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Adulación Mortal
Adulaciçon Mortal
Pertenece a: Seicer , Soup&Corn
Clasificacion 10+
Género Tragedia
Estado En construcción
Ambientada en Canterlot High School
Personaje (s) Ashly , Mane 6
Cronología
EG: Adulación Mortal

Sopa ~ ¡Sopa! y ¡Maíz! ~ Maíz

Este Fan-Fic está hecho por Soup&Corn Productions y por la colaboración de Seicer . Si no te gusta el gore, te aconsejo que no leas este fan-fic, ya que contiene contenido inadecuado para gente sensible. Se recomienda la discrepción del lector.~

Fan-Fic creado a partir de una impro de hace 1 año, de SaC.


Era un día algo nublado en Canterlot High School (CHS) , y las mane 6 paseaban en el centro, cómo no, siguiendole los pasos a Ashly, pues estas creen que la hija de Sombra puede llegar a tener tales poderes oscuros. Aunque todos conocían a Ashly, buena persona que era. Las mane la seguían hasta llegar a la cafetería.

-Se la ve... normal- Se rindió Fluttershy, a lo que de contestación recibió un codazo algo amistoso de Rainbow Dash.

- Bueno, se habrá integrado bien en la escuela.

- Bueno, desde el baile de San Valentín, se la ve algo animada- -Dedujo Rarity, recordando aquel día .

Mientras las chicas hablan, Ashly se para, pues oyó que hablaban de ella y se acercó a las demás.

- ¿Es que no teneis nada mejor que hacer? - Preguntó algo molesta Ashly.

- ¡Bueno! ¡Justo te seguíamos! - Exclamó Pinkie Pie.

- Lo que mi querida amiga quiso decir- intervino Applejack- , es que justo íbamos a la cafetería.

- Ajá...-No se lo creyó Ashly- pues yo tambien iba a la cafetería.

- ¡Genial! -Dijo Sunset Shimmer- Si quieres, puedes ir con nosotras, claro, si no te importa.

Ashly pensó "por supuesto que me importa, solecito", pero dedujo que si no iría con ellas, estas 6 no dejarían de seguirla como antes, entonces, suspiró, y asintió. Las mane 6 junto con Ashly entraron a la cafetería, y se llevaron una gran sorpresa al ver a muchos compañeros y a las directoras Celestia y Luna en aquella sala rodeando a lo que parece ser un cadáver.

No estaban consientes de que mientras todas se preparaban para un gran día otra alumna tenia planes en mente, quizas ignorada por la mayoria o detestada por el resto de la sociedad. Un deseo la impulsaba a imitar viejos crimenes del pasado, pero eso era una motivacion fatal que cobraria la vida de miles de personas. Para Sweet Enigma , no era dificil elegir a su nuevo muñeco de pruebas, cada vida era una detestable infestacion en su sociedad idilica. No necesitaba mas que un simple estimulo para comenzar su masacre, estimulo que sintió al ver como Flash Sentry abusaba de su popularidad. El tipico chico lindo no le hacia gracia, le odiaba en secreto, detestaba que presumiera sus dotes de guitarrista y apenas le interesaba lo que hablaba. Una cosa estaba clara, Sweet sentia un odio profundo por el chico de orbes azules y presumida apariencia.

-Bueno, bueno. Tenemos a un nuevo muñequito para jugar- Sweet poco dejaba notar su gran emoción, su primer asesinato- Verás para hacerlo sencillo, yo te odio tu me odias. Uno de los dos se va y el otro queda feliz- una pausa, recalculaba cada sentido de la ecuación.

Flash estaba amordazado a un rincon, no habia respuestas, Sweet no lo habia ensayado se habia castigado con latigazos en la espalda por no estar preparada para enfrentar palabras acusadoras. El dolor era algo habitual en su vida, vivia sola, no tenia amigos, su vida social era un desastre. Encontraba fascinacion en noticias, en diarios que hablaban sobre asesinos que nunca fueron atrapados, crimenes en serie, se fascinaba imaginandose como la autora. La muchacha portaba guantes en sus manos, no debia dejar huellas, debia conservar oculta el arma homicida, debia mover el cadaver sin dejar rastros. Una gran cantidad de mantas blancas rodeaban a Flash. Era otra regla, quemar evidencias, no dejar nada al azar. Amordazado y atado, el chico solo rogaba que Sweet no fuera enserio que todo se tratase de una simple broma que se habia ido un poco lejos. Un cuchillo fue lo primero que la mano de la captora pudo tomar y con lo que se habia acercado hasta el tembloroso cuerpo de Flash.

-¿Tienes frio? Bueno, cada vez que me lastimo siento como arden los cortes, quizas deberia maquillar ese dulce rostro- Sweet pasó su cuchillo a centimetros del rostro de Flash - Veremos si tus gritos rompen esa atadura- declaró sonriente mientras realizaba el primer corte.

Cada corte, cada gota de sangre que teñia esa manta de rojo era una señal para la muchacha quien lejos de atacar con odio como sus emociones gritaban establecia un ritmo propio medido por las agujas del reloj. Por cada tic, una nueva herida se dibujaba en el rostro de Flash, las sacudidas eran fuertes pero de nada servian Sweet manejaba la situacion como si su talento hubiese sido matar desde el dia que nació.

-Deja de moverte, o la carita feliz parecerá una preocupada- Sweet dibujaba la ultima curva cuando una sacudida le hizo perder el pulso - ¡Dije que te quedes quieto!- una pizca de furia se habia presentado, el cuchillo fue reemplazado por una barra de acero.

Los cortes ahora se reemplazaban con golpes, Sweet contó hasta tres, los que siguieron solo fueron golpes. Dirigidos a las piernas y a los brazos, solo se detuvo cuando sintió un fuerte "crack" proveniente de cada extremidad, la sangre seguia fluyendo del rostro de Flash, ahora en una gradiente de color mas suave debido a las lagrimas. Sweet observaba lo que estaba haciendo, arrojó la barra a un lado, no necesitaba mas aquel viejo artilugio. Tomó un machete y se acercó hacia el adolescente que ahora parecia solo poder mover sus ojos, llenos de temor.

-Esos ojos, tan diferentes a tu arrogancia- Sweet hizo una pausa mientras dirigia su machete al pecho del muchacho -Finalmente me miras con una expresión mas adecuada- sentenció mientras lentamente abría el cuerpo del adolescente siempre con una mueca de sastifaccion.

A partir de ahi Sweet fue tomandosé cada vez mas tiempo, no sabia que hacer exactamente con los organos. Habia planificado una muerte sencilla, profesional y rapida. Sus sentimientos le habian jugado en contra y ahora se encontraba rodeada de carne humana por doquier, enchastrada de sangre que se habia prometido jamas tocar y con el corazon en su palma.

-¿Que demonios estoy haciendo?- se dijo a si misma, aunque ella se negaba a admitirlo - ¿Flash? ¿Sigues ahi maldito? No, si yo te maté ¡JAJAJAJA! Pero... ¿Porque siento que es diferente?- otra pausa, su rostro parecia debatirse entre la cordura y la demencia - ¿Otro? ¿Acaso debo hacerlo de nuevo? ¡¿Que hare con este inutil? ¡Llevarlo a la escuela y que me arresten! No, no sé- otra pausa, su voz perdia cualquier logica - Espera, eso es. Llevarlo ahi, dejarlo tirado como basura, mostrarles a todos lo que soy capaz ¡Elegir a otro! ¡Con ese otro obtendré respuestas! Eres una genia Sweet...

Eso hizo Sweet. Llevó el cuerpo de Flash una noche, tapado con la prenda rojiza goteada de sangre a la cafetería. Así pues, Sweet se coló en CHS con unos movimientos rápidos y certeros, llevando a rastras al cadáver, y a paso ligero y sin hacer ruido entró a la cafetería esquivando a los guardas de seguridad y tiró el cuerpo en mitad de la sala. Huyó. No dejó ningún rastro para lo que sería mañana, la señora de la limpieza se llevó tremendo susto que gritó hasta destrozar los cristales y llamó a las directoras. De ahi provenía aquel barullo en la cafetería.

- ¡Ya está bien!- Gritó la subdirectora Luna- ¿Llamo a emergencias?

- Está muerto- Susurró Celestia para no alterar a los niños de la escuela-. Lo único que podemos hacer es llevárselo a la policía para buscar pistas y encontrar al asesino.

-Esto habrá sucedido en la escuela- Pensaba Luna-, ¿y si el asesino está entre nosotros?

Todos oyeron ese comentario y, atacados por el pánico, gritaron y se alejaron corriendo, excepto algunos alumnos que se quedaron a ver el cadáver.

-Quiero tocarlo. -Dijo Dana.

- ¿Y si tiene gusanos? - Replicó Light Scout.

- ¡No lo toquéis! - Gritó Celestia -¡Iros a clase, ya nos ocuparemos de ella!

La sala quedó con menos alumnos curiosos. Sólo quedaron los profesores, un par de chicos y las mane 6 con Ashly. Un chico veía el cadáver con mayor curiosidad, y se acercó a tocarlo. Una profesora se dió cuenta y le dió un manotazo a aquel muchacho.

-¡No lo toques, Dalí! - Murmuró Naty - ¡Ya conozco tus intenciones, niño! ¿Quieres que te lleve otra vez a la sala de psicología?

Dapi Dalí. Un chico que adoraba a Ashly. Desde aquel baile de San Valentín empezó a odiar a todo el mundo, incluída a la profesora Naty. Este chico siempre ha querido matar a aquel que se interponiera en su camino, como casi hizo con Dana, solo que, la dejó paralítica, no llegó a matarla. Y casi lo consigue con el chico a quien ama Ashly, CüiCüi.

Se fue del lugar. Las mane 6 observaban el cadáver con asombro y con miedo, pensaban, ¿qué pensaría Twilight pony al saber que su amado fue asesinado? ¿Quién le asesinó? ¿Estará por allí cerca? Miraron a su alrededor, no notaron ninguna presencia maligna, estaban los profesores hablando sobre lo sucedido, mientras había una chica a lo lejos observando también el cadáver, mordiendose disimuladamente las uñas. Pero la ignoraron. Se fueron directas a Ashly.

- ¿Fuistes tú quién le asesinó? DIjo Rainbow Dash, con algo de furia.

- ¿Yó? - Gruñó Ashly- ¿Qué te hace pensar eso?

-Ignoras a todo el mundo y haces como que tu tienes la culpa de todo. - Puntualizó Applejack.

- ¿Es que no la tengo?

- Ya basta, Ashly. -Puso la mano en su hombro Sunset- No sabemos si has sido tú, pero, por ahora, quedas como sospechosa.

- ¿Qué? - Ese comentario no le gustó a Ashly, y se puso a la defensiva- ¡Y tu qué sabrás! A ti no te han nombrado como detective de asesinatos -se cruzó de brazos.

Los profesores acompañaron a la policía a la cafetería. Los de la autoridad echó a todos de la sala, y las mane 6 junto con Ashly y los profesores se quedaron fuera, esperando angustiados. Las chicas volvían a hacerle preguntas indirectas a la inocente Ashly, y Celestia intervino en la conversación.

-Dudo que Ashly haya sido la asesina-Afirmó con un suave todo de seguridad-, esta chica aunque sea la hija de Sombra, se ha integrado muy bien en el centro y os digo yo que es buena tipa. No la despreciéis.

Todas asintieron. Nadie niega a una profesora, ni mucho menos a la directora. Voltearon a mirar a Ashly, que sonreía victoriosa. Mientras tanto, Dalí iba a clases junto con Naty. Ella le vigilaba. Nunca se ha fiado de Dalí desde el baile de San Valentín. Naty le guió a la aula, y volvió con los profesores. Dalí, furioso, no entró al aula, se quedó en la puerta, con una mirada asesina a Naty, que se alejaba lentamente.

-Estúpida psicóloga- gruñó-, tu no me mandas, además, estás más loca que yo.

Se quedó mirando cómo se alejaba Naty, hasta quedar solo en el pasillo, excepto por una silueta que se encontraba en un rincón, con una mirada burlona, seria y siniestra hacia Dalí.

-Hora de dormir- sintió el joven mientras un dolor muy fuerte invadia su cabeza, pudo divisar un rostro desconocido hasta ese momento para él quedando inconsiente al tocar el suelo.

Sweet arrastró por el pasillo y las escaleras a su nueva victima, lentamente esperando para el momento justo de descender o detenerse. Nadie la vio, estaban en clases era normal que nadie la viera, aunque arrastrara algo la confundirian con la señora de la limpieza. Las aulas estaban cerradas, era afortunadamente uno de esos dias de examenes, nadie prestaba atencion a su alrededor, solo a la hoja de papel. Ella habia logrado saltarse la clase al presentar un proyecto, en realidad Sweet era conocida mas por los profesores que por los alumnos, saltaba todas las clases posibles aprobando gracias a trabajos individuales o examenes domiciliarios. Jamas asistia a clases y no era nombrada en la lista de alumnos, basicamente aparecia poco en los registros y en los eventos, incluso era excluida de las listas de invitados al no conocer para nada a los mas populares de la escuela. Si su sociabilidad estallara, seguramente seria una de las alumnas mas reconocidas pero ella detestaba la atencion y preferia seguir siendo la chica aislada que nadie notaba.

-Vamos, despierta de una vez, no tengo todo el dia para verte dormir- expresó Sweet esperando que Dalí abriera los ojos-El dia lo voy a usar para obtener lo que deseo, tu propia sangre- el chico observó con desinteres su alrededor, no le interesaban las palabras.

- Si es una tonta broma de Pinkie Pie, te ordeno que me sueltes o tendras problemas...

Dalí estaba atado a una silla, no podia mover sus manos sujetas fuertemente a unas correas, tampoco podia girar su cabeza o mover las piernas, solo tenia permitido ver el rostro de su captora quien poco parecia entender a lo que Dalí se referia.

-Quieres un Pie? ¡Y que tengo yo que ver con eso! Si tienes hambre te daré de comer tus dedos. No me importa que quieras, solo quiero que me escuches- Sweet clavó una tijera en la mano izquierda del muchacho, este se esforzo por no llorar aunque gritó mientras sentia clavarse mas y mas ese afilado objeto.

- Maldita, si quieres que te hablen buscate una vida- la arrogancia de ese muchacho realmente hartaba a Sweet quien lejos de intimidarse como cualquier chica lo haria tomó un cuchillo de la mesa.

Nuevamente era el mismo lugar, los mismos preparativos, pero ahora contaba con la ventaja de que hacer cuando su rehen no le prestara atencion. Tomó la cabeza de Dalí con fuerza y le forzó a abrir su boca, cuando pudo lograrlo rebanó de un corte forzoso la lengua y la arrojó a un lado. La sangre comenzó a brotar en cantidades de la boca del muchacho, ya no podria interrumpirla y estaria muy debil para forzar las correas. La tijera fue retirada y enterrada en la mano contraria.

-No creo que necesites esa sucia lengua, tu has causado mucho dolor- y era cierto, Dalí habia causado dolor incluso a su propia familia y este no podia hacer nada para negarlo- Ya que tu lengua causó tanto escandalo la corte, pero tu eres un escandaloso, no puedes soportar ni una tijera sin moverte- el cuchillo ahora se acercaba al pecho del muchacho, este reaccionó suplicando por su vida en un idioma extraño y grotesco que expulsaba sangre a cada movimiento.

Esta situacion le divertia a Sweet, acercaba su cuchillo y lo alejaba, jugaba con su presa. Sonreia, estaba sonriendo por algo, estaba sonriendo por el dolor y el miedo de otra persona. Tocó su rostro con su mano, asegurandose de por fin haber descubierto esa sensacion, felicidad.

-Esto es, debo hacer esto porque me distrae del dolor- clavó una vez el cuchillo en el pecho pero luego arremetió contra los brazos y piernas, deseaba que la sangre le salpicara, deseaba que todo el dolor posible fuera aplicado. Adoraba aquel murmullo ahogado de auxilio- Jajaja, ¡JAJAJA! ¡Mas, mas y mas! Quiero que sufras para mi, quiero que te retuerzas, quiero que sigas viviendo para verte sufrir- la locura se apoderó nuevamente de sus emociones, las piernas y brazos eran ahora un lago rojo y espeso, el pecho apenas entre abierto era lo unico que no habia sido explorado.

Sweet tomó unas pinzas para abrir con cuidado la piel y reventar todo lo que se encontrara como si fueran burbujas en un papel. Adoraba ese sonido y disfrutaba con ver la sangre brotar de cada uno de los orificios. Finalmente se dirigió al rostro, observó aquel ojo que habia quedado abierto, expresaba el temor que tanto disfrutó y el dolor de comprender que era lo que habia hecho incorrecto.

-Que hermoso recuerdo- susurró mientras clavaba un tornillo en la base ocular y lo removia lentamente hasta quedarse con una esfera perfecta en un extremo-Ahora vas a mirarme siempre asi, si, eso es justo lo necesario. Jajaja, me divertí como nunca, por un momento todo mi dolor se habia ido, pero ahora esta volviendo. Si quiero evitar el dolor y volver a sonreir, debo matar...- Sweet se sentó frente al nuevo cadaver esta vez meditando en silencio -Mientras mas dolor causen las muertes mas disfrutare, necesito encontrar a alguien apreciado, valorado, que tenga a alguien que lo vea igual... Una parejita, una parejita de muñecos, uno que sufra a diario y otro que sufra un momento eterno en mi memoria- Sweet comenzó a reir nuevamente, tomando con ambas manos ensangrentadas su rostro- Si, si... van a sentir el dolor, van a sentir el miedo, van a saber que se siente la soledad...

En mitad de su discurso hablando sola, sintió un pequeño escalofrío, como si su locura se estuviera desatando y con el horrible deseo de querer mostrar al mundo lo que puede llegar a hacer. Entonces,agarró al cuerpo morivundo de Dalí, y lo llevó esta vez al aula de música, que por suerte no había nadie. Lo tiró como basura, y miró el cuerpo detenidamente. En silencio. Cada vez sonreía más, y temblaba de locura. No podía evitar aquella idea de hacer sufrir a una parejita de muñequitos. Pero a la vez no podía evitar derramar lágrimas de dolor. Se colocó las manos ensangrentadas en la cabeza, pensando en lo que había hecho. Pero, en eso, escuchó pasos, y salió corriendo del aula de música, volviendo en sí y esperando a que vuelvan a gritar de terror al ver otro cadáver. Y así fue.

Esta vez, fue Naty quien se encontró al cuerpo de Dalí sin vida. Entró al aula de música a por un ukelele, y de camino al instrumento, vió el cuerpo. Lo miró por unos segundos, sin sorprenderse. Pues al parecer ella ya estaba acostumbrada a ver cuerpos sin vida, pero, ¿en la escuela? Sacudió su cabeza, reaccionó y salió corriendo a por los profesores y la policía. Todos, literalmente, fueron a ver el muerto. Los más sensibles se tapaban la boca, llorando por lo que veían. Los más fuertes sólo quedaron paralizados por lo sucedido, pensando "¿Y si es verdad lo que dijo Luna? ¿Y si el asesino está entre nosotros?" Pero, definitivamente, las mane 6 vieron que el asesinado se trataba de Dalí, y miraron discretamente a Ashly.

- ¡Dime tú que no ha sido ella! - Seguía insistiendo Rainbow.

- ¡Ya os lo dije! ¡Yo no he sido! - Se defendía Ashly.

- ¿Entonces quién mataría a Dapi Dalí? - Se preguntaba Fluttershy.

- ¡Obvio que yo no! ¡Si no, entonces debería estar manchada de sangre! ¿Hola? ¡ESTUVE CON VOSOTRAS EN EL EXÁMEN DE BIOLOGÍA!

-Hey no pierdas los nervios- Se acomodó a la conversación Cui.

Todos miraron a Cui y recordaron cómo Dapi Dalí quería asesinar al perrolecente, y se dirigieron a él, como no, acusándole.

-¿Y tú, caballerete?- Se acercó Rarity- , ¿tu lo matastes?

- Por supuesto que no- Dijo Cui con un tono tranquilo-, ¿por qué haría eso? No me gusta la venganza.

Todos volvieron a mirar el cadáver, bueno, una parte de él, porque todos estaban tapándolo, haciendo un corralito alrededor del cuerpo. Naty, imitando estar preocupada y temblorosa, le contaba a todos lo sucedido. ¿Cómo pudo haber ocurrido un asesinato en tan poco tiempo?

-Esta vez, no quier tocarlo.- Rió Dana.

-Mejor vámonos a decirle a mamá.- Empujó de la silla de ruedas de Dana, su hermanita Light Scout.

Los policías volvieron a echar a todos del aula, y empezaron a investigar. No se trataba de un caso muy grave, Dapi Dalí era conocido por meterse con todos de la escuela, pero con más a Cui. Algunos murmuraban que se lo tenía merecido.

Ya era hora de irse a casa, y las mane 6 invitaron a Ashly y a Cui a casa de Pinkie Pie a preguntarles si saben algo sobre el asesino. Fueron a la casa, pasaron allí toda la tarde y noche, entre preguntas. Cosa que a Ashly no le agradó mucho, y Cui afirmó que ellos dos no eran el asesino, contándole todo sobre el baile de San Valentin.

-¿Entonces quién es?- Dudó Sunset Shimmer.

- Debe ser alguien que no le importe los asesinados...-Pensó Rainbow.

-¡Asesinatos! ¡Yo sé mucho sobre asesinatos!- Exclamaba Pinkie Pie con una sonrisa, eso hizo que todos la miraran extrañados, y se centró un poco -, seguramente es una persona con problemas sociales. -Sonrió pasando de sapercibido.

- Vale-Recalculó Applejack-, osea que...no tenemos ninguna información ni nada sobre el asesino.

-¡O asesina!- Dijo Pinkie entre risas.

Nadie sabía que Sweet les estaba espiando, observando a Ashly y a Cui con malicia. "¿Así que esos dos tienen algo?" Pensaba Sweet, y pasó la mirada a las mane 6, "Y ellas, ¿intentan descubrirme? ¿cómo lo conseguiran sin ruebas?" reía en silencio. "¿A quien voy a matar ahora?". En eso, escuchó unos pasos, y se escondió de donde estaba, en un matorral. Se acercaba a la casa una chica a la que equivocaban con Pinkie Pie por sus colores, pero son más puros y salmoneros. Melena larga, vestía de una manera uniformal, y tenía ojos verde aceituna. Llamó a la puerta, y la abrió Sunset Shimmer.

- Amm... ¿hola? - La recibió Sunset.

- ¡PUM HEADSHOT!- La sorprendió ella y disparó una banana sabor a pollo a su cara.

-Esto...- Dijo, limpiándose la cara de jugo de banana-, ¿qué querías, Banana?

- Aunque no lo sabes, sé algo que no sabes que yo sé y que cuando te diga lo que sé lo sabrás para luego hacerselo saber a todos y asi sabran lo que yo sé y que nadie sabe. -Decía con velocidad Banana Heartbeat, y eso alteró un poco a Sweet, ¿quién era? se preguntaba.

-Ah...okey, pasa entonces.

Y Bany entró con disimulo, con una sonrisa en la cara, saludó a todos, les dió la mano, Banana era muy expresiva, inocente pero dulce y tierna, eso la hacía única, cosa que a Sweet le dió curiosidad, y a la vez la idea de la siguiente víctima.

-Sé cómo podemos atrapar al asesino.-Dijo Banana con tono misterioso.

- ¿Ah si? - DIjo Ashly feliz- ¡Genial! ¡Dinos!

- Un momento- La frena Rarity-, ¿cómo vas a saber? ¡Eres Banana!

- ¿Y...? -Decía Bany.

- Pues... ¡que eres tonta!

- ...Oh! Cierto! Entonces ignorenme.

Hubo segundos de silencio, y todos se ponían nerviosos, su curiosidad no podía a más, todos pensaban en qué pensaba Banana. Cosa que no le agradó a Sweet, y no dejaba de mirar a Banana esperando al momento oportuno para acabar con ella.

-Entonces...- Rompió el hielo Fluttershy.

- ¡Vale vale os lo diré!-Rió Banana-...En el pasillo, cuando iba al baño en esa hora de exámenes...

- ¡Pero si la profesora no nos dejaba ir al baño! - Se molestó Rainbow

- ¡A mi sí! -Sonrió Banana- Bueno, a lo que iba... cuando fui al baño, vi a Dalí de pie mirando irse a la psicóloga.

- Osea que lo asesinaron después del exámen- Dedujo Sunset.

- ¡Y eso no es todo, mozuela! Resulta que vi también a alguien acercarse a Dalí...llevaba capucha negra, no pue verlo bien. Le noqueó y se lo llevó a alguna parte. Hasta ahi no supe más.

- ¿Pero por qué no le seguistes? - Preguntó Cui.

- ¡Porque tenia el tanque lleno y debia vaciarlo o exploto!

-Eres tonta. -Resopló Ashly.

- Al menos sabemos algo- Dijo Applejack.

- Bien hecho Banana- Le dió palmaditas en la espalda Cui- ya puedes irte.

- ¡No sin antes daros mi nueva especialidad! ¡Bananas sabor a-!

- PUEDES IRTE! -Gritaron todos, y la echaron de la casa.

-Uy, qué grosherosh.

Banana se alejaba de la casa como si no hubiera pasado nada. Iba feliz. Sin ninguna preocupación, como siempre. Pero lo que no sabía es que la seguía sigilosamente Sweet, acercándose más a ella y atrapándola.

-Difundiendo rumores de mi ¿Quien te crees?- resopló Sweet mientras asfixiaba hasta dejar sin conocimiento a su victima antes de arrastrarla lentamente por la calle hasta llegar a un descampado - ¡Vamos despierta! No tengo toda la noche para gastarla en alguien como tu

Cuando Banana despertó a causa de los gritos de su captora pudo ver que se encontraba amarrada a un arbol sin poder moverse, Sweet no tenia muchas herramientas en aquel lugar pero debia asustarla de tal forma que no pudiera seguir rumoreando por los lugares no adecuados. Improvisando una aguja con ramas de madera se acercó nuevamente a su victima para clavarle la astilla en el hombro derecho. El grito de su prisionera no tardó en salir aunque un puño bloqueó inmediatamente el sonido.

-Vuelves a gritar y esa lengua sera partida a la mitad- susurró Sweet con una sonrisa mientras volvia a clavar la astilla en el cuerpo de la chica - Vamos quieres gritar lo sé, no te resistas...- Otra vez la astilla fue clavada cerca del cuello pero no hubo respuesta- Con que asi quieres jugar, esta bien, vamos a ver cuanto dolor puede resistir tu inutil cuerpo antes de que deba arrancarte la lengua en pedazos...

Sweet prosiguió con la tortura, primero las piernas, luego los brazos, luego los dedos de las manos, incluso los pies. Banana sentia insufriblemente como si miles de hormigas rojas estuvieran mordiendo su cuerpo enteramente, las heridas eran casi insoportables. Estaba a punto de gritar y lo sabia, Sweet estaba ansiosa por oir ese chillido, la astilla se clavó por ultima vez en el dedo pulgar del pie rompiendo la uña. Banana gritó pero para su fortuna una luz se acercaba al descampado, Sweet al verla comenzó su huida hasta desaparecer entre la maleza.

-Esto me pasa por no andar preparada, maldita Banana llega a decir algo y juro que le arrancare la piel hasta que solo sea huesos- gruñia Sweet sin conocer que ocurriria con su victima, llena de sangre y atada a un arbol en el medio de la nada.

Aquella luz provenía de un guarda de seguridad, Police Platinum, escuchó los gritos de Banana y fue a ver. Para la sorpresa se encontró a la chica medio inconsciente torturada. Enseguida llamó a emergencias, y en poco de 15 minutos la socorrieron. Police le contó lo sucedido a la escuela.

- No sabemos si sobrevivirá, sus heridas son muy graves, pero se intentará hacer todo lo posible.

Las mane 6, Ashly y Cui pensaron en lo ocurrido. ¿Por qué atacarían a Banana? ¿Esa chica tan inocentemente tierna y tonta? Pensaron. Volvieron a pensar. Nada. ¿O sí? Alguien tenía algo.

- Un momento- Susurró Cui-. Esto ha pasado anoche, ¿sí? Quizás fue por el motivo de que Banana nos habló sobre el asesino.

-Entonces el asesino fue a por Banana- Prosiguió la frase Ashly.

-Cierto- Dijo Sunset-. Eso significa que...

- ¡El asesino está en la escuela! - Exclamaron las mane 6.

Mientras tanto. Banana fue trasladada al hospital, donde la colocaron en una camilla y la intentaron curar, durando estos días. Pinkie Pie decidió visitarla, por "curiosidad". De camino al hospital se topó con Sweet, pero no le tomó mayor importancia, y seguía caminando hacia el hospital, sin darse cuenta de que ese era el destino que Sweet tomó. Sweet, indignada, ideó el plan de ir al hospital y matar a Banana con sus propias manos para que cuando la curaran no dijera nada de lo que vió. Pero su plan se fue a pique cuando notó a Pinkie entrar en la sala de Banana, y entró también.

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