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Encarcelamiento accidental
Pertenece a: Trapezium
Clasificacion Para todo público (mayormente)
Género Acción, ciencia fantasía
Estado Terminado
Ambientada en Variado
Personaje (s) Variado
Cronología
Esencia oscurecida Encarcelamiento accidental Salvamento de la oscuridad parte 1

"Encarcelamiento accidental" es el décimo cuarto capítulo de la serie de Digression.

Ahora que Fog Spirit a recibido la información de una supuesta "ultracornio" rondando por el sur de Equestria, este y sus soldados se verán obligados a eliminar aquel ser para asegurarse un camino sin obstáculos, pero no antes sin enfrentar al imperio de cristal, el cual busca desesperadamente por su princesa.

Entretanto Fog Spirit y los grisaceos se enfrentan al imperio de cristal, en el sur de Equestria, Burning comenzará a tomar la iniciativa, esta vez definitivamente, y así comenzar a perfeccionar y utilizar sus cualidades a la vez que se adapta a las circunstancias.

Relato

Fog Spirit junto a sus dos soldados continuaban conversando seriamente, sin embargo, la seriedad de los corceles se vio perturbada por la llegada repentina y frenética de un vigilante de Ponyville, cosa que demostraba que algo de gran importancia había ocurrido.

-¡Señor Fog Spirit! ¡Señor Fog Spirit!- repitió unas cuantas veces aquel vigilante del poblado con exasperación, a lo que Fog Spirit respondió con algo de molestia.

-¿Qué sucede soldado? ¿Algo importante que anunciar?- agregó el unicornio mirando fríamente al vigía con la intención de hacer que se apresurara mediante esa mirada.

-Bueno, me apuro. Estábamos yo y otros vigilantes haciendo nuestro deber como solemos en la esquina noroeste del pueblo, cuando de repente a algunos de nosotros nos lanzaron de la nada rayos mágicos, y también escuchamos disparos-

-Hmm, ¿Acaso el imperio de cristal ya nos estaba espiando desde mucho antes?- dijo ahora Fog Spirit mientras se tocaba el mentón como para demostrar que aquello que el vigilante relataba le causaba intriga.

-Pues tienen que ser bastante tontos como para creer que atacarnos así será efectivo- agregó en aquel momento el unicornio confiado de sus palabras.

-Y, señor, ¿Cuándo se deshará de ese cuerpo usted?- preguntó Further Charged a Fog Spirit con algo de nerviosismo.

-Desearía poder librarme de este cuerpo ahora, pero si lo hago ahora probablemente pierda control sobre mi mismo y explote-

-Tienes mucho poder por controlar aún, ¿Verdad Fog?- dijo Scorched a Fog una vez que este había terminado de hablar, con la intención de burlarse de él en cierto modo.

-Por supuesto que sí, Scorched. Es por eso que creo que aquella unicornio de la que ustedes hablan no será mayor problema cuando la enfrentemos- agregó esta vez el unicornio, reflejando una evidente vanagloria en sus vocablos.

Cuando ya habían acabado con su conversación, todos se retiraron y se dedicaron a las que solían ser sus labores usuales. Una corta pero brutal batalla contra el imperio cristalino les esperaba, sin embargo, casi todos, incluyendo a Fog Spirit, se sentían considerablemente seguros de que la victoria sería concedida a ellos nuevamente.

-¿Acaso Fog Spirit lo habrá dicho en serio? ¿Se está atreviendo a despreciar todo lo que he hecho por él? ¿Es que ya se ha olvidado de lo que me prometió cuando tomó control de mi mente en aquella vez hace años?-

Todas estas eran las preguntas que abrumaban mentalmente en aquel preciso momento a Scorched a medida que se alejaba del lugar de encuentro con Fog Spirit. Algo que jamás esperó que ocurriera se estaba dando en ese instante; estaba comenzando a sentir una gran repulsión hacia el que en un pasado le había prometido un poder y dominancia sobre las circunstancias que pocos serían capaces de igualar.

-Le demostraré entonces a esa escoria que a los que debería subestimar son a sus "soldados" que por poco parecen simios- dijo para sí mismo el unicornio dentro de su cabeza, haciendo énfasis en la palabra "soldados".

-¡Voy a matar a esa unicornio! ¡La mayor parte de la culpa la tiene esa tipa! ¡La mataré por mi propia cuenta!- gritaba ahora en su mente Scorched Road, enfurecido por la situación, no pudiendo evitar hacer caras que demostraran aquello.

-Una vez que me sienta completamente recuperado, y que no será en mucho... la mataré yo solo- manifestó Scorched por última vez con decisión. No obstante, dicha decisión fue desvanecida por la sorpresiva presentación de un suceso completamente inesperado.

-¡Todos quietos, rufianes!- gritó una voz masculina a la distancia con intenciones de amenaza.

-¡Tenemos todo el pueblo rodeado y podemos hacerlos pedazos si es necesario!- agregó esta vez aquella voz continuando con la advertencia.

El ejercito del imperio de cristal ya había arribado, y a pesar de que era muy numeroso, tanto los grisaceos como Fog Spirit mantenían sus rostros totalmente inexpresivos.

-Llegaron mucho más rápido de lo que creí que llegarían- dijo Fog para sí mismo mientras observaba los rostros de los enemigos. Posteriormente, de la nada se inclinó y se quedó tirado en el suelo, como si se tratara de un gesto de sometimiento.

-Pues, ¡No nos queda otra opción más que someternos!- dijo a continuación Fog Spirit alzando la voz, de modo que todos lo escucharan.

El capitán del ejercito, quien había sido el dador de las advertencias de hace tan sólo algunos segundos, dirigió en aquel momento su atención hacia Fog Spirit y se aproximó unos cuantos metros a él, dejando así entre ambos una distancia considerablemente corta.

-¿Tú crees que soy tan tonto como para creerme esos gestos?- agregó el capitán al mismo tiempo que hacía disminuir lentamente la distancia que había entre él y Fog Spirit.

-¡A nosotros no nos engañan! ¡Todos ustedes deben de ser los responsables de la crisis progresiva por la que estaba pasando Equestria! ¡Cosa que ahora transformaron en una catástrofe!-

A medida que el capitán, quien era un terrestre de aspecto bastante corpulento, iba enfureciéndose, se aproximaba este cada vez más a Fog Spirit, hasta el momento en el que quedaron uno al lado del otro.

Una vez junto a Fog Spirit, el capitán sacó un fusil con bayoneta y le apuntó con este a la vez que lo miraba con odio.

-No creerás que soy tan estúpido como para creerme tu actuación- dijo ahora el terrestre mientras giraba levemente la cabeza de izquierda a derecha.

-Por supuesto que no creo que eres tan estúpido como para confiar en cualquiera que se te cruce, pero...- agregó en ese momento Fog Spirit a la vez que empezaba a levantar lentamente su cabeza, esto acompañado de una mirada siniestra en el rostro.

-Sí creo que eres lo suficientemente imbécil como para acercarte tanto a mí-

-¡No intentes nada, inepto!-

Seguido de esta última oración, Fog Spirit, en cuestión de centésimas de segundo, cargó un poderoso rayo de magia que disparó en dirección a la cara del capitán casi sin mover su cuerpo.

El cuerpo del capitán salió completamente disparado en sentido contrario producto de la gran fuerza de la magia de Fog. Una vez el cuerpo quedó en reposo, el resto del ejercito pudo presenciar el poder de la magia oscura. El capitán había muerto al instante, y su rostro estaba completamente arrugado y quemado, mientras que su cuerpo se encontraba repleto de quemaduras graves.

Algunos soldados del ejercito, los cuales eran los menos, comenzaron a escapar del lugar, sin embargo, la mayor parte de estos, enormemente encolerizados, tomaron sus armas y las levantaron con claras intenciones de querer matar a Fog Spirit y toda su hueste.

-¡Mátenlos a todos!- gritó furioso uno de los soldados mientras el resto echaba a correr junto a este y los grisaceos procedían a tomar sus armas y prepararse.

-Esto podría ser interesante- dijo Fog Spirit, nuevamente para sí mismo, y con aire irónico.

-Pero deberé tener cuidado con mi magia- agregó en su mente el unicornio, ahora demostrando un comportamiento más serio a la vez que se preparaba para llevar a cabo todas las estrategias que había ideado en un principio. Una sangrienta batalla acababa de desencadenarse en aquel instante.

Estaba Burning junto al resto del grupo ya mezclada entre la multitud que escuchaba atentamente a las palabras de la unicornio científica, Atom Mist, quien de forma un tanto paranoica llevaba ya varios minutos dándole reiteradas vueltas al mismo asunto: la preocupante situación de Equestria, con la única diferencia de que lo trataba siempre con otras palabras, cosa de la que los ponis ya se estaban hartando, por lo que comenzaron a creer que se estaba volviendo loca.

Burning, a pesar de que llevaba tan sólo unos pocos minutos escuchando el discurso de Atom Mist, ya estaba cansándose de que esta repitiera lo mismo una y otra vez, sólo que con distintas palabras.

-¡Ponis debemos hacer algo o terminaremos como todos los demás! ¡Sometidos!- decía la científica, manifestando una evidente desesperación en la entonación de sus vocablos, hasta que, repentinamente, la poni naranja interrumpió, y el temor de Atom se vio reducido una vez que inseguramente reconoció a Burning.

-¡Disculpe! ¡Hey!- exclamó Burning, tratando de llamar la atención de Atom Mist mientras levantaba su casco para tomar la palabra.

-¿Ehh? ¿Qué? ¿Quién habla?- preguntó confundida la unicornio violeta buscando la ubicación desde la que había provenido la voz. No esperaba que alguien fuera a interrumpirla, y menos esperaba que la responsable de aquel paréntesis fuera Burning Fury.

-Debería dejar de darle tantas vueltas a lo mismo y soltar a los demás para que así podamos empezar a actuar- agregó Burning con su voz aguda característica y un tono bastante elevado, ante lo cual Atom reaccionó con bastante intriga al percatarse de que la unicornio que la había interrumpido era alguien conocido.

-Oye niña, ¿Acaso nos conocemos?- preguntó un tanto vacilante Atom Mist hacia la poni anaranjada, quien la miraba de forma seria y con su ceño usualmente fruncido, respondiéndole con un gesto de asentimiento.

-A ver, acércate-

-¿Para qué?- preguntó Burning un tanto insegura ante la actitud de la que fue su profesora de magia por una semana.

-Sólo acércate niña- dijo insistente Atom Mist.

Una vez Burning quedó junto a Atom Mist, la cual era notoriamente más alta que ella, ambas quedaron viéndose a los ojos por algunos instantes. Una vez transcurridos esos instantes, repentinamente a Atom Mist le llenó un enorme sentimiento de esperanza a haber recordado completamente quién era la unicornio que en aquel momento tenía en frente.

-¡Ahora recuerdo! ¡Tú eres la unicornio de la magia rarísima!- agregó en ese instante la unicornio violeta con sus esperanzas completamente repuestas, cosa que sorprendió a gran parte de los que estaban alrededor, y más aún a Burning.

-¿Cómo? ¿De qué demonios está hablando?- preguntó Burning, ahora entre la confusión y el fastidio mientras Day Glow y Mystery observaban a Atom Mist con semblantes que parecían reflejar lo mismo que sentía Burning en aquel instante.

-¡Tal vez no me crean ponis! ¡Pero esta chiquilla podría sacarnos de este gran aprieto!- exclamó esta vez para la audiencia Atom al mismo tiempo que llevaba uno de sus cascos a los hombros de Burning, acto el cual no imaginó que sería seguido del descontento gesto de Burning al quitar su casco de los hombros despectivamente.

-¡A ver espera! ¡Espera, espera, espera!- voceó esta vez la poni naranja con molestia hacia la violeta.

-¿Ni siquiera me ha explicado de qué hablas y ya me estás tirando todo encima?-

-¿Qué dices? ¡Ponis! ¡No se vayan! ¡Aún tengo que explicarles cómo esta chiquilla podría sacar a toda Equestria de este gran problema!- seguía exclamando Atom Mist, tratando de evadir la discrepancia de Burning con sus palabras.

-¡Oiga profe!- agregó Burning, esta vez comenzando a enfurecerse, tomando a Atom Mist del hombro y volteándola de forma algo violenta, así provocando que la unicornio violeta se sobresaltara un poco.

-¡Escúcheme maldición!-

-¡Está bien niña! ¡No tienes por qué ser tan impulsiva!- dijo Atom Mist un tanto tartamuda debido a la actitud de Burning.

-Entonces primero bajémonos de aquí. No tenemos por qué estar aquí arriba llamando la atención de todos- respondió Burning ante las exclamaciones de Atom, todavía algo agitada.

-Como lo prefieras... chiquilla gruñona- manifestó la violeta oscilando entre la rectitud y la burla.

Day Glow, al percatarse de que Burning y Atom finalmente bajarían de aquellas grandes cajas, se dirigió rápidamente junto a Mystery en dirección al sitio desde el cual vio bajar a las unicornios. Una vez llegó a dicho sitio, se encontró ahí con las dos, dirigiendo sus ojos primero hacia Burning y luego a Atom Mist. En el momento en el cual se presentó Day Glow con Mystery en frente de las otras dos unicornios, aparentaba ser que Burning era quien estaba hablando más, sin embargo, de un momento a otro Atom Mist comenzó a explicarle a esta última una montonera de cosas relacionadas ella.

-Muy bien... Burning creo que era tu nombre, ¿Verdad?- dijo Atom Mist hacia Burning, ya un tanto más calmada.

-Si tanto quieres saber de lo que hablo cuando digo que podrías sacarnos a todos de este gran aprieto, entonces te lo diré-

-Sí, tan sólo no le dé tantas vueltas al asunto, por favor- agregó Burning seca pero educadamente, a la vez que repentinamente divisaba en su entorno a la llamada Graveyard corriendo con algo de exasperación hacia una vivienda un tanto alejada del pueblo, acto seguido, divisó ahora a Density junto a su familia, quienes parecían, después de todo, muy dolidos por la situación. Por último, miró hacia su costado derecho para así poder observar a su madre y su hermana, a quienes les hizo un gesto de saludo acompañado de una pequeña sonrisa.

-Bueno niña, ¿Quieres que te hable del asunto o no?-

-Sí sí, prosiga- dijo Burning recobrando su seriedad al mismo tiempo que volvía su mirada a Atom.

-Como recordarás, yo hace más o menos un mes te hice clases de magia por una semana- comenzó a explicar la poni violeta mientras empezaba a pasearse alrededor de Burning.

-Lo recuerdo, ¿Y qué hay con eso?-

-Pues en eso, yo me percaté, en los últimos días de lecciones, que tú posees un tipo de magia con la cual muy pocos unicornios nacen, y de esos pocos práctica y misteriosamente ninguno vive más de un mes después del nacimiento- siguió aclarando Atom Mist al mismo tiempo que tanto Burning como Day y Mystery le miraban con algo de asombro.

-Me di cuenta de que poseías el tipo de magia del que hablo en las lecciones de lanzamiento de rayos de magia, las que fueron las últimas-

-Oiga... aquel frasco que repentinamente me pareció que sacó usted aquella vez que me dijo que le lanzara un rayo de magia, ¿Acaso lo usó para guardar mi magia?- cuestionó Burning a Atom mientras esta hacia un ademán de afirmación.

-Sí, para eso era el frasco, pero antes de esa vez ya había hecho algo de contacto con tu magia, y a pesar de que estaba muy apagada se sentía muy ardiente ya. Eso fue lo que realmente capto mucho mi curiosidad- agregó esta vez Atom Mist, nuevamente acercándose a Burning para tomarle uno de sus hombros, tal como lo había hecho hace unos minutos.

-Tú, niña, tienes el tipo de magia P.E.P- dijo la alta unicornio con una intención implícita de querer dejar a Burning algo confundida con aquellas siglas.

-¿Y qué significan esas siglas si se pudiese saber?- preguntó la poni anaranjada levantando un casco, como si quisiera demostrar que demandaba una respuesta rápida y directa.

-Eso significa "Magia plasma-electropositiva", y se ha sabido de poquísimos poseedores de ese tipo de magia en toda la historia de Equestria- dijo Atom Mist para finalizar la explicación, acabando por dejar algo asombradas y pensativas a las otras tres yeguas que se encontraban cerca de ella, en especial a Burning Fury.

-¿Es que acaso todo este tiempo he portado un arma letal dentro de mí misma y no me había dado cuenta?- dijo Burning dentro de su mente, variando entre la seriedad y la perplejidad.

-¡Y pensar que mi papá sigue por ahí afuera!- exclamó la unicornio dentro de su cabeza, siendo sus palabras seguidas de un golpe al suelo con la intención de distraerse del montón de emociones que llenaban su mente en ese momento.

-Mira... em... Burning- comenzó a pronunciar nuevamente otras palabras la poni violeta, entretanto Burning continuaba con su vista dirigida hacia el suelo.

-Ya que tu tipo de magia es muy poderoso, pero casi imposible de controlar en su totalidad, mientras nos quedamos aquí en Apple Loosa, yo te puedo ayudar a... ganar algo de control sobre ti misma- dijo Atom Mist acercándose a Burning mientras esta volvía sus ojos hacia ella. Una vez Burning quedó frente a frente con Atom Mist, notó un aura sospechoso en esta. Le observaba con ojos casi como platos y una muy leve sonrisa en el rostro, como si con aquel extraño aura, que hasta por los poros parecía brotarle, quisiera intimidarla y obligarla a acceder a la propuesta.

-Pero no tenemos idea de lo que pasará en las siguientes horas, y si yo no logro ser de gran utilidad, ¿Acaso el resto no hará nada?- agregó la poni naranja con la intención de demostrar su desconfianza hacia la profesora mediante esas palabras.

-¡A qué demonios vienen esas palabras niña! ¡Tú eres la más poderosa de todos los que estamos aquí! ¡Por eso la mayor parte te corresponde a ti!- exclamó hacia Burning la violeta, ya completamente dominada por la rabia y el miedo juntos.

-Yo voy a hacer bastante para enfrentar la situación de ahora, pero no pienso hacerme la heroína y hacer absolutamente todo por los demás- respondió Burning hacia las palabras de Atom Mist, subiendo un tanto la intensidad en la voz y aproximando su cara hacia la de la profesora.

-¿Acaso eres así de egoísta... maldita enana? ¿Crees que con cuestionar las cosas a cada momento ganarás algo?- dijo Atom Mist con aún más cólera contenida en su voz, a la vez que chocaba su frente con la de Burning.

-No quiero actuar sin antes saber lo que voy a hacer- dijo Burning después de Atom Mist, fluctuando sus emociones entre la confusión y el furor, y justo cuando la discusión ya parecía estallar, Day Glow y Mystery intervinieron, y Burning, al ver que eran exclusivamente ellas quienes intervenían, reaccionó de inmediato y se alejó rápidamente de Atom Mist.

-¿Qué pasa contigo vieja?- dijo Day Glow con algo de alteración a la unicornio violeta.

-¿A quién le llamas vieja, estúpida? Tengo treinta años-

-¿En serio piensas tirarle todo encima a Burning solo porque según tú ella debería llevarse la mayor parte?-

Cuando la discusión parecía tomar rumbo nuevamente, de sorpresa un grito de completa desesperación se escuchó en todo el pueblo, y Burning, al percatarse de quién era el responsable de tal grito, quedó completamente estupefacta.

-¡Mamá desapareció! ¡Por qué! ¡Desapareció de la nada!- exclamaba Density descolocado emocionalmente.

Cuando Burning y las otras tres yeguas ya se encontraban junto a la muchedumbre, Burning, al ver a Density sumergido en la desesperación, comenzó a sentir una cierta repugnancia de sus propias palabras.

-Creo que sí... puedo ser bastante individualista a veces- dijo Burning para sí misma en su mente mientras empezaba a fruncir el ceño.

-"Yo voy a hacer bastante para enfrentar la situación de ahora, pero no pienso hacerme la heroína y hacer absolutamente todo por los demás" ¿En qué diablos estoy pensando? ¿Es que acaso no parecen esas las palabras de una simple amargada?- agregó ahora Burning mientras recordaba sus anteriores palabras y comenzaba a presionar sus dientes a la vez que sus cejas empezaban a inclinarse.

Ya habiendo cambiado su visión con respecto a la situación, Burning se dirigió nuevamente a Atom Mist, ahora un tanto arrepentida por su conducta, pues ella sabía que, de todas forma, no existía otra alternativa.

-Disculpe profesora- dijo Burning dirigiéndose rápidamente hacia Atom Mist.

-¿Ahora qué? ¿Acaso quieres seguir discutiendo?- respondió Atom a Burning, esta vez con algo de fastidio.

-¡No! Al contrario, ¿Cuanto tiempo tomaría para mí aprender al menos todo lo básico de magia?- preguntó Burning, ahora urgida por actuar, pues era consciente de que no sería algo corto.

-Tomará el tiempo que deba tomar, y si tenemos que quedarnos aquí todo ese tiempo, lo haremos- agregó Atom Mist con notoria sequedad en su voz.

-Pero no podemos quedarnos mucho tiempo aquí. Los demás no tienen que permanecer aquí solo por mí- respondió Burning a Atom Mist justo antes de que dos yeguas se presentaran repentinamente buscando a sus potrillos, pues todo indicaba que, al igual que la madre de Density, estos habían desaparecido mágicamente y de imprevisto.

-¡Nuestros hijos! ¡Desaparecieron repentinamente y por arte de magia!- exclamó una de las madres que, obstinadamente, seguía buscando rastros de su completamente esfumado hijo. Mientras tanto, Density, totalmente abrumado por la situación, comenzaba a hacer surgir un sin fin de conclusiones en su mente producto de la gran cantidad de sensaciones que traía aquel momento consigo.

-¿Es que acaso tan sólo los más indefensos son los que desaparecen de repente? ¿O es que acaso todos acabaremos desvaneciéndonos así eventualmente?- se preguntaba a sí mismo el unicornio color arcilla dentro de su cabeza, a la vez que los sentimientos de desesperanza y vesania permanecían llenándole.

-¡Parece como si los más débiles estuvieran desapareciendo primero! ¡Hace un largo rato que la mamá de Density ya se veía agotada! ¡Y ahora esos potros!- decía Burning para ella en sus pensamientos, sacando sus propias conclusiones al igual que Density.

-Maldita sea, ¡Ni siquiera sabemos a que nos estamos enfrentando!- voceó la unicornio anaranjada, claramente alterada, golpeando el suelo de la misma forma que lo había hecho hace unos instantes.

-Voy... a aplastar al responsable de todo esto si lo encuentro- dijo Density hacia su padre y su hermana mayor, quienes se encontraban a su lado, casi tan alterados como él.

-Tengo la esperanza de que todo esto volverá a la normalidad, Density- dijo el padre de Density, Builder Anvil, quien a pesar de estar muy afectado por las circunstancias, mantenía su esperanza firme.

-No puede ser que desaparezcan así como así solamente, es imposible... no pueden estar muertos-

-Espero... papá... que tus palabras sean ciertas- dijo Density como respuesta a las palabras de su padre, y acto seguido, los tres se tomaron de los cascos y se miraron entre sí con afecto. Sin embargo, Density, no sólo fue el que dio inicio al momento, sino que también fue quien lo interrumpió. Density, al escuchar la conversación entre Atom y Burning, fue llenado por un gran deseo de querer ayudar, pues quería enmendar de alguna forma todo lo que había ocurrido.

-Sólo enséñeme todo lo que usted crea que es necesario- le decía Burning a la profesora de magia, ya con bastante desasosiego en su tono de voz.

-Niña, si me hablas así debería enseñarte demasiadas cosas... creo que yo conozco más o menos al sujeto que nos enfrentamos- agregó Atom Mist, ya bastante dominada por la exasperación que le perseguía desde el momento en que había escapado de Canterlot.

-El recuerdo que más me viene la cabeza es que... sus subordinados le llaman... el dios del gris- dijo ahora la alta unicornio entretanto Burning le observaba llena de intriga y con algo de desconfianza.

-No sé de qué diablos habla. Estoy tan confundida- decía Burning en uno de los tantos pensamientos que invadían su mente, los cuales fueron interrumpidos por la aparición inesperada de Density caminando hacia ella junto a Atom Mist.

-Tan sólo necesito saber cómo aprovechar al máximo mi magia-

-Mira niña... tal vez el método que tenga en mente no te guste para nada... y es por eso que...-tartamudeaba Atom Mist justo antes de que Density cortara con sus palabras.

-Yo puedo ayudarla- dijo Density, ahora un tanto más seguro de sí mismo, introduciéndose en la conversación entre Burning y Atom Mist.

-¿Ehhh? ¿Y quién eres tú para decir eso?- dijo Atom Mist, cuestionando las intenciones de Density con un tono burlón.

-Tal vez no conozco muchos hechizos, pero tengo experiencia con la magia y sé cómo se entrena-

-Density... no tienes por qué preocuparte. Ella puede enseñarme lo que necesito saber- agregó Burning, comenzando a preocuparse por la actitud de Density.

-Pero yo quiero ayudarte, tal como tú lo hiciste aquella vez en la escuela de ese pueblucho... y además... también me gustaría poder hacerme más fuerte- decía Density mientras comenzaba a acercarse a las dos yeguas. Burning se encontraba algo impactada, pues el Density que en un principio le parecía haber conocido ya no reflejaba en el comportamiento que mostraba en aquel momento.

-¡Burning! ¡Burning!- exclamaba Mystery mientras corría hacia Burning sosteniendo varias frutas con su magia, todo esto al mismo tiempo que Day Glow la seguía.

-Estaban repartiendo comida, y saqué tan rápido como pude y te traje esto- dijo la potrilla verde mientras le daba a Burning un racimo de uvas de tamaño mediano y una manzana.

-Mystery... no tenías por qué- dijo Burning hacia su hermana menor a la vez que le agradecía mediante una leve y tierna sonrisa. Mystery posteriormente se giró en dirección hacia Density para también ofrecerle alimentos.

-Está bien, pero sólo tomaré un racimo pequeño- respondió Density ante el gesto de Mystery, y luego de esto, la pequeña unicornio se volteó para volver a quedar junto a Day Glow.

-No sé si usted quiera de estas uvas, profesora- dijo Burning dirigiéndose a Atom Mist, sosteniendo unas uvas verdes con su magia.

-No gracias- respondió tajantemente la unicornio de ojos color salmón.

-¿Y sí tan sólo se lo dejara todo a ese chiquillo y así yo sólo los dejo en el ambiente necesario? Yo ya no quiero hacer nada... ya maté a dos ponis escapando de Canterlot...- decía Atom Mist dentro de los pensamientos que invadían su razón en aquel momento.

-Si no lo hago ahora... no lo haré nunca- dijo ahora Atom Mist en voz alta para ella.

-¿Hacer qué?- preguntó Burning en tono ascendente, ahora comenzando a preocuparse por el comportamiento de Atom Mist, mientras Density miraba a esta con ansiedad.

Repentinamente Atom Mist encendió su aura mágico y lanzó un grande y extraño rayo hacia Burning junto a Density. Llegó un punto en el cual los tres unicornios se encontraban rodeados de aquel aura, a la vez que este generaba un potente viento que alcanzaba todo el poblado. Tanto los familiares de Burning y los de Density observaban lo que ocurría con gran espanto, y como respuesta, hicieron todo lo posible por detener a Atom Mist, con lo cual fallaron en todos sus intentos, puesto que Atom Mist parecía estar rodeada de un fuerte campo de fuerza.

Llegó otro momento en el que la magia de Atom Mist colapso, apagándose repentinamente después de ya pasado un minuto desde que había empezado el acto.

La magia de Atom, al apagarse de imprevisto, provocó que ella fuera impulsada hacia atrás por la misma, por ende haciéndola caer abruptamente en el suelo. Una vez ya de vuelta sobre sus cascos, la poni violeta fue invadida por un abrumador pavor al ver que Burning y Density habían desaparecido, pero ella, por su parte, no había logrado usar el hechizo que tenía en mente sobre sí misma.

-No puede ser... no- decía Builder Anvil comenzando a alterarse todavía más al ver que su hijo también había desaparecido.

-¡Qué demonios hiciste! ¡Estás loca!- reclamaba Day Glow furiosa y con algunas lágrimas en sus ojos.

-¡Eso.. eso... no era exactamente lo que quería hacer!- profirió la unicornio violeta, ahora con su voz llena de terror.

Seguido de todo esto, una explosión al la lejanía, mirando hacia el norte y en medio de un bosque, fue advertida por una reducida cantidad de ponis que transmitieron aquello al resto de la multitud, cosa que puso a esta en un modo aún mayor de alerta.

-He fallado... enormemente... ni siquiera puedo revertirlo- se lamentaba Atom Mist, entretanto tenía su vista pegada al piso, con ojos de los que surgían únicamente desesperanza y un exacerbado miedo.

-¡Vieja! ¡Por qué hiciste eso!- voceaba la unicornio amarilla, desquitándose de su cólera mediante aquellas palabras con Atom Mist, mientras su pequeña hija le observaba atenta y aterrada, pues aún no era capaz de digerir lo que estaba ocurriendo en ese momento.

-¡Primero mi querido esposo y ahora mi hija! ¡Siento que en cualquier momento perderé a Mystery también!- vociferaba Day Glow, a cada instante más angustiada, comenzando a llorar desconsoladamente.

-¡Tal vez la violeta es la que está haciendo desaparecer a los demás después de todo!- mencionó un sujeto entre los varios que se encontraban entre la muchedumbre, este con intenciones de inculpar a Atom de la inexplicable situación de Equestria. Apenas se dijeron dichas palabras, casi todos ya estaban concordando con ellas tan sólo unos segundos después de mencionadas estas, y al percatarse Atom Mist de aquello, comenzó a negar las inculpaciones desesperadamente.

-¡Qué demonios dicen ponis! ¡Yo jamás podría llevar a cabo algo así!- exclamaba exasperada la unicornio violeta, quien a toda costa quería que los demás no se volvieran en su contra por aquel error garrafal que había cometido en el hechizo mágico.

[En una ubicación desconocida...]

-¿Qué pasó hace un momento? ¿Dónde diablos estoy?- comenzaba a balbucear para sí misma la unicornio anaranjada a la vez que recuperaba el conocimiento y sus ojos se abrían lentamente. Hasta ese entonces no se hizo idea alguna del lugar donde podría estar ahora, sin embargo, una vez se percató de que Density se encontraba a su lado, todavía comenzando a ponerse sobre sus cascos, le estremeció el hecho de que, en su entorno, no lograba divisar nada más que algunas líneas color fucsia, como si aquellas líneas fueran aristas dando forma a un cubo a su alrededor.

-¿Density? ¿Cómo te encuentras?- dijo Burning hacia Density, aún algo aturdida por el tan radical cambio, estremecida por las condiciones del lugar, pero más preocupada por el estado de su compañero.

-Muy... aturdido, ¿Tú estás bien?- mencionó el unicornio, más o menos ansioso por saber en qué condiciones se encontraba Burning, y al una vez logró abrir mejor sus ojos, se espantó casi tanto como Burning, quien ya estaba empezando a frustrarse enormemente a medida que pensaba cada vez más en lo que Atom Mist había hecho y su extraño comportamiento.

-¿Qué demonios es esto? ¿En dónde estamos?- preguntó Density a Burning, la cual observaba a sus alrededores alarmada, aún esperando a que sus ojos se adaptaran a la falta de luz para así comprobar si realmente no había otra cosa además de aquellas extrañas aristas.

-Estoy bien Density, no te alarmes... y no, no sé dónde estamos ni qué es esto- respondió Burning a la ansiedad de Density con ojos muy abiertos y el ceño fruncido, a la vez que empleaba un tono de cierto agobio en su habla.

-Oye, ¿Es que acaso estoy enloqueciendo? ¿O es que de verdad estoy escuchando voces como si estuvieran suplicando?- preguntó esta vez Density con voz temblorosa y llena de alteración, mientras retrocedía lentamente hacia el punto en el cual estaba Burning.

La unicornio estaba por preguntarle a su compañero de qué voces hablaba, no obstante, dichas voces comenzaron a resonar en sus oídos antes de que alcanzara a llevar esto a cabo, y a medida que su cerebro interpretaba con cada vez más claridad las suplicas de aquellos individuos desconocidos, tanto su cuerpo como su mente entraban en un estado de alarma cada vez mayor.

-¿Es este acaso nuestro último paradero? ¿Nos movimos y protegimos tanto para llegar a esto?- decía Burning dentro de su pensar a medida que los sentimientos de desesperanza y furia comenzaban a invadirle progresivamente.

-Sea lo que sea, será mejor que no le prestemos mucha atención, o acabaremos volviéndonos locos, y de todas formas... no se me ocurren muchas ideas de cómo saldremos de aquí- dijo Density, mirando hacia el supuesto suelo de aquella nada en la que se encontraban, ya comenzando a resignarse ante la idea de seguir existiendo.

-No... simplemente no... ¡No puede ser que no podamos salir de aquí de alguna forma!- exclamó Burning hacia el vacío con un semblante que reflejaba clara alteración emocional, cosa que después de unos segundos fue atenuada pues, Burning, una vez gritó, seguido de esto sus oídos captaron un cierto eco en sus palabras, cosa que le daba la posibilidad a los unicornios de sacar algunas conclusiones.

-Creo que eso fue... eco... y ni siquiera fue muy prolongado- agregó Burning, ya empezando a calmarse y a prestar menor atención a las inexplicables voces en medio de la nada.

-Puede ser que este sea un lugar pequeño después de todo- mencionó Density, dando algunos pasos hacia adelante, quedando unos cuantos centímetros delante de Burning.

Burning comenzó a alzar la voz nuevamente, esto con la finalidad de comprobar si efectivamente en aquel lugar se formaba eco. A medida que ella avanzaba hacia adelante, dicho eco se iba acortando gradualmente, lo cual validaba las tantas conclusiones que había sacado con anterioridad, no obstante, la presencia de algo inesperado le obligó a detenerse abruptamente.

-El eco es cada vez más corto... es como si aquí hubiera una...-dijo Burning antes de toparse con una muralla invisible pero extrañamente nociva, pues al hacer contacto minúsculo con esta, fue como si le hubiesen dado una enorme descarga eléctrica que recorrió todo su cuerpo, cosa que le forzó a separarse de la pared invisible casi instantaneamente.

-¡Maldición! ¡De dónde provino eso!- exclamó una frustrada y un tanto adolorida Burning mientras se miraba uno de sus cascos.

-¿Una barrera invisible?- dijo Density comenzado a hacer suposiciones, y luego volviendo su vista hacia Burning, la cual aún sentía algo de ardor en su casco derecho.

-Oye, no te dolió mucho, ¿O sí?- preguntó Density a Burning, respondiéndole esta con un ademán de negación.

-Al menos ahora sabemos que este lugar es de espacio limitado- agregó Burning en un tono un tanto gruñón, al mismo tiempo que comenzaba a encender su cuerno, el cual había mantenido apagado todo ese tiempo, pues no se había dado cuenta hasta ese entonces que a pesar de estar en plena oscuridad, podía ver de todas maneras el rostro de Density perfectamente.

-Ahora que lo pienso... creo que esta cosa en la que estamos es producto de un hechizo que conozco- dijo Density, manifestando cierta esperanza en sus palabras, cosa que se vio perturbada por una Burning que, sin una razón aparente, había encendido su magia hasta el punto de que esta la rodeara por completo.

Para el instante en el que Density miró hacia donde se encontraba Burning, esta estaba con su magia ya encendida completamente y dando algunos pasos hacia atrás, como si se estuviera preparando para llevar a cabo una acción riesgosa.

-Oye Burning, ¿Qué piensas hacer?- cuestionó Density a su compañera, comenzando a tener malos presentimientos sobre su comportamiento.

-No nos quedaremos aquí... si esta cosa tiene barreras... sea de lo que sean hay que romperlas- respondió Burning con clara convicción en lo que estaba por hacer.

-Pero tú misma comprobaste accidentalmente qué sucede si tocamos esas supuestas barreras... no es una idea que convenga mucho-

-Y dime Density, ¿Se te ocurre una idea más conveniente que esta?- dijo Burning, manteniéndose seria ante su ya respetado amigo, dejándole a este un tanto perplejo con sus palabras.

-¡Estaba pensando en algo! ¡Pero no puedo recordar bien en qué consiste el hechizo que uso esa poni violeta sobre nosotros!- agregó Density tratando de frenar a Burning con aquellas palabras, cosa que no le funcionó para nada, ya que sus vocablos solamente provocaron en Burning una mayor seguridad en la idea que ella tenía pensada.

-Entonces, por mientras haré tanto esfuerzo como me sea posible para romper las barreras con mi magia- espetó la unicornio a la vez que comenzaba a correr furiosamente en dirección a la pared invisible.

-¡Burning! Ay... al demonio...- agregó Density girando sus ojos y procediendo a copiarle a Burning, quien antes de hacer contacto con la barrera nuevamente, pegó un fuerte grito de cólera. Density le seguía unos tantos centímetros atrás, quien hizo lo mismo que Burning, y una vez Burning ya estaba forcejeando contra la barrera eléctrica, esta comenzó a deformarse levemente, y esto sumado al forcejeo de Density, provocó que esta perdiera todavía más estabilidad, sin embargo, ambos unicornios alcanzaron un punto en el cual perdieron sus fuerzas iniciales, y debido a que la energía de la barrera era mucha, a los pocos segundos los ponis fueron empujados bruscamente por la gran energía, acabando Burning y Density al otro lado de la supuesta caja en que estaban encerrados.

Como Burning fue la que soportó más tiempo forcejeando contra la barrera, fue ella, pues, quien resultó más afectada producto de la electricidad, quedando en el suelo, casi inconsciente, bastante más afectada de lo que Density había quedado.

-¡Burning! ¡Burning!- exclamó algunas veces Density a Burning, sumamente preocupado, puesto que su compañera no respondió a sus primeros llamados, pero una gran tranquilidad le vino al percatarse de que seguía consciente a pesar de haber sido brutalmente electrocutada por la energía de la muralla mágica.

-Por Dios... qué maldito tipo de hechizo usó esa profesora- comenzaba a balbucear la unicornio a medida que se reponía progresivamente y Density la inspeccionaba.

-Eso claramente iba a ser una mala idea, aunque seas muy resistente físicamente- mencionó esta vez Density, notoriamente preocupado por el estado de Burning y por las circunstancias en general.

-Lo sé... no parecía... una buena... idea- decía la unicornio naranja mientras comenzaba a girar su cuerpo en el suelo con sus cascos y Density le escuchaba atentamente.

-Pero... ¿Qué otra opción tenemos? Ni siquiera sabemos... que es esto realmente- continuaba diciendo Burning ya habiendo logrado sentarse sobre el piso, con una expresión en su rostro que reflejaba de forma clara el aturdimiento que le había provocado el contacto prolongado con la muralla.

-Sí, sí, lo sé, y es por eso que debo recordar de que se trataba el hechizo y cómo deshacerse de él a como de lugar- dijo Density después de dar un profundo suspiro, con un tono que demostraba gran determinación en lo que quería hacer. Aquella determinación fue transformada en preocupación otra vez, ahora que Density observaba cómo Burning trataba de ponerse sobre sus cascos nuevamente.

-Oye Burning, no creo que sea bueno que te pares ahora, quedaste muy afectada- mencionó el corcel mientras se dirigía hacia Burning para recostarla en el suelo, pero esta ya se había parado totalmente cuando Density quedó a su lado.

-No hay problema Density... he pasado... por cosas peores- respondió Burning con un aire un tanto irónico, y después de eso, dio unos cuantos pasos, ahora mirando en dirección contraria hacia Density.

-Tal vez... deberíamos intentar... con los otros lados... si es que...- Burning no pudo terminar la frase, y cuando ella pensaba que ya estaba sintiéndose recuperada, repentinamente le invadió un fuerte mareo que acabó haciendo que se desplomase abruptamente.

-¡Maldición! ¡Burning!- continuó regañando Density alterado, y una vez que estuvo junto a ella nuevamente, tomó su cabeza y la sacudió levemente para comprobar si daba una respuesta, lo cual no sucedió, y por ende procedió a colocar su casco en su cuello. Al darse cuenta de que Burning tenía un pulso palpable, un gran sentimiento de calma le llenó otra vez, cosa que no se prolongaría demasiado, pues las voces suplicantes continuaban escuchándose opacadas en medio de aquella nada. Parecía ello una tortura psicológica.

-Maldita sea... y ahora qué... ¡Y ahora qué!- profería Density, nuevamente siendo invadido por una ineludible desesperación.

-Debo pensar... no debo desesperarme...- decía el corcel color arcilla mientras seguía a la izquierda de Burning, sentado con la mirada pegada al suelo, consolándose a sí mismo mediante la comunicación con su propio ser.

-Para empezar... el hechizo... ¡Eso es! ¡Se llama Encarcelación mágica!- decía para sí mismo Density dentro de su pensar en aquel instante.

-Después seguía que... el cubo electrificado característico del hechizo tiene sólo dos entradas: la cara de la base y la cara superior, y sólo puede entrar un individuo por cara, o sea que solo pueden entrar dos en el cubo-

Density poco a poco comenzaba a recordar todo lo que sabía, y a medida que lo hacía, aceleradamente se iba explicando las cosas a él mismo dentro de su mente.

-Y sí... también recuerdo que la cara más fácil de desestabilizar es la superior. Sólo el empleador del hechizo puede detenerlo, y tiene que estar adentro del cubo... y es justamente lo que no ocurrió-

Ayudado por sus recuerdos, Density comenzaba lentamente a vislumbras distintas posibilidades que ayudarle a él y a Burning a salir de aquel inexplicable y estremecedor vacío en el cual se encontraban. Sin embargo, aquellas vagas ideas que comenzaban a surgir en los pensamientos de Density eran vistas por este como algo considerablemente difícil de lograr, pues el romper la barrera superior del cubo de magia, a pesar de que esta era efectivamente la más fácil de romper, significaba, aún así, un gigantesco desgaste a nivel corporal y mágico.

-Diablos... si tenemos que salir por arriba, tendremos que usar levitación... y eso es algo que desgasta bastante-mencionó en aquel instante Density, ignorando enteramente por unos segundos las reverberantes voces de fondo, mirando entre pensamientos acelerados a una Burning inconsciente que estaba tirada en el suelo en frente suyo.

-Maldición... dudo mucho que yo pueda abrir la cara superior sin la ayuda de Burning- agregó Density, posando sus vista nuevamente en Burning y posteriormente sacudiéndola un poco con una pequeña esperanza de hacerla despertar, lo cual no ocurrió, cosa que a Density no le sorprendió tanto, pues aún no había transcurrido mucho tiempo desde que se había desplomado en el suelo.

Ante esto, Density no halló una opción mejor que llevar a cabo la vaga solución que de sus vagos recuerdos había surgido.

Encendió su aura mágico, y empezó a elevar su cuerpo delicadamente, para posteriormente ir aumentando la velocidad hacia arriba gradualmente.

En un momento dado, Density se sintió extremadamente confundido al mismo tiempo que le abrumaba un gran mal presentimiento, pues ya habían pasado varios segundos desde que había comenzado a elevarse, y ya habiendo traspasado los que eran aparentemente los limites del sitio, o sea, las aristas, aún no alcanzaba el limite superior de la figura, lo cual ponía las cosas todavía más confusas de lo que ya eran. Sin embargo, justo cuando el momento ya parecía prolongarse demasiado, los cascos delanteros de Density alcanzaron finalmente algo sumamente punzante al tacto: electricidad.

De inmediato Density se separó de la ya descubierta barrera superior, luego bajó una pequeña distancia para tomar vuelo y azotar su cuerpo con toda la fuerza que le fuera posible utilizar.

-Sí ahora funciona... deberé bajar rápidamente para recoger a Burning- dijo un Density que ya estaba medianamente agotado por la levitación, no obstante, a pesar de aquello, no dudó en intentar vencer la fuerza de la barrera.

Y así lo hizo el corcel, haciendo una mueca furiosa antes de ejercer sobre sí mismo todo el esfuerzo del que fuera capaz, y logró impactar con una fuerza considerable la barrera, luego manteniéndose algunos segundos luchando contra la energía de esta, pero al final, el agobió tomo riendas sobre su cuerpo rápidamente, acabando por fracasar tal como había ocurrido un largo rato antes, y cuando ya estaba en caída libre, antes de caer estrepitosamente, con las minúsculas energías que le quedaban logró reducir con su levitación el impacto, pero no fue esto suficiente, pues de igual forma acabó inconsciente al momento de tocar suelo.

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