey...¿una bebida gaseosa...?
  • Dalí: Y para el otro?
  • Juan Carlos: [inseguro y alerta] Un café por favor.

Dalí se fue a por lo pedido. Mientras Naty nos miraba sonriente, ¿qué tramaba? Vi a Star levantarse, "voy al baño" decía de excusa, y se fue a la cocina, cosa que no me di cuenta porque estaba temblando un poco abrazada de Juan Carlos. Volvió Dapi Dalí con la bebida gaseosa, la botella de la bebida gaseosa y el café de Juan Carlos.

  • Dalí: Os dejo la botella por si queréis más... [se va]
  • Naty: [se acerca la botella] bueno Carmen, ¿qué tal todo? te veo muy...pálida. Deberias beber un poco, ¿no te parece? según sé las bebidas gaseosas te dan energía.
  • Carmen: [con voz inocente] Uhum... [le da un sorvo a la bebida]
  • Juan Carlos: [mirando de reojo a Carmen, bebe su café y tose un poco] Puaj, esto sabe raro.
  • Carmen: [algo temblorosa] Lo mío también...
  • Naty: ¡Ah no os preocupéis! Es la calidad de la bebida. Es que tomáis cosas que no son de marca, ¿lo ven?
  • Juan Carlos: [sobándose la garganta] Aham... [se levanta y toma a Carmen del casco] Nos vamos. YA.
  • Naty: ¡Haha no, quédense! ¿No van a disfrutar de esta velada?
  • Juan Carlos: [tose un poco más] Yo..... yo, ahora vuelvo. [se va trotando al baño de varones]

Esto yo no lo ví venir: Al parecer lo que tenía el café eran unas toxinas que te daban dolor de barriga, era como veneno pero sufrías constantemente. Él se fue al baño, y al entrar, se encontró a Start, que justo le noqueó con una sartén y Juan Carlos cayó inconsciente, muy pero que muy inconsciente.

Y yo pensaba, que tardaba mucho, ¿que le habría pasado? Estaba sola, con Naty, esto no me gustaba, ella tenía una mirada muy listilla.

  • Naty: Ya volverá. Venga Carmen, bebe un poco más, ya noto cómo consigues energía.
  • Carmen: ...pero Juan...?
  • Naty: OLVIDATE DE ÉL!! ...Digo, venga Carmen, ya, bebe, pues seguro que a él le sentó mal las cosas de marca.
  • Carmen: [temblorosa vuelve a beber su bebida y la saborea]...bueno... lo de marca sabe más...rico....
  • Naty: [Sonriendo malévolamente] Sí, ¿verdad? [ve que Carmen se termina su vaso, y le echa más] Bebe, todo lo que tu quieras, que yo pago.
  • Carmen: [bebe más] ...sólo estamos aquí para beber...?
  • Naty: ¡Por supuesto que no, mujer! Verás, se trata de tu grupo...sí...ese grupo que no te apreciaba...que te ignoraba y que sientas lo que sientas les da igual.
  • Carmen: [bebiendo más] ...Sí. Se comportan mal conmigo.
  • Naty: [echándole más bebida] ¿Sabes qué están haciendo ahora? Jugando a la consola. ¡No les interesas! Prefieren el juego que a ti. ¿Tú lo ves normal?
  • Carmen: [se rasca los ojos y sigue bebiendo] No...eso...es muy feo...de sus partes...
  • Naty: [Acercándose más a Carmen] Exacto. Debes hacer algo. Tu te vas, y ellos se divierten. Eso no es justo, ¿verdad que no?
  • Carmen: [negando con la cabeza y mostrandole la taza a Naty para que le eche más bebida gaseosa]
  • Naty: [le echa toda la botella] Así es Carmen, ellos disfrutan de tu ausencia, entonces, ¿no valías para nada? ¿o..se aprovechaban de tí, como en tus viejos tiempos? ¿A que eso te dolía, CARMEN?
  • Carmen: [Se acaba la bebida y se relame] Sí, esto no debe seguir así.
  • Naty: [mirada oscura] Bien Carmen, entonces, acaba con ellos, tu reinado de maldad acabará si acabas primero con ellos, ¿no quieres estar en paz? ¿sin esta nueva presión que está acabando contigo?
  • Carmen: [asintiendo relamiendo el vaso]
  • Naty: [sonrie] Perfecto. [le ofrece un vaso con una bebida transparente -parecida al agua-] Toma Carmen, agua para que el sabor no se te vaya.

Tomé el vaso y me lo bebí de un trago. No sabía a nada. Creo que era agua. Esa noche me dolía mucho la cabeza, solo oía a Naty cómo me trastornaba, cómo me sobornaba, cómo me...convencía para matarles a todos. No sé que me pasó esa noche, que tenía un gran agujero negro en el corazón, y hacía que pusiera unos ojos oscuros y asintiera. Quería matarlos. Quería acabar con ellos. Quería acabar con lo que me sucedía últimamente.

Así pues, me fui del lugar satisfecha, pensando en esas bebidas tan sabrosas que me había dado el "mesero" y mi tía. Me iba. Sin acordarme de dónde estaba Juan Carlos. De qué le había pasado. Estaba bajo unos efectos raros que sólo Naty y Start sabían. Esto no lo oí:

  • Naty: [reuniéndose con Start] Veo que hicistes lo que te dije.
  • Start: Veo que hizo lo que le pidió.
  • Dalí: Así es. Llené de somnífero el café del señor y llené la bebida gaseosa de la señorita, con pastillas. De esas que a todos los de aquí les encantan.
  • Naty: Muy bien. Si ella aniquila a los suyos, podremos hacer lo que nos dé la gana sin necesidad de preocuparnos por esos descubridores de teorias.
  • Start: Fue buena idea controlar a Carmen bajo los efectos del alcohol....y de la droga.

No dormí. Literalmente. Parecia que mis ojos estuvieran secos, como si hubiera estado enfrente de un ventilador secándome los ojos. ¿Sería el efecto de lo que yo no conocía? Tenía impulsos nerviosos. Tenía furia y rabia. Sin querer sentirla. Pero la sentía. ¿Por qué me pasa eso? Estuve otra noche más sin dormir. Todas las noches sin dormir...

Cuando era de día, aún seguía despierta. Pero peor. Con un dolor de cabeza insoportable. Lo bueno era que podía pensar bien, no como por la noche, que tenía la vista nublada. ¡Un Momento!  ¡¿Dónde está Juan Carlos?! La última vez que le vi estaba en aquel bar que... ¡Naty y Start! ¡Maldita sea! ¿Qué me habrán echado para que me doliera tanto la cabeza y los ojos...? No sabía absolutamente nada, solo tenía en mente "buscar a Juan Carlos". Nisiquiera sé en dónde estaba. ¡Ah! ¿Que me quedé esta noche en la calle como los cochinos? Bah.

Troté lo más rápido que pude a la Boutique Carousel, por si Rarity sabía algo. Lo negó. Pero me quiso acompañar a buscarle. Se lo negué... Me sentía mal por Juan, con mis problemas él ha sido afectado, y eso me afectó tanto que... ...Ah, en ese mismo instante que recordaba lo de Juan Carlos, apareció mi grupo. Aterrada por lo que pensaban, me fui corriendo a esconderme.

  • Light: ¿Dónde estará Carmen?
  • Flash: No la vimos desde que se fue de aquella casa con aquel pony.
  • Sunrise: [hablandole a Shining] entonces jugaremos al videojuego?
  • Shining Moon: Antes, una pregunta, ¿quién ganaría, Discord o Nightmare moon?
  • Carmen: [Escondida, murmulla molesta] Mi abuela.
  • Light: Hey oyeron eso?
  • Flash: ¿A Blitz lloriquear? Algunas veces, sí.
  • Light: Creo que viene de por ahi.

Se fueron a una dirección paralela a la que yo quería ir. Bien. Me molesté bastante cuando estaban hablando de estupideces e ignorando la situación. Bueno. Menos Light y Flash. Son los únicos del grupo que veo que me extrañan un poco. Un poquitín. Una pizca. Algo. ¡Al menos, algoo!

Reaccionando otra vez, me puse a buscar a Juan Carlos. Los ddtcmc me siguieron... Adivinad dónde me encontré a Juan... en un gran cubo de basura. Supongo que Naty y Start le tiraron ahi. Fui a toda velocidad a sacarle del lugar, a limpiarle y a intentar despertarle.

  • Carmen: [limpiando a Juan Carlos] ¡Juan! ¿Estás bien? ¡Dime algo, despierta!

Y no respondía.

  • Carmen: [quitándole la suciedad, como cáscaras de plátano] Por favor, que yo sin ti no puedo seguir con esto...

Esa frase la malinterpretaron los ddtcmc. Me espiaron pues. "No puedo seguir con esto", ellos creyeron que no podía seguir con mi vida criminal sin él, porque acusaron a Juan Carlos de ser el pony que me manipulaba. Pero no. Juan Carlos empezó a despertar, cosa que cuando le vi, se me alegró tanto el alma, que no pude evitar abrazarle con todas mis fuerzas y derramar un par de lágrimas de la emoción. Juan Carlos, con un dolor de cabeza y atónito, me abrazó igual, y sonriendo satisfecho.

  • Juan Carlos: Me duele todo, más la cabeza, ¿qué ha pasado?  Lo último que recuerdo es un sartenazo en la cara.
  • Carmen: [Con lágrimas en los ojos] Ya está, ya pasó, estás bien, y eso es lo que importa.
  • Juan Carlos: No, ¿Estás bien tú?
  • Carmen: Como siempre... Oye, sé cómo acabar con esto.

Otra frase que interpretaron mal. "Sé cómo acabar con esto". Esto = Ellos. Eso hizo que se pusieran nerviosos, y que aparezcan en escena, separándome a mi de Juan Carlos. "¿Qué hacen?" dije, aún más molesta que antes. Tenía pensado en hacer las paces con ellos, pero con ese acto tan "cruel" para mí, me hizo sentir el impulso de acabar sí o sí con ellos. "¡Dejadle en paz!" Le defendía. Pero nada.

Me puse tan furiosa que no tuve otro remedio que mirarles con furia y gritarles miles de groserías. Y así hice. Sólo Light y Flash se percataron de mi dolor. Sunrise y Shining, ni caso, parece ser que no les interesaba, sólo para utilizarme. Eso ya me cabreó, porque pensaba que eran mis amigos, pero me equivocaba.

Y de la nada, apareció La Señorita Rule, a molestarnos de nuevo, pero esta vez, sentí un raro impulso en seguir todos sus pasos, ¿qué me pasaba? Yo no sabía esto pero, eran los efectos del alcohol y la droga... ¿Qué tan inocente soy? Me impulsaba a ser cruel, a hacerles daño... Tenía un fuerte dolor de cabeza que sólo se me curaba haciendo lo que ella decía. O eso pensaba. Tenía unos dolores insoportables en el cerebro, que me hizo mirar a mi grupo con una mirasa oscura.

  • Naty: [Risa loca] Hahahaha! Funciona!
  • Sunrise: ¿¡Naty?!
  • Light: ¿Qué está pasando?
  • Shining Moon:Nah, finge, deja de hacer teatro.

Sus palabras hicieron que me doliera más la cabeza, lo que me nfureció más, y a la vez, me dolía más. De eso se apoderaba Naty: de dolor. Y funcionó.

  • Naty: [que se da cuenta de que a Carmen le afectó] ¿Ves, Carmen? ¡Acaba ya con ellos!
  • Flash: ¡Carmen no la escuches!
  • Juan Carlos: [Apartando a los ddtcmc del camino] ¡Tú! ¡Maldita loca! ¡Deja en paz a F...Carmen!
  • Carmen: [mira a Juan Carlos y se calma un poco]
  • Naty: [toma a Carmen del casco izquierdo] ¿sí? ¿seguro? [señala a los ddtcmc con el casco de Carmen] ¿No ves que ellos le lastiman emocionalmente? ¿Y ella qué, se queda de cascos cruzados? ¡No! [mira a Carmen hipnotizándola con sus palabras y mirada loca] Mátales y así notarán tu sufrimiento. ¡Hazlo, ahora!

Su tono de voz y sus ojos tan rojos me llegaron a hipnotizar. En ese momento no sabía lo que hacía, no sé si es porque me llegó a hipnotizar como los brujos, o por los efectos de lo que me dieron a tomar, o la presión, o el miedo, o el dolor... Pero me abalancé sobre ellos, y huyeron. Les seguía. Sin mirar atrás. Juan Carlos también corría pero yo sólo tenía en el punto de mira a mi grupo. Al "grupo". A los traidores. Naty me pisaba los talones, y apareció Start también corriendo junto a mi a por ellos.

  • Sunrise: ¿Por qué se comporta de esa manera?
  • Juan Carlos: ¿No lo ves? ¡Fue Naty quien la ha estado manipulando!
  • Sunrise: ¿Osea que no quiere probar mi nuevo videojuego?
  • Juan Carlos: (missada) [le hace la zancadilla]
  • Sunrise: ¡Oye! [ve a Carmen acercándose con más odio y corre más]
  • Light: Disculpe que le hayamos malinterpretado, señor, pensábamos que era usted quien quería manipular a Carmen.
  • Juan Carlos: Yo he sido el único que la ha ayudado con sus problemas emocionales, mientras que vosotros la habéis estado dañando más lo que le queda de corazón, y por culpa de todo esto, está medio drogada y alcohólica gracias a Natalie y a Start. ¿Felices? ¿Satisfechos por lo que habéis provocado?
  • Shining Moon: Pues si.
  • Juan Carlos: (missada) [le hace la zancadilla] par de ponys sin corazón.
  • Flash: Rápido debemos pensar en algo.
  • Light: Ya sé. ¿Recuerdan cuando nos quiso hablar sobre algo que le pasó?
  • Flash: Sí, y creo recordar quiénes la ignoraron haciéndola sentir mal. [mira a Sunrise y Shining que seguían hablando del videojuego]
  • Juan Carlos: Le pasó que casi la arrolla un tren a toda velocidad porque se había atascado en una vía, pero Cloud la salvó. Lo malo es que ella perdió un casco, y él una pata entera. Ahora tienen piezas metálicas.
  • Light: Metal; eso es. ¿Quién tiene un imán gigante?
  • Flash: ¿La cola de Carmen?
  • Light: Tenemos que encontrar uno, para que atrape a Carmen, se le quedará pegado el casco metálico en el imán y podremos seguir huyendo hasta pensar en un plan.

Así pues, esos de allí decían nosequé de un imán. Yo por mi parte, corría, y como mis sentimientos se entrelazaban entre miedo, terror, locura, magia, depresión y tristeza, se me caían algunos objetos de mi cola. Escuché la palabra "imán". De ese pensamiento hizo que se cayera un imán de mi cola con mi mismo tamaño. Y de repente fi absorvida por el imán, quedándoseme pegado el casco delantero izquierdo y parte de mi pecho. Naty, que iba detrás mía, igual se quedó pegada... pero sólo su boca. ¿Cómo es eso? Naty tenía dientes de hierro. Creo que me dijo que...cuando tenía mi edad, era pirata y tenía 4 dientes de hierro.

Naty, indignada al ver que Start seguía persiguiendo a los demás sin ser afectado por el imán, abrió su boca y se quitó esos tornillos de dientes de hierro; y se fue sin mi... me dejó tirada. En ese momento no me gustó. Pero...era bueno. Tenía tiempo de pensar en mis cosas. En lo que hacía. En lo que me hacían.

Llegue a pensar que hasta ellos tenían razón y que yo era un donnadie. ¿Quién soy para ellos? Una yegua esponiola. ¿Cómo me veo? Cuan caballo en cuerpo equivocado que teme quien dolor le ha adjudicado. ¿Qué estaba haciendo? Volví a mi ser. Completamente. Como no estaba temblando, tenía tanto miedo que las cosas de mi cola caían como si mi cola hubiera perdido la gravedad que tenía dentro para que los objetos no se cayeran.

Saqué de mi cola (la única cosa que no se me había caído pero que necesitaba) una máquina que un día creó Banana Heartbeat y que cómo no yo era su conejillo de pruebas. Una máquina que daba calor, era como una pegatina con relieve, en el que se le asignaron números. Total, coloqué la máquina en el imán y le di a máxima potencia. ¿Sabían que el imán deja de funcionar con una gran temperatura? Pues, eso pasó. Quedé libre y fui trotando lo más rápido que pude a proteger a mi grupo, y sobre todo, a Juan Carlos; sin antes recoger todos los objetos que se me escaparon de mi cola.


Suerte que no estaban muy lejos, pude correr más rápido gracias a las típicas corridas de toro que participo en Pamplona. Ellos seguían corriendo huyendo de Naty y Start, entonces, me adelanté y le hice la zancadilla a Start para que se cayera encima de Naty.

  • Carmen: ¡Iros a la cabaña del grupo, que yo les entretengo!
  • Sunrise: No entiendo nada.
  • Light: Seh ya nos hemos enterado de que no entiendes nada de lo que dice ella.

Todos se fueron, excepto Juan Carlos.

  • Juan Carlos: Yo me quedo contigo, aún sigue eso de que no te abandonaré en este relío.

Asentí y fuimos hacia mis tíos.Ellos nos miraban molestos. Le hice una señal a Juan Carlos y él mostró un celular. Ese acto ya sabian qué haríamos. Llamamos a la policía y Tavi Light les arrestó de cadena perpetua. ¿Sabéis qué es lo malo? Que Naty siempre se salva de la cárcel, porque su marido Chivo Doctor le paga la sentencia.

Un final feliz al menos para ellos. Ya nadie les vuelve a amenazar. Aunque me dí un buen susto. Lo malo de esto es que aún sigo teniendo ojeras...y que ya no puedo dormir. Juan Carlos empezó a quedarse más en la boutique Carousel con su prima.  Y me alegro por él y por su amor entre primos. Es bonito.

El final de esta historia es un pelín impactante. Veréis.

Ya os dije que Naty salió de la cárcel justo el día en que la metieron. Adoro a mi tío, es buena gente, incluso con la peor persona del mundo, me pregunto cómo es que Naty tiene marido... En fin, al grano. Resulta que su ira probocó venganza contra mí. "Si Carmen no está, tendré tiempo para deshacerme de los ddtcmc y así podré seguir mis planes".

Yo estaba en mi casa. Bueno, en mi habitación, la casa es de Rose. Era de noche. Y no podía dormir, no sé qué me pasaba. Otro día más sin dormir, me dije. Esta vez pensaba en lo sucedido, en cómo estaría mi grupo sin mi. ¿Feliz? ¿Contentos? Me afectaba un poquitín. Y...me puse a hablar sola sobre la vida.

En ese momento me estaba espiando Naty. Hablaba sobre, ¿cómo estarían todos si no existiera? ¿Si dejara de vivir? ¿Alguien me extrañaría? Me puse a hablar sola sobre ese tema. ¿Y si...? Y digo yo, ¿qué estaría pensando ella? ¿Felicidad? ¿Tristeza? ...¿Tristeza? Nuevo chiste.

Ahora sí que me voy a poner sentimental, y sí que sí no me acordaré de muchas cosas...ya sabréis el por qué cuando leais lo que sucedió al día siguiente.

Me fui a pasear por el ayuntamiento. Y ya sabréis que no he dormido. Fui al ayuntamiento por curiosidad, o por otra cosa, la primera vez que lo visité fue...algo raro, me dejé la voz en el escenario y me llevé un poco el mérito. Igual fue raro. A lo que iba... me encontré a Naty usando un machete para hacer "una obra benéfica en el ayuntamiento", lo cual me pareció genial, porque igual se reformaría. Entonces, fui a felicitarla por su trabajo...sea lo que sea lo que estaba haciendo, no me acuerdo. Ella notó mi figura de sombra acercándose, y "tropezamos"; yo caí de panza, y ella cayó encima mía, pero... hundió el machete por mi lomo "accidentalmente". Yo no sentía nada en ese mismo instante, de hecho...estaba más concentrada en este nuevo dolor que sentía en el corazón: notaba cómo me fallaban las fuerzas, temblando intenté decir algo pero me escuchaba muy débil, como un último suspiro. ¿Qué era eso? Las únicas escenas que pude lograr ver, fue una en la que Naty se agachaba a ver mi cara pálida. Pude ver su expresión de terror, preocupación y horror. Y se fue corriendo, creo haber escuchado que pedía ayuda. Estar medio muerta implica que alguno de tus sentidos fallen. He.

Vi otra escena, en la que familiares y amigos acudían en mi rescate. Estaban todos los que consideraba los mejores. Mi padre, mi madre, hermanos, mi primo, mis tíos, etc. Pero, también estaba Rarity y Juan Carlos. Juan lo estaba pasando terriblemente mal. Y eso que había pasado media hora. ¿Media hora con un machete clavado en el lomo, incado en el corazón, siendo bloqueado por las costillas inextraíble? Me hubiera gustado que no hubiera pasado eso. Fui directamente al hospital, me quitaron el machete del lomo, pero algunos órganos estaban tan lastimados que no era posible salir viva.

Otras media hora medio muerta. He. Cómo es que aún podía vivir. Bueno enrealidad lo sabía, poseía una flor roja en mi cabello. Una flor. Un lírio rojo. Un lírio rojo mágico. Que curaba heridas. Bueno, esa cosa me hacía inmortal. Si pudiera avisarle a Juan Carlos de que aún podía vivir... pero... mi voz... mis fuerzas... mi visión...mi corazón....

Sólo podía pensar y soñar. Eso era lo único que podía hacer. Aunque los médicos lograban hacer algo. A mi no me importaba, el único que me importaba era Juan Carlos. Cada vez que me visitaba al lugar me preguntaba "¿aún sigues vivo?", e...intentaba asentir con la cabeza, pero no podía, sólo pensaba "sí, Juan...estoy vivo" Vivo.....Viva.


Los días pasaban... cada vez lo veo todo más oscuro. Tenía una máquina que me tomaba el pulso, de esas que se ven en las películas tan tristes. La máquina...no me tomaba el pulso, porque no tenía. Esto y me estaba dando miedo, el lirio rojo de verdad está haciendo que mis dem´s órganos funcionen... ¿y si está logrando lentamente revivir mi corazón? Ojalá pudiera avisarles de esto a los demás...porque si me llegasen a quitar la flor...moriría para siempre.

Hasta que después de esos pensamientos que tuve, llegó un pony acompañado de Flash. ¿Flash aquí? ¿Lo colocamos como chiste o es que tiene buen corazón? No, en serio. Flash tiene buen corazón, los que no lo tienen son sus enemigos... vaya que si que gana muchos... A lo que iba: Los dos eran muy buenos con la ciencia, y me visitaron para ver qué me sucedía, por qué seguía viva con el corazón parado.

  • Flash: Hola Carmen, creo que ya conoces a Ban Anatomic, nos hicimos muy amigos después de lo que sucedió en la Noche de Nightmare.
  • Ban: Sí... fueron buenos tiempos.
  • Flash: Pasó hace 3 meses.
  • Ban: Por eso.
  • Carmen: [en silencio, observandoles con los ojos húmedos]
  • Flash: Bueno, a lo que veníamos. Ban, ¿cómo la ves?
  • Ban: Con los lentes, por supuestísimo.
  • Flash: No.
  • Ban: ...Ok, me pongo serio. [Se ajusta los lentes y examina a Carmen sin tocarla] Veo...veo mucha aura positiva alrededor suya, y...también negativa. Hay como una batallita.  Ah espera. Veo algo más... [La mira a los ojos] Mija, ¿ves bien? Tienes ojerones y te fallan las fuerzas.
  • Flash: Ban!

Ban estaba en lo cierto. ¿Y quien no? Me veía fatal, las ojeras no podian conmigo... quería dormir, pero no tenía sueño, ¿Qué?

Ban me miraba atentamente a mis ojos rojos, parecía como que estaba leyendo la mente, o al menos, intentándolo. Como astrónomo me dijo que mis ojos parecían dulces estrellas, ese piropo me hizo sonrojar y me hizo sentir bien que hasta sonreí un poco. Dedujo lo siguiente, no podía hablar porque cada vez mis fuerzas disminuían, pero que seguía viva por un aura mágica roja que tenía alrededor. La flor. Luego me volvió a ver mis ojos húmedos, y lo que dijo me encantó:

  • Ban: Necesita hablar. No puede. Pero puede pensar. Hay que crear una máquina para entender lo que nos quiere decir.
  • Flash: ¿Cómo se haría eso? Y digo yo, ¿quién sabría hacerla, o quién ya la tiene hecha?

Banana Heartbeat. La raba estúpidamente lista. Esa tipa hace de todo y muy rápido. Y tiene ese humor en los casos serios que antes nos mostró Ban, ¿Serán parientes? Ni idea. El caso es, que deberían trabajar juntos en esa máquina. O mejor dicho...debía avisar a Ban de ella. Así pues, le hice llamar la atención con los ojos, y señalé un cuadro que había en la sala para alegrar el ambiente: Un frutero. Había manzanas, peras, piñas, sandías y duraznos. Pero bananas, no. Aunque eso le hizo llamar la atención a Flash, y finalmente nombró para sí "Banana", y se fue a por ella. Y pues Ban, solo, le siguió. Y me quedé sola por muchas horas.

Recibí una visita más, y casi me muero al verla. Apareció Naty en la entrada, con su marido, que por casualidad es mi médico, y me miraron unos segundos antes de entrar. Mi expresión al ver a Naty fue muy aterradora. Me asusté tanto que la máquina de pulsos del corazón se puso totalmente loca y echaba humo. Chivo fue a calmar a la máquina mientras Naty se acercaba más a mi. Y yo me alejaba más de ella en la camilla... hasta que un "PUM" nos hizo calmar a los 3. La máquina ya no funcionaba y echaba el poco humo que le quedaba.

  • Chivo Doctor: Lo siento por eso, no sé qué le ha pasado a este cacharro... ¿todo bien, Carmen?
  • Carmen: [asiente lentamente mirando con temor a Naty]
  • Naty: [miradafija]
  • Chivo: Sólo vinimos a ver si estabas bien. Y veo que...un poco mejorando, ¿no?
  • Carmen: [Callada sin responder]
  • Chivo: [mordiéndose el labio] E....¡Bien....! [Levita unos papeles y escribe en ellos] Te digo, sobrinita... Tu aparato respiratorio está dejando de funcionar, entonces, te pondremos una mascarilla en el hocico. No será molestia, esa mascarilla pequeñita hará que respires con facilidad...o al menos...como respiras.
  • Naty: [mira a Carmen, que esta la miraba igual y chocan la mirada]
  • Chivo: ¿Algo que decir?
  • Naty: No, nada, yo solo...te acompañaba. ¿No íbamos a la otra habitación?
  • Chivo: [suspira algo molesto] Claro mujer, vámonos...

Antes de que se fueran, Chivo me guiñó el ojo, como diciéndome que no me preocupara... Y no tuve ninguna visita más en ese día. La verdad no sé cómo me sentía después de eso. Primero Flash me visitó con Ban Anatomic, me alegró que dijera que me haría una máquina para que se me entienda mientras pienso. Y Chivo, bueno, me colocó una mascarilla para respirar mejor. Supongo que el siguiente día sería mejor...


Al día siguiente todo cambió...creo que para bien. Por la mañana sólo me visitó Chivo para ver si respiraba bien. Bueno, podía. "Bien" no lo calificaría. Al mediodía, vinieron Light Shadow y Flash Macintosh por si necesitaba algo. No, nada. Aunque, sí.... Compañía. Light me regaló un kit de teteras con sus tazas de porcelana, y Flash simplemente me hizo saber que Ban y Bany ya tenían preparada la máquina para entenderme. Me alegré. Por las dos cosas. Y por unas últimas palabras que dijeron al irse: "Feliz Cumpleaños" Después de unas horas, vinieron Ban con Banana Heartbeat. No lo pillo... ¿son familia o no? Hacen los mismos gestos,  piensan igual, tienen esa chispa que se les nota en sus ojos... Y que cuando ella hablaba, Ban le miraba dulce, como si le recordase a alguien. Bueno, el caso es que vinieron y me mostraron una pulsera para el casco. Era de goma, otra máquina extremadamente rara hecha por Banana. Antes de colocármelo, me explicaron de qué iba...o eso creía entender.

  • Ban: Esta máquina es de la que te hablé...aunque me parecía a mi que sería como un sombrero, no tan pequeña como para servir de pulsera.
  • Carmen: [callada]
  • Bany : No hacía falta que me colocaras otro enlace para entrar a mi página, ya todos me conocen weh. [Muestra la pulsera] Yo lo llamo...........Pulsera de Gomma!
  • Ban: ¿De Gomma?
  • Bany: Gomma.
  • Ban: ¿Gomma?
  • Bany: Gomma.
  • Ban: Gomma.
  • Bany: Gomma.
  • Carmen: [Con una mueca extrañada]
  • Ban y Bany: [Miran a Carmen y se callan]
  • Bany: ¡Lo que decía! Esta GOMMA permite saber lo que piensas, es decir... [vuelve a mostrar la pulsera] Te la coloco, tu piensas y por este diminuto micrófono [señala una lucecita roja], esta lucecita se enciende mientras "hablas". ¿Sabe?
  • Carmen: [con las orejas caídas, preocupada y con miedo, mira a Ban]
  • Ban: Es totalmente segura. Está hecho por mí.
  • Bany: ¡Y por mí! Lo que sería un 180% menos de seguridad.
  • Ban: [Toma la pulsera] No temas pequeña, ya ves que lo que inventan los científicos son cosas extraordinarias. ¿Te lo pruebas?
  • Carmen: [Asiente lentamente indecidida]
  • Ban: Bien. [Toma el casco de Carmen y le coloca la pulsera lentamente] ¿Y bien? Piensa algo...
  • Carmen: [Indecidida] ¿Pensar en algo? ¿Como qué? ...Tengo miedo... ¿Funciona? ¡Me oigo...! [traga saliva]
  • Ban: ¡Genial! ¡Funciona!

Banana y Ban se chocaron los cascos celebrando su creación, y al chocarse los cascos y tener un contacto físico, se miraron los dos fijamente, como si se conocieran de algo o de antes... A mi me dió igual. Yo estaba haciendo gallos probando la máquina, ¿cómo es posible? No sé. Lo que sí sé es que después de esa visita, se fueron, yo me tumbé boca abajo de la camilla esperando otra visita más. Y con otra visita más, me refiero a Juan Carlos...solía venir a las seis de la tarde, con una flor de papel con los pétalos de distintos colores: rosa, azul y blando. Solía dejármela en la mesa, llevaba solo una, y tenía ganas de ver las demás.

Así pues, llegó Juan Carlos a las seis de la tarde, me dejó una florcita de papel en la mesa, y esta vez me regaló un globo azul por mi cumpleaños.

  • Juan Carlos: Me comunicó el doctor que vas empeorando y que ahora no puedes hablar... Sabes que te deseo lo mejor, y estaré aquí para acompañarte en lo que queda del día...Feliz cumpleaños...aunque no haya sido como lo esperabas.
  • Carmen: [Mira a Juan Carlos e intenta sonreir] Es como me la esperaba...porque estás tú, el único que me comprende y me ayuda en situaciones de riesgo como esta...muchas gracias por todo Juan Carlos, ojalá pudiera recompensarte, pero...mírame...[baja la mirada]
  • Juan Carlos: [Mira a Carmen boquiabierto] ¡Hablastes!
  • Carmen: No, es solo, un invento que crearon para que pudiera comunicarme a través de mis pensamientos...
  • Juan Carlos: Oh...ya me extrañaba, te veía hablar sin mover la boca [Sonríe con intención de hacerla reir]

Sonreí como pude, y quería, porque Juan soltó una risa que me pareció muy dulce y era inevitable sonreir. Pero al hacerlo, todas mis fuerzas disminuyeron de tal manera que hice caer mis cascos y mi cabeza a la camilla, y respiré fuertemente. Juan Carlos al ver esta reacción se sentó al lado mía y me tomó del casco. No lo soltó. Solo quería verme bien. A veces pienso que él siente lo mismo que yo, como me dijo aquel día en el que yo iba con mi traje de torero. Él ha hecho tantas cosas por mí...y yo...nada...


Los segundos pasaron a minutos, los minutos en horas, las horas en días, los días se convirtieron en meses. Como un mes y medio llevaba ahí, y ya se acercaba febrero... mi cumpleaños fue el 18 de diciembre. Ahora me encontraba yo, como todos esos pesados días, tumbada en la camilla, respirando cada vez más fuerte pero sin fuerzas, comiendo cada vez peor, y perdiendo la vista. Los doctores aún seguían con el caso; mi grupo, abandonado, seguían el transcurso del tiempo sin mí. Pero...lo que enrealidad me hacía seguir viva y radiante, fue el cariño que veía en Juan Carlos. Todos esos días llegaba, colocaba la florcita de papel en la mesilla, y se quedaba hablando conmigo y ayudándome en lo que sea.

Hasta que un día de finales de enero apareció mi familia. Sólo padre y madre. Mis hermanos están en Esponia.  Llevaban como siempre una sonrisa en la cara, viendo el lado  positivo a todo,incluso a esto.

  • Álvaro Terrudo: [Sonriendo de oreja a oreja] ¡Pero si es mi hija Carmen!
  • Laura de las Flores: ¿Cómo estás, hija?
  • Carmen: [Callada con las orejas caídas]
  • Juan Carlos: [Que responde por ella] Ah, está bien..
  • Laura: [Sonriendo] Bien, eso es ¡bueno! [yendo hacia la puerta]
  • Álvaro: [Sonriendo] Más que bueno, es fabuloso. ¡Piensa en positivo! [se va con Laura]
  • Carmen: [Resoplo con la mirada baja] No les entiendo...
  • Juan Carlos: ¿Por qué van tan...felices?
  • Carmen: Mis padres siempre sonríen, incluso en esta situación, yo estoy muriéndome, y ellos sonríen, sólo me visitan para preguntarme si estoy bien...Si se responde que sí, bueno, ya vistes. Si se responde que no...igual se van felices. ¿Acaso disfrutarán de mi ausencia? [apoya su cabeza en la almohada]
  • Juan Carlos: No digas eso...
  • Carmen: Transfobia.
  • Juan Carlos: ¿Qué? No me digas que ellos...
  • Carmen: [Asiente] Alguien como yo ya se acostumbra a padres así... y mi madre me quiere tal como soy, pero no le gusta que lleve traje de torero, sino que le gusta que lleve vestidos esponioles...dugh
  • Juan Carlos: Eso es...horrible... Aparte de eso, ¿tus hermanos, bien?
  • Carmen: Casi nunca nos vemos, pero sí.
  • Juan Carlos: Es una lástima que ponys tan queridos por tí no estén aqui para desearte lo mejor.
  • Carmen: [Mirando a los ojos de Juan Carlos]
  • Juan Carlos: [Nota que Carmen le mira, y la mira] ¿Pasa algo?
  • Carmen: [Mira a otro lado algo sonrojada] No, nada...Sólo es que...ahm... gracias por venir todos estos días.

Él me sonrió. Pero yo seguía desanimada por recordar la felicidad extraña de mi familia, y la soledad. Cada vez me sentía más sola, veía más borroso y no escuchaba bien la voz de Juan Carlos. Me deprimía más. Tanto que quería acabar con todo este sufrimiento haciendo lo que siempre he deseado desde que me he metido en este problema: Dormir.

Dormir. Hacía muchísimo que no dormía. ¿Cómo me habrá pasado todo esto? ¿A mí? ... Yo sólo quería amistad...recibir amor, cariño...quería que se preocuparan por mí, ¿eso no era amistad? Y eso que era nueva conociendo la amistad...Uno se preocupa por sus amigos, como que yo me preocupé por ellos, por mi grupo, por mi compañera de casa, por mi trabajo, por mi familia. Y ellos sólo me despreciaron, Rose ni me visitó, sin hablar del afeminado y del pijo, que esos para mí ya son historia.

Yo solo...quería...amor...compañía, ayuda, amigos de buen corazón, regalos para que mejore. Pero lo único que conseguí fue un corazón roto, que desencadenó sucesos como ya no dormir, juntarme con ponys inadecuados, tomar drogas, cambiar totalmente mi ser, querer matar a mi grupo, pensar en lo que estaba haciendo anteriormente y darme cuenta de que lo que estaba haciendo estaba mal, proteger amis "amigos", acabar con un puñal en el lomo que penetró hasta mi corazón, y estar aquí, en el hospital, llorando por mis penas... El camino es duro, decían. Pero lo duro se queda en el camino, decían. Pues... ese camino para mí ha terminado.


Ya ven, que cada capítulo va disminuyendo de contenido. Veréis el por qué en este capítulo.

Al día siguiente, me encontraba cada vez peor, pues pensaba en mis cosas negativas, de esas que se te parten el corazón y te entran ganas de llorar. Mi corazón ya estaba partido, y llorar...no tenía suficiente fuerza, ni agua corporal. Unas gotitas soltaba, sí. Y eso me hacía querer dormir más, tenía los ojos muy rojos, y las ojeras,muy oscuras.

En el momento más doloroso para mí, fue cuando llegó Juan Carlos, con una flor de papel un poco más grande que las demás. Me la puso en la mesita, y esta vez me miraba algo preocupado. Sabía que estaba peor que los demás días. "¿Qué te pasa?" Me preguntaba cada rato. Y yo no respondía. Hasta que una última vez que me lo dijo, tenía un tono de voz quebrada, como tan preocupado por mi que iba a llorar. Al verle así, le respondí con una pequeña sonrisa tristona.

"Quiero dormir" Le decía con un tono de pensamiento dulce. Él, aguantando las ganas de llorar, me miró a los ojos, como captando el concepto, y se sentó enfrente mía, frente a frente, ojos impactando con los ojos del otro. "Ni se te ocurra hacer lo que estoy pensando", me respondió tembloroso, alterado y con una voz aún más quebrada. "Quiero dormir" le repetía, y él negaba aún más tembloroso. Yo asentía como podía, con una mirada cansada, con poca fuerza, con una respiración débil. Pero sin quitar esa sonrisa apenada de mi cara.

"Eres muy joven para esto, por favor, se encontrará una solución a esto" dijo rápidamente Juan Carlos acercándose más a mi con una mirada protectora. Pero a mi ya me daba igual todo.

Levanté un casco lentamente y me quité la mascarilla del hocico,  y ahora que lo digo, me molestaba llevarla. Respiré aire, suspiré. Luego me quité la máquina de Banana y Ban. Juan Carlos aún no se creía lo que estaba haciendo, con lo que se quedó en silencio mirándome. Acto seguido, levanté mi casco y lo pasé por mi cabeza. Él se alteró demasiado. Me quité la flor y se la di a Juan Carlos en el casco.  Me miraba, muy aterrado, yo solo tenía la mirada cansada, y cada vez notaba cómo me moría. Me acerqué a él como pude, yo estaba aún encima de la camilla, él al ver lo que quería hacer,  mejor se acercó él a mi, y me miró sin creerselo que estaba viendo. Yo choqué mi hocico con el suyo, y dije con mis únicas fuerzas "Despiértame cuando creas que ya dormí suficiente", después ese roce de hocicos se convirtió en un beso en los labios, y al final, en mi caída, muerta.

Juan Carlos estaba en puro shock. Mirándome. Mirando mi cuerpo muerto en la camilla. Automáticamente pensó en colocarme la flor. Pero luego se paró a pensar en lo que le dije. Se deprimió mucho. No sabía qué hacer. Le temblaban las patas. Pensaba en secuestrar mi cuerpo, llevárselo a su casa y cuidar la flor hasta que vea que es suficiente tiempo como para "despertarme". Y así pasó.

Me teletransportó a mi y a sí mismo a su casa. Fuimos a la segunda planta, a la recámara más lejana. Ahí fue donde me dejó tumbada en la cama, y al lado mía el puñado de flores de papel, y finalmente, en una maceta, cuidó con cariño al lirio rojo.

No sabía lo que estaba haciendo. Estaba tan asustado que quería que todo volviera a la normalidad. Incluso ahí me di cuenta de que, hasta muerta,  hago daño a mis seres más queridos. ¿Qué debería hacer ahora? Nada. No existo. Estoy muerta. Sólo se da cuenta Juan Carlos. Los demás, no les importa. Nisiquiera se percataron de mi desaparición en el hospital. Y cuando pasó eso, la noticia llegó por todas partes, incluso en el periódico esponiol, dándoles un fuerte golpe en el corazón a los amorosos esponioles, y colocando el 20 de noviembre mi día, en el que regalaban flores de papel con colores rosa, azul y blanco a distintos ponys de la región. Sólo sucedía allí. Porque allí no existía un día internacional de esta memoria. Ahora sí. Porque este sufrimiento mío empezó el 20 de noviembre, y acabó con mi vida el 28 de enero.

Lo que no sé es cómo acaba esta historia. Puede que Juan Carlos llame a Cáscara del Corazón, a Aigis, a Bowbow, o a alguien, para ayudarle a ayudarme. No lo sé... ¿lo sabes tú?

¡Esta historia ha sido Terminada!

Por favor, ten en cuenta que el escritor tal vez ya no la edite.

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