FANDOM


Un fuerte sismo pudo sentirse en toda Equestria, no solo en aquel continente si no en muchas partes aledañas, parecía provenir de las profundidades del planeta. Las estructuras comenzaron a desmoronarse, en Ponyville muchas de las humildes chozas pasaron al olvido, un pony de color rojo y melena azul comenzó a investigar. Se le notaba preocupado por la fuerte vibración, un grupo lo seguía, alarmado por tal situación. -¿Crees que se trata de Bright Spark?- le preguntó su compañero azul a lo que el otro sacudió la cabeza antes de responderle -Es imposible, sus ataques se basan en otras cosas, generalmente para conquistar. Lo que está pasando es la destrucción total, no es su estilo.- alzó su mirada para detenerse justo a tiempo, un edificio cayó frente a ellos. Desafortunadamente, unos ciudadanos que escapaban no tuvieron aquel reflejo, la sangre inundaba las calles blancas. -Él será un desalmado, pero no mata inocentes, esto debe ser obra de otra persona. Un monstruo- sentenció con rabia al ver los cuerpos despedazados a su alrededor.

No tuvo que esperar mucho tiempo para que una voz se alzara, pero esta era desconocida para sus oídos, esperó reconocer a alguno de sus enemigos pero no lo logró. Sus amigos parecían aterrados, habían presenciado la muerte de decenas en tan solo segundos, Ponyville estaba en ruinas. -Me disculpo si los tomé por sorpresa.- la voz se anunció con cordialidad, Red Fork supuso que otros a miles de kilómetros la escuchaban, ya que cada palabra vibraba con fuerza. -Lo que sintieron, fue la construcción del estadio, sí el estadio del Combate Real.- los amigos de aquel corcel se miraron entre sí, confundidos, nunca habían escuchado de aquello. -Tienen un día para enviar a sus representantes, de lo contrario, pasaran a ser parte de mis dominios. Si quieren desatar su furia, será mejor que sea en el Combate Real.- tan pronto como apareció aquella voz desapareció, dejando un miedo intenso entre los habitantes de Ponyville.

Red se dirigió rápidamente a encontrarse con Twilight, quizás ella sabía de que se trataba ese Combate Real, también necesitaba comer algo luego de tanto ejercicio. Apenas al ingresar y comenzar a devorar la comida con gran euforia, Twilight se mostró bastante preocupada por aquella voz. -Esto es grave, no deberías comer en un momento como este.- reclamó la violeta con una mirada de desaprobación. -Si no como algo, montaré en cólera, ese monstruo mató a tantos por un monumento. ¿Qué es ese Combate Real del que tanto habla?- se justificó Red Fork, acto seguido engulló el último bocado dispuesto a escuchar el relato de Twilight que había traído un libro bastante antiguo y polvoriento, esta leyó en voz alta.

"En los días antiguos, cuando Equestria aún no estaba dividida, las princesas organizaron un torneo al que llamaron Combate Real. Cada especie envió a sus representantes más poderosos, divididos por sus creencias. En aquel combate todo estaba permitido, incluso la muerte, finalmente el último en pie decidió la división actual. El Combate Real, sin embargo, podía volver a ser convocado cuantas veces fuera necesario. Negarse a participar, significa anexarse al reino o principado organizador. Ningún concursante está seguro dentro de este combate, alistarse significa estar dispuesto a morir de ser necesario. Nadie de fuera puede intervenir, de hacerlo, será penalizado con un castigo peor que la muerte misma."

Red se sobresaltó al escuchar tal relato, no podía entender un lado tan oscuro de la historia de Equestria, había nacido en días de paz. Aquellos rituales de la edad antigua habían desaparecido por completo, o eso aconteció hasta aquel día. -Creo que deberé participar, no imagino una vida sometido a esa maldad, esa voz hablaba con la oscuridad de su parte.- decidió el joven finalmente, Twilight se notaba completamente angustiada, pero era lo que los héroes siempre hacían. -Solo, ten cuidado, no sabes con quienes podrías toparte. Celestia de seguro estará preparando a sus mejores hombres, al igual que Candace. Aunque pudieran ser amigos o conocidos, en el campo de batalla, nadie tendrá piedad. Estarás solo con quienes elijas llevar.- dicho esto, Red abrazó a quien lo había acompañado por tantos momentos, antes de salir de la habitación. Estaba bastante decidido a acabar rápidamente con sus combatientes, era de las pocas veces, que Red Fork se encontraba enfadado y con cierta sed de venganza. Deseaba vengar a todos los inocentes que habían muerto en aquel trágico temblor.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.