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Camino ineludible
Pertenece a: Trapezium
Clasificacion Sin restricciones
Género Acción
Estado Terminado
Ambientada en Bosque Everfree, Ponyville
Cronología
Intercepciones traicioneras Camino ineludible Ojos Naranjos
"Camino ineludible" es el nombre del capítulo diecinueve de la serie "Digression".

Los grises han encontrado a la poni con la que tan fuerte habían estado chocando sin darse cuenta: Burning Fury, y para mayor desgracia de esta última, ahora se ha topado con una nueva y ambigua versión de Atom Mist, quien se halló más confiada luego de traicionar la pizca de conciencia que le quedaba por la seguridad de su vida.

Por otro lado, otra presencia, desde la lejanía y bajo la presión de la persecución, observa la situación de la joven poni, y busca reubicarla con quienes había dejado que fueran víctimas de lo mismo para darles una oportunidad de vivir.

Relato

Delirios internos y pensamientos sin orden comenzaban a dominar a la joven yegua luego de aquel fuerte ataque sobre su cabeza por parte de la profesora, quien fue considerada como una completa extraña desde el momento en que la adolescente descifró su engaño.

Había transcurrido un periodo de tiempo de considerables minutos, sin embargo, al comenzar a volver al conocimiento nuevamente, Burning ya no tenía idea alguna del tiempo que pasaba por cada acontecimiento que se daba, y peor era ahora para la yegua que, una vez fue capaz de distinguir objetos con su vista todavía turbia, se percató de que estaba en frente de figuras que luego se transformaron en barras gruesas de metal, y finalmente, al verse rodeada de paredes que también eran de metal y distinguir que su movimiento ahora era muy limitado por estas, vio que se hallaba en una jaula, y fuera de ella se encontraba una gran cantidad de grisáceos llevándola.

-Me llevan... me llevan a Ponyville... esta vieja apestosa se fue del lado de estos enfermos...- dijo Burning en su mente aún sin haber recuperado consciencia de todos sus sentidos, pero siendo capaz de reconocer el puente que conectaba al bosque con el pueblo a la distancia.

-Aplastarlos... los desvanecidos sin siquiera saber por qué... ni siquiera sabemos donde podrían... hacer la atrocidad por ellos... hasta mat... esto es... estoy... dejando que los delirios me dominen... maldita sea no... quiero- pensó Burning dejándose llevar por la furia que no era evidente, pero que estaba latente, para finalmente recobrar consciencia sobre sus cinco sentidos, dándose cuenta ahora de que sobre su cuerpo habían unas cuantas cadenas que emitían una luz tenue y extraña, las cuales para Burning parecieron familiares sin razón aparente.

Un resplandor súbito surgió en los pensamientos de la joven poni al observar el artefacto que eran aquellas cadenas, y rebeló este una imagen repentina en donde se veía a sí misma zafándose de estas, lo que provocó en Burning un reaccionar algo despavorido, haciéndole esto realizar inútiles esfuerzos con su debilitado cuerpo por repetir lo que había recordado, logrando con esto solamente perder el equilibrio, acabando tumbada en la pequeña prisión, generando con esto último que la atención de los grises se tornara hacia ella por unos instantes.

-¡Monstruo idiota! ¡Por qué te caes!- espetó un sujeto hacia Burning desde el hueco que había en la jaula con un tono agresivamente sarcástico, pero esto, en lugar de provocar más ira en la joven, despertó un profundo sentimiento de desesperanza e impotencia, tanto así que al quitar la mirada del exterior unas cuantas lágrimas empezaron a brotar en sus ojos, las que luego se transformarían en ardiente rabia al reconocer la voz de Atom Mist hablando el idioma de los aborígenes para mover al que se había dirigido a Burning y por último darle a esta por el hueco una mirada de frialdad aparentemente absoluta.

-No le bastó con hacerse la muy carismática en Appleloosa... tenía que irse del lado de estos idiotas con complejo del mesías... ¡Y hacerme una maldita emboscada! ¡Cómo! ¡No le bastó a tu patético ego sacado del vertedero que es tu ser! ¡Hipócrita asquerosa hija de tu madre!- pensaba Burning totalmente perturbada y con sus ojos ahora llenos de lágrimas de cólera, la cual se vio lo suficientemente alimentada como para que la yegua, aún estando muy debilitada, pudiese liberar uno de sus cascos de las cadenas.

-¡Qué de...! ¡Maldición!- dijo Burning quejándose en su mente al sentir que las cadenas ahora le apretaban más al haber zafado uno de sus cascos de estas, entendiendo de inmediato que sería tonto continuar forcejeando y que seguramente alguien había hecho algo con el artefacto.

Repentinamente el movimiento se detuvo, lo cual dejó a Burning en un estado de tensión aún mayor que en el cual ya se encontraba, y después de un minúsculo instante de silencio, unos gritos donde una voz femenina resaltaba surgieron del vacío sonoro, y fue entonces que, de manera totalmente imprevista para Burning, una pegaso que parecía enteramente poseída por algo impactó salvajemente su rostro de espanto con la jaula, lo cual generó un sobresalto en la unicornio que fue capaz de hacerle soltar un quejido moderado.

Burning se apegó al fondo de la jaula mientras mantenía el contacto visual con la poni enloquecida y esta última continuaba gruñendo como si su único deseo en aquel momento hubiera sido aniquilar brutalmente a la unicornio, y a la vez, llegó un momento en el que súbitamente, con gran terror, Burning creyó reconocer quien era aquella poni al mismo tiempo que recordaba con espanto lo sucedido con ella.

-¡Qué... diablos! ¡¡Cloudlight!!- pensó Burning petrificada y con sus cejas, contrario a como siempre se veían, completamente inclinada hacia arriba.

Nuevamente, de forma súbita, un resplandor de magia surgió detrás de la cabeza de la pegaso, lo cual actuó sobre ella como un sedante que le hizo despegarse de la jaula y desplomarse en el suelo, y contiguo a esto, apareció otra vez Atom Mist, encontrándose ahora con una horrorizada Burning, quien solo necesitó volver a mirar el ahora inexpresivo semblante de la poni violeta para nuevamente inclinar sus cejas hacia abajo.

-Y para ti, no luches contra las cadenas. Las hechicé para que mientras más luches, más te aprieten- dijo Atom advirtiendo de manera recta a la joven unicornio, quien ya se había dado cuenta de lo que decía aquella advertencia por sí misma.

-Aún así pudo librar un casco... claramente fue más inteligente dejarla a ella en la jaula en lugar de esta pegaso loca... aunque creo que de todas formas podría neutralizarla con mi magia- pensaba Atom Mist mientras se alejaba de la pequeña prisión y el capitán procedía a continuar dirigiendo al grupo de guerrero.

-No puedo esperar a que un milagro ocurra... ¡Qué demonios puedo hacer!- decía para sí misma en su mente Burning al verse sumergida en un pánico que nunca habría esperado tener en su vida, sin ser capaz de, además, retirar de su cabeza el fuerte recuerdo en el que ella hirió salvajemente a Cloudlight para luego dejarla caer al cráter subterráneo y darla por muerta.

-¿Por qué... tengo que ser tan torpe?- pensó lamentándose la unicornio, con sus cejas inclinadas hacia arriba nuevamente, al creer que en dicho momento debería haber persistido hasta haber sacado a su amiga del inexplicable trance en el que, hasta ahora, permanecía.

-Y lo único que puedo hacer ahora es... esperar a llegar a Ponyville...- pensó por último Burning mientras erguía su cuerpo dificultosamente con el casco que había dejado libre de las cadenas, volviendo a fruncir el ceño producto de las dos emociones principales del peligro, ira y miedo, mezcladas de forma que no daban ningún matiz en particular.

[Atrás en el sendero...]

La vegetación comenzaba a tambalearse a cada momento con más fuerza producto del viento en progresivo aumento. La oscuridad ya comenzaba a asentarse de forma absoluta en el bosque Everfree, y en medio de los densos arbustos, posterior a la choza cuyas visitas habían dejado huellas aún visibles, una luz de mediana brillantez surgía de un cuerno, cuyo dueño era Scorched, quien luego de haber sobrevolado a gran velocidad el bosque con el fin de poder encontrar rápidamente pistas relacionadas a Burning Fury, se vio obligado a descender en el sector donde no percibió presencia mágica alguna de grisáceos, el cual correspondía al de dicha construcción.

-Siento presencias yendo acá... ya están muy cerca... ¿Qué demonios vendrían a hacer acá?- reclamaba en sus pensamientos Scorched mientras intentaba moverse silenciosamente y giraba sus ojos en variadas direcciones de manera un tanto paranoica.

-Al menos... tengo suerte de que la magia de esa niña... se siente desde una gran distancia- pensó Scorched ocultándose un tanto más y apagando la luz de su cuerno.

-Si en verdad sí me vieron volando a la distancia... solo tendré que pelear... aunque atraiga atención indeseada- pensó algo desesperanzado Scorched al saber ahora que estaban lo suficientemente cerca como para que fuera capaz de verlos desde los arbustos.

-Si espero a que todos vuelvan a Ponyville, entonc...- agregó en sus pensamientos Scorched justo anterior a la aparición de una súbita interrupción, la cual resultó ser una brisa minúscula pasando a una enorme velocidad a su costado, logrando percibir la presencia del responsable de aquel movimiento casi por mera suerte, y aún con esto, antes de que Scorched pudiera mirar al individuo para protegerse de un supuesto ataque, dicho individuo resultó ser más veloz, conectando un poderoso golpe cargado con magia en su mejilla, con el cual, para desgracia del unicornio, fue capaz de impulsar hasta las cercanías con la muchedumbre de grisáceos, la cual era ridículamente grande en comparación a lo que Scorched se habría esperado.

Luego de haber impactado fuertemente con un árbol y acabar en el suelo un tanto confundido, Scorched levantó al instante su cabeza solo para ser embestido por otros tres sujetos que aparecieron cerca suyo de la misma manera que aquel sujeto del momento pasado, y por otra parte, la masa de guerreros también había adquirido una actitud defensiva, algunos de ellos haciendo esto porque ya eran conscientes de las circunstancias de Scorched, mientras que para el resto solo existían razones de prevención.

-Así que Further y los otros pocos que juraban haber visto algo volando tenían razón- dijo con su voz un tanto forzada uno de los tres sujetos que ahora estaban manteniendo a Scorched en el suelo.

-Con que ahora todos saben que nunca fui su "amigo" realmente... era de esperarse que esto pasaría- pensó con una voz burlona Scorched mientras ya llevaba a cabo una manera de escapar sin que nadie, aparentemente, se percatara.

-No fue solo por creer en que lo habíamos visto... también porque lo sentí- mencionó el sujeto que inicialmente había golpeado a Scorched, quien con un ojo pegado al suelo, de igual forma reconoció de inmediato a dicho sujeto; era Further Charged, y de inmediato un par de incertezas que giraban en torno a él surgieron en la mente de Scorched.

-Este tipo... parece estar más parejo conmigo de lo que pensaba- pensó con más tensión que lo usual Scorched al ver sus capacidades mágicas puestas en duda otra vez, y sumado a esto, una vez pudo observar de forma más clara a Further, vio que traía con su magia unas cadenas de aspecto particular, las cuales eran para privarle totalmente de hacer cualquier movimiento, lo cual, como normalmente ocurriría, solo urgió más a Scorched.

-¿No te dije que el traidor pagaría? ¡Hijo de una víbora!- preguntó con actitud desafiante Further a Scorched mientras caminaba hacia él y los demás capitanes le hacían espacio para que hiciera lo que fuera pertinente, y entonces, Further tomó las cadenas con sus cascos para luego botar estos con ellas violentamente sobre el unicornio.

-No te atrevas a referirte así a mi madre... no tienes idea de quien era- respondió Scorched con aire sarcástico a la vez que amenazante, y decorando aquello con una sonrisa un tanto oscura sobre el rostro.

-¡Cállate idiota! Y ustedes, ayúdenme con esto- agregó furioso Further en contestación a Scorched, lanzándole un poco de su magia al ojo para hacerlo callar, sin embargo, Scorched no pudo evitar mantener aquella expresión en su cara al hallar la seguridad de Further en sí mismo tan ridículamente conveniente, y en un acto riesgoso, liberó toda la energía que muy discretamente había estado suprimiendo durante aquellos momentos, resultando esto en un aura mágico repentino, y antecediendo el suceso con un fuerte grito, Scorched transformó su aura en un enorme campo mágico que provocó una gran y estruendosa explosión que a la vez generó una potente onda expansiva cuya fuerza hizo volar a todos aquellos que estaban ahí, pues ni los capitanes lograron alejarse lo suficiente, significando todo esto una oportunidad más de vivir que Scorched conseguía.

-¿Qué fue ese estruendo?- pensó Burning en un estado total de alerta al sentir pasar la onda expansiva, generándole un fuerte empujón a la jaula, demostrando aquello que la onda había sido lo suficientemente potente como para alcanzar, aún teniendo bastante fuerza, la periferia de Ponyville.

Con aquello último, los aborígenes de igual manera se perturbaron con lo súbito de la situación que se daba, y a modo de tomar precauciones, el líder del conjunto tomó a una parte del grupo para ir a investigar, pues sabían que aquel estruendo no había surgido desde muy lejos y también que algunos de los suyos seguían en el bosque, y para los demás junto a Atom Mist dio la orden de que regresaran lo más rápido posible a Ponyville.

De la gran nube de polvo producida por la explosión surgieron los cuatro capitanes impulsados con una fuerza de gran magnitud, siendo esto tan así que no recuperaron la noción del espacio y del tiempo hasta el instante en que impactaron con algunos de los tantos árboles en el entorno, acabando así todos dispersados por el ancho del vasto sendero, no demasiado separados entre sí.

La nube de polvo persistía aún, y desde arriba de ella surgió un aura mágica de color salmón, con su dueño, Scorched Road, jadeando de manera moderada mientras pensaba, más o menos atónito, en la suerte que había tenido con respecto a lo que recién había hecho, pues sabía muy bien él que su vida continuaba por el mero hecho de que la explosión había surgido de su propia magia.

-Esto no era exactamente lo que habría tenido en mente- agregó a sus pensamientos con un toque de exasperación el unicornio a la vez que ahora se percataba de que, no solo había aparecido cierta cantidad de moretones leves en su cuerpo, pues su nariz sangraba de forma un tanto preocupante y también tenía algunas quemaduras moderadas en el cuerpo.

-Y esos tipos aún se sienten casi intactos allá abajo... pero yo me siento bien- agregó en voz alta Scorched para mantener la seguridad en su carácter y prepararse ante lo que fuera que debiese suceder mientras, independiente de eso, igualmente se alejaba lentamente del sector del suceso sin darle la espalda por precaución.

-Nos... ¡Está provocando! ¡Qué tal si solo lo evadimos!- exclamó con furia Diggers Grave, el primero de los cuatro capitanes que recuperó su postura, lo cual fue replicado por el resto de sus compañeros al tomar mayor conciencia de lo crítico de las circunstancias, quienes a modo de defensa imitaron también la acción de activar su magia de Diggers.

De manera repentina, un destello a la distancia en los aires que posteriormente se volvió un rayo de magia, formó camino entre el polvo para acabar llegando a Further, quien absorbió la energía con la propia suya para amortiguar el daño.

Con aquello ya sucedido, el unicornio y sus camaradas asumieron que Scorched no había llegado ahí tan solo para fastidiarlos, y por tanto, de inmediato la sugerencia de Diggers se volvió para todos absurda, y más aún cuando más rayos medianos de la magia de Scorched impactaron en las cercanías del grupo de capitanes, no obstante, antes de depositar toda su disposición, ahora, en aniquilar a Scorched, se movieron con su gran agilidad lo más veloz posible para inspeccionar de manera un tanto negligente el área en busca de guerreros sobrevivientes.

Se devolvieron juntos hacia su posición inicial, y entonces de total imprevisto, se disparó otra masa mágica, esta vez justo encima de sus espaldas, y a pesar de que fueron capaces los guerreros de protegerse como correspondía, aquello solo lo realizaron para terminar por encontrarse directamente de frente con Scorched , y al requerir de una reacción sumamente rápida, este último golpeo al más predecible de todos los objetivos, el cual era Further, quien estaba al frente del grupo, siendo la fuerza en aquel ataque suficiente como para lanzar algunos metros atrás al resto de los capitanes.

Scorched había empleado bastante energía en aquella poderosa explosión mágica de hace unos instantes, sin embargo, ya que ahora se hallaba directamente contra el enemigo, sus reacciones surgían de una manera que parecía ser automática, por lo cual el desgaste que ya cargaba era algo que a penas le preocupaba.

Por cortísimos instantes, los capitanes volvían a quedar tendidos sobre el suelo, y Scorched, tan ágil como veloz, dio un salto que le dejo sobre el grupo a pocos metros, y aprovechando aquella oportunidad, disparó otro rayo, de esta vez mayor poder, hacia los cuatro ponis.

Viendo que aparentemente la escapatoria de los capitanes era inexistente, por un mísero segundo, Scorched se dio el lujo de relajarse, lo que estuvo al borde de costarle las buenas condiciones en las que todavía se encontraba, pues unas brisas súbitas, al pasar con una gigantesca rapidez a sus lados, le advirtieron del contraataque de los capitanes, lo que resultó ser un rayo mágico de gran tamaño y energía surgiendo desde los árboles, a un costado de Scorched, pudiendo esquivar él esto a duras penas, y no siendo esto lo último, superando por poco la velocidad de su contrincante, Further apareció detrás de Scorched y le propino una poderosa patada en el estómago que le lanzó directo a la choza, de la cual poco se habían alejado, y de la cual Scorched destruyó uno de sus lados debido al impulso de la patada de Further.

-¡Maldita sea! ¡Desde cuando estos imbéciles son más rápidos que yo!- pensó encolerizado Scorched al mismo tiempo que de una sola vez se libraba de la misma manera de los restos de madera sobre él.

Al verse distraído por su rabia, repentinamente los sentidos de Scorched se vieron confundidos otra vez por una nueva brisa veloz que pasó por su costado, y al reaccionar, vio que era Further levantando su casco trasero nuevamente, por lo cual el unicornio no fue capaz de hacer más que cubrirse con sus cascos delanteros, siendo empujado violentamente otra vez, no obstante, ahora otro sujeto llegó inesperadamente atrás suyo para imitar a Further, y posteriormente, los dos capitanes que restaban aparecieron de la misma manera para para así, entre los cuatro sujetos, le comenzaran a propinar una lluvia de ataques de la que Scorched casi no podía cubrirse.

Entre alarmado y lleno de ira, Scorched se vio obligado a utilizar la carta que anteriormente había ocupado, esta vez con menor gasto de energía, pero de igual manera haciendo volar la choza, y por último teletransportándose en el aire, considerablemente alejado del suelo, para observar los movimientos de los capitanes desde una mayor distancia y escapar a Ponyville, el cual era su verdadero objetivo.

-Está muy lejos, y aún siento la magia de esa muchacha... pero es extraño...- pensó Scorched antes de voltearse y ver su monólogo interno interrumpido por los asombrosamente rápidos movimientos de los capitanes, no obstante, ya que ahora se hallaba a una mayor distancia de ellos, fue capaz de reaccionar ante sus maniobras con una menor dificultad, y aunque los cuatro guerreros llegaron casi al mismo tiempo junto a él para atacarle, para Scorched fue posible esquivar y cubrir algunos de sus ataques en primeras instancias, incluso logrando en un punto alejarse lo necesario para contraatacar con otro poderoso rayo de magia, así haciendo caer devuelta al bosque a los capitanes en una aparente derrota a la que Scorched simplemente prefirió no tomar atención.

-Pero no sé si los otros tres ponis estarán con los grisaceos también en Ponyville- pensó otra vez Scorched, acelerando más con su magia, con sus ojos ahora reflejando una parte de su preocupación interna, no obstante, algo más que repentinamente surgió como un punto en la nada le arrebató la atención sobre su objetivo principal, es decir, otro sujeto súbitamente apareció en frente suyo volando a altas velocidades, y por lo que parecía, se trataba de otro capitán de los grises pues intentó atacar a Scorched, no obstante, este lo esquivó sin problemas, ya que a diferencia de los otros individuos, este era un pegaso, que además parecía no ser capaz de usar magia como otros pegasos que increíblemente si eran capaces de hacerlo.

Se volteó el unicornio para en la siguiente ocasión encarar al individuo de mejor forma, sin embargo, al anticiparse para ello, debió reaccionar también ante el regreso de los cuatro capitanes, pues logró percibirlos a duras penas cuando aquel pegaso recién llegado ya retomaba su rumbo para volver a atacarle.

Dos de los cuatro capitanes llegaron prácticamente al mismo instante para golpear de variadas formas a Scorched, quien al verse en aprietos producto del desgaste que ya llevaba, trató esta vez de concentrarse solo en escapar, pero no supo que aquello tan solo había sido un error hasta que justo en medio de su camino apareció Further, con su cuerno totalmente cargado, el cual descargó con furor sobre su enemigo, dejándole a este una posibilidad nula de reaccionar ante ello, obligando a Scorched a salir disparado de los restos de la explosión hacia la densa vegetación, donde, ya comenzando a sentirse aturdido, rebotó con algunos árboles que por último le hicieron caer por un gran agujero entre los árboles sin un fondo aparente, y no fue hasta ese instante que Scorched se recuperó a sí mismo, y antes de empezar a caer profundo en el hoyo, fue capaz de detener la caída con levitación.

-Por poco y nunca volvía a despertar... me confié con estos tipos... otra vez- agregó Scorched para llenar el silencio en su mente antes de volver a sentir la presencia de Further yendo hacia él nuevamente. Posteriormente Scorched esperó un poco, y al girarse, Further ya estaba cerca suyo, con su casco levantado al igual que él, terminando los dos por chocar sus cascos con enorme fuerza, lo que produjo junto al golpe un envolvente estruendo que se extendió en un larguísimo eco dentro del gran hoyo.

Aquel estruendoso eco repentinamente generó un mal presentimiento en Scorched, y producto de aquello, aunque él primeramente no hubiese comprendido el origen de aquella vibra, velozmente, al mismo tiempo que esquivaba otra pegada de Further, el unicornio se teletransportó fuera del cráter con la sensación inconsciente de que algo temible podría emerger de ahí.

Alarmantemente convencido había quedado Scorched de aquella inexplicable sensación de peligro por el cráter, aunque el unicornio siquiera supiese que esa advertencia instintiva dentro de su mente tenía algún origen como tal.

-¡Apestas imbécil! ¡Escapar es lo que más sabes hacer!- profirió un Further que ya estaba saliéndose de sus casillas incluso más de lo que él se esperaría, y en ningún momento demostrando ser capaz de considerar las mismas posibilidades que Scorched, por lo cual, impulsado por la ira y por la infinidad de razones que él y la tribu tenían para masacrar a este último, simplemente precedió a lanzarse contra Scorched con la increíble rapidez que había estado empleando durante el conflicto.

Scorched fue alcanzado por Further una vez más, no obstante, no fue aturdido por el ataque, siendo capaz, aunque con dificultad, de cubrir los posteriores golpes de su contrincante, y entonces llegó finalmente el punto en el cual Scorched, a la vez que se halló un tanto sorprendido por él mismo, se acostumbró al patrón de movimientos de Further, lo cual le permitió detener los cascos de Further sin que este siquiera hubiese considerado aquella posibilidad, siendo esto para el poni un golpe psicológico que le dejó pasmado, dejándole así la posibilidad a Scorched de darle un poderoso cabezazo en la frente, lo cual aturdió de forma severa a Further.

Scorched no soltó a Further luego de aquel ataque, sino que lo mantuvo en su posición para poder rematar con una potente patada al estómago, pero aquello solo ocurrió en su mente, pues repentinamente percibió al resto de los capitanes acercándose, lo cual lo proceso como algo ridículo, no obstante, aquello no sería la razón principal de Scorched para escapar, sino lo que vio surgir de aquel gran agujero antes de querer mirar hacia la dirección desde la que percibía a los capitanes.

Un gigantesco brazo con escamas que parecía tener al menos la longitud de cuatro casas, y que pertenecía a un enorme monstruo dispuesto a matar lo que le había despertado, emergió del hoyo, deteniendo incluso a los capitanes producto del pavor que les provocó el imprevisto, sin embargo, a diferencia de estos, Scorched no se dejó paralizar por el miedo, y viendo que la extremidad ahora estaba por aplastarlo junto a Further, quien solo para el peor momento recuperó la lucidez, Scorched arremetió contra el unicornio con la patada que había imaginado, para luego teletransportarse fuera del lugar inmediatamente, dejándole a este nuevamente aturdido en el sitio, esquivando por un pelo a la extremidad gigante, solo para acabar tropezándose y pegar un terrorífico grito de desesperanza antes de ser brutalmente masacrado por un segundo brazo.

Con el semblante denotando horror por aquel trágico final para quien en algún momento había sido su compañero, elevándose velozmente con su magia, ahora Scorched observaba como aquella bestia desproporcionada y de tamaño titánico terminaba de sacar todas sus extremidades para luego acompañar ello con un paralizante rugido que le dejo moderadamente sordo.

A pesar de que naturalmente consideró primero el escapar junto con aprovecharse de la perplejidad de los capitanes, antes de acelerar, un segundo rugido de la bestia le hizo recordar a Scorched, como el aparecer de un relámpago, algunas de las palabras que más captaron su atención de Density.

-Ese tipo es... un genio- pensó Scorched antes de volver a girarse para mirar al monstruo, y entonces consideró posible la idea de utilizar a aquella gigante monstruosidad para atacar a los grisáceos habitando Ponyville, sin embargo, sabía también Scorched que debería mantener al monstruo enfurecido para que le persiguiera hasta el pueblo, lo cual pareció sumamente difícil en el momento, pues además de que cuatro capitanes aún le perseguían, comparado con el monstruo, Scorched era como una mosca, y sería muy fácil para la enorme criatura perder el interés en él.

-Pero este monstruo está enloquecido- pensó con gran espanto y al mismo tiempo que extrañado Scorched, pues según sus conocimientos, las bestias más grandes prácticamente nunca enloquecían de tal forma.

-¿Por la magia de Fog Spirit? Podría ser... como dijo el muchacho... Density- meditó otra vez Scorched mientras continuaba retrocediendo de espaldas y miraba al monstruo inspeccionar con ojos psicóticos su entorno.

-¡Ese asqueroso! ¿Qué trama? ¡Conociéndolo ya habría usado su hechizo de súper-velocidad para escaparse!- mencionó Diggers Grave al resto de los guerreros un instante antes que estos se dispersaran para tener mayores probabilidades de atrapar a Scorched. Aun con aquella bestia en las cercanías, los grises no pensaban perder la oportunidad de capturar y luego aniquilar al traidor, quien ahora además había dejado morir a uno de los mejores capitanes de tal manera.

-¡Vienen!- exclamó Scorched en el interior, y justo después de ello, vio surgir a la distancia un destello de magia, lo cual le hizo poner todos sus sentidos en concentración máxima, pero sin haber esperado de ninguna manera lo que siguió después, como si se le hubiese querido devolver aquella peligrosa confianza para la batalla, Scorched vio que, ahora que junto a los guerreros ya no estaba Further, el grupo de capitanes se había transformado en un conjunto de sujetos considerablemente inferiores en cuanto a velocidad.

Desde la perspectiva de Diggers Grave, todo se transformaba en un ataque totalmente sorpresivo para Scorched al hacer todos los movimientos que como un destello habían pasado por su mente, en medio de esto, sin darse cuenta de que inconscientemente solo trataba de copiarle a la agilidad del ya muerto Further, sin embargo, de tanta seguridad en un momento tan crítico, el imprevisto acabó llevándoselo Diggers al ver que, a pesar de haber usado su máxima velocidad en la teletransportación, vio sus cascos bloqueados por los de Scorched más lento de lo que pudo reaccionar, y para el instante que hizo aquello, su enemigo ya comenzaba a rozar su rostro para acabar deformándolo totalmente con una poderosa patada que, además, complementó con una potente carga mágica concentrada en su casco, con lo cual dio un impulso brutal a Diggers.

Otra enorme tragedia de ínfima duración se dio luego de aquella poderosa patada, viéndose así incluso para los ojos de Scorched, el cual después de su ataque presenció directamente cómo Diggers llegó justamente al hocico del monstruo mientras este volvía a rugir, solo para que este, tan violentamente como abrió su mandíbula para volver a rugir, la cerrara y junto con ello reventara el cuerpo del irremediablemente aturdido capitán sin siquiera percatarse del hecho.

Esto significaba una victoria inesperada para Scorched Road, no obstante, dentro de sí, sintiéndolo aquello como una sorprendente, y la vez, confusa sensación, ya no surgía el que ahora, repentinamente consideró un abominable deseo de mofarse sobre toda superioridad en combates que, súbitamente, comenzaba a percatarse que no se basaban en más que pura violencia despiadada.

Por primera vez, luego de un periodo de considerables años, Scorched se compadecía por la muerte de los que por defecto ahora había considerado enemigos, sin embargo, el sentimiento no duró más que un miserable segundo al ser devuelto al mundo físico por los inesperados ataques de los capitanes restantes, los que, enfurecidos por la nueva muerte, se aprovecharon de la pequeña distracción de Scorched para dar un ataque en conjunto que el unicornio, en su mayoría, no fue capaz de atenuar.

Los dos pegasos y el unicornio que restaban del grupo de capitanes, luego del ataque hacia Scorched, al percibirlo a este más abatido que las veces anteriores, con mayor exaltación tomaron rumbo hacia él para rematarle, creyendo que con esto le alcanzarían y vengarían la muerte de sus compañeros ya asesinados, no obstante, aquella percepción no fue más que otra de las trampas de Scorched, con la que desorientó de lleno a los capitanes al teletransportarse fuera de la trayectoria de sus ataques precisamente antes que estos le rozaran, dejando a los grises, además, a merced de un monstruo gigante corriendo enloquecido hacia ellos por sus espaldas.

[Súbitamente se les ve a tres guerreros grisáceos lanzar a Burning en una habitación con pobre iluminación]

-¡Movámonos rápido! ¡Al parecer Fog Spirit ha vuelto!- exclamó uno de los guerreros que había llevado a Burning al sótano de la alcaldía de Ponyville.

-¿Dijo... Fog Spirit?- se preguntó Burning dentro de su abrumada mente que, sabiendo que desde algún sujeto en específico había escuchado aquel nombre, no era capaz de rescatar aquel recuerdo de su perturbada memoria, cuyo contenido había sido últimamente compuesto por los recuerdos más hermosos con sus familiares y seres más cercanos.

Sus padres, su hermana, su "reencuentro" con Density, todas esas memorias, y también aquellos con los que quería hacer las paces, pero que a la vez se halló muy cobarde como para hacerlo. Todos estos recuerdos, surgían ahora, no para aliviarle del estrés extremo y hacer que se resignara, sino que para inflar todavía más el globo de la crisis, y volver a recuperarse para así oponer algo más de resistencia y encontrar el sentido dentro de toda la trágicamente repentina tragedia de la cual parecía ahora formas la parte esencial.

-¿Qué haré? ¡Qué haré maldición! ¡¡Qué es lo que haré!! ¡Estoy impregnada de magia oscura y apenas puedo moverme por estas cadenas! ¡Cuál habrá sido el paradero de todos los demás maldición! ¡Todo este tiempo y aún a duras penas se que es todo lo que está pasando!- exclamó Burning en su interior bajo una peculiar mezcla de desesperanza sin término, desgarrante impotencia, y una monstruosa furia que parecía aún estar esperando el mejor momento para mostrarse.

-Por algo se dice... que solo comenzamos a valorar lo que ya teníamos una vez la probabilidad de no poder recuperarlo empieza a acercarse a la realidad- pensó la joven unicornio con interminables lágrimas de ambiguos sentimientos que solo proseguían para continuar desgarrándole el alma.

-Tal vez esas voces... eran de... todos los ponis desvanecidos... y entre ellos mi familia- se dijo a sí misma Burning en un pensamiento que surgió de forma casi enteramente involuntaria.

-¡¡Debo buscar cualquier forma de salir mientras pueda!!-

[Burning sitúa su vista sobre un farol alumbrando el lugar, y entonces repentinamente se ve a Fog Spirit sosteniendo con su magia, cerca de sí a Graveyard, Ascendant y Density]

-Si tan solo... simplemente...- murmuró con ira Fog Spirit al desear que pudiera reducir todo lo que tenía que hacer solamente a matar a los equestres que había capturado y traído consigo hasta Ponyville, quienes se hallaban en ese instante en la brecha de la consciencia y la inconsciencia.

-¿Ya olvidaste lo que te dije Fog?- dijo una voz conocida dentro de los pensamientos de Fog, con un tono un tanto autoritario, ante el cual el poderoso unicornio se remeció y obedeció de inmediato, bajando de golpe el casco que estaba levantando para aplastar a Density.

-¡Señor Fog!- dijo fuertemente un capitán al unicornio, asombrado por lo perdido que su líder repentinamente había acabado dentro de sí mismo.

-Sí... ¿Qué ocurre?- respondió desorientado el dios gris al capitán junto al resto de los grises que venían con eĺ, quienes a su vez traían las cadenas que Fog les había solicitado al momento de su regreso.

-¡Oh! ¡Claro las cadenas! Gracias guerreros- agregó un tanto tenso Fog, lo que los grisáceos percibieron con un poco de extrañeza.

-Como ven... estos sujetos están debilitados, pero en ningún momento se han acercado al desvanecimiento como fue con el resto, ¿Qué hay de la unicornio qué acaban de capturar?-

-Tampoco da signos de estar cerca de ello, señor- contestó en tono serio y directo otro de los capitanes que se encontraban junto al conjunto de guerreros, esto mientras Fog Spirit ya casi acababa de rodear los cuerpos de los ponis capturados con las cadenas celestiales usando su magia.

-Lo mismo... ahora... ya que recuperamos el tren completo, debemos prepararnos para ir a Manehattan... mientras pueden llevar a estos junto con la otra que acaban de encerrar. Es para evitar sujetos eufóricos que quieran herirlos, siendo que aún no es el momento-

-¡De inmediato vamos!- respondió el capitán que había sacado de su mente al unicornio ante las órdenes del mismo, generando una influencia en los demás que les hizo demostrar una gran voluntad por cumplir las instrucciones al igual que él.

-¡Pero déjenlos separados! ¡No sabemos de lo que son capaces!- agregó Fog como último aviso con bastante más alteración, puesto que en efecto, no sabían exactamente de lo que eran capaces.

-¡¿Cómo... lo hice?! Pues cada sujeto tiene... una mente y esencia diferentes- pensó Fog Spirit bajo una psicosis repentina, simulando en su imaginación una voz maniática al punto que le obligó a guarecer aquella locura dándose media vuelta, puesto que ella, sin previo aviso, se había desbordado y de manera descabellada ahora se hallaba rebrotando sobre su semblante.

-¡Así controlo! ¿No te has preguntado... si la voz de aquel, Greyish Wind, siquiera es de alguien real?- continuó el unicornio dentro en su mente, hundiéndose bruscamente en su enloquecimiento, independiente de lo consciente que era sobre el momento tan crucial en el cual se encontraba ya.

-¡Qué estoy haciendo! ¡Yo debería encargarme de esos cuatro! ¡Y los guerreros del tren!- reclamó con ímpetu en su interior el unicornio oscuro, quien luego de aquello, procedió a recuperar la estabilidad en su potencial, y por último, a teletransportarse recobrando una agilidad que estaba fuera de la propia imaginación.

[En el trayecto a la alcaldía...]

Concentrados en la nueva tarea que les había sido asignada, el grupo de guerreros que recientemente había tenido contacto con Fog Spirit ahora iba en rumbo a la edificación de la alcaldía de Ponyville, pero de ninguna forma esperaron que su propio líder sería el que se interpondría en su camino, apareciendo como un resplandor delante de ellos, con una rapidez de teletransportación que dejaba a los reflejos de los ya detenidos guerreros en una posición miserable.

-Me equivoqué guerreros, ¡Ustedes vuelvan al centro del pueblo! ¡Reabastezcan el tren porque varios debemos volver a la costa del este! ¡Yo mientras vigilaré a los equestres!- dijo exaltado y acelerado el unicornio, reconfigurando sus indicaciones para los grises en el instante, quienes para su suerte, no mostraron más que un poco de extrañeza y duda de ínfima duración.

-¡Entendemos! ¡Llévelos usted señor!- contestó en tono potente pero cortés el capitán que dirigía en el conjunto, quien al mismo tiempo, ya que era un unicornio, entregó con su magia, los tres ponis equestres a Fog Spirit, para que en seguida, este intercambiara lugar con la telequinesis del capitán, para reemplazarla por la suya, y por último, utilizar nuevamente su desarrollada teletransportación para buscar el lugar que le correspondía, entretanto el grupo de guerreros ya restablecía su rumbo al tren.

Un periodo tan insignificante como lo que significa poco más de un minuto transcurrió para que Fog recorriera todos los sitios claves de Ponyville, realizando aquello sin percatarse por culpa de su ansiosa actitud por probar posibles sus objetivos.

Fue con ello último que Fog vio que, intentando compensar la estupidez que percibió anteriormente en sí mismo, creó para sí un problema que le dio una sensación todavía mayor de tontería al no ser capaz de poder ubicar el sitio donde debía encerrar a los que llevaba consigo.

-¡Disculpe señor Fog!- exclamó con un aire algo inseguro una voz femenina que iba acercándose a él con gran rapidez, con lo que el unicornio se volteó para mirar a quien venía por sus espaldas, y demostrando su frustración de manera involuntaria con ello.

-¡Con su permiso pondré un hechizo especial en las cadenas de esos ponis!- agregó con temor la propietaria de la voz por lo peligroso que se sentía hablar directamente con el líder de los bárbaros grises.

-¿Quién ere...? Ah, tú eres la... poni de ese pueblo...- contestó Fog Spirit con una súbita relajación, pues podía saber ahora que conocía a quién se le había acercado.

-¿Qué deseas? ¿Dijiste que quieres ayudar?- cuestionó con prepotencia y aire de deidad el corcel oscuro.

-Iba justo para vigilar a la mocosa, pero veo que usted trae a los otros con esas cadenas, y tengo un hechizo para hacer que ellas no se despeguen de sus cuerpos, y es... muy útil- respondió Atom Mist ante la petulancia tácita de Fog Spirit, con una hipocresía conducida por su nerviosismo.

Fog Spirit realizó un gesto con uno de sus cascos que le declaraba permiso a la unicornio violeta, el cual hizo al mismo tiempo que alejó un tanto a los otros tres ponis de sí mientras los mantenía flotando en el aire. Posterior a ello, Atom procedió a emplear el hechizo que le había mencionado al unicornio recientemente, y sin mayores dificultades, la poni pudo hacer lo prometido a quien ya se había predispuesto a considerar líder.

-Notará ahora que las cadenas tienen el hechizo por que brillan más-mencionó Atom Mist debido lo incrédulo que notaba a Fog.

-Bien, entonces ahora están aún más obligados a quedarse quietos- agregó con tono seco el unicornio, quien ya mostraba apuro por continuar con lo que debía hacer.

-Exacto, ahora podemos ir- dijo Atom ante la especulación de Fog Spirit.

-¿Está por aquí, no? Hay que evitar revoltijos, así que hay que dejar a estos en un lugar como la alcaldía-

-Sí, yo también voy allá, está unas cuadras más adelante-

Por dentro, Fog Spirit no soportaba el hecho de que iba a tener que seguir los pasos de una "subordinada", no obstante, de igual manera tenía la capacidad de saber que no le quedaba más alternativa, pues de lo contrario continuaría ridiculizando su poder como un fantasma; sin que nadie se percatase.

Llegaron en algunos instantes al lugar que Fog Spirit anteriormente buscaba con desasosiego, y con su mente casi totalmente desasociada de su realidad material, y estaba consciente de que si daba lugar a otro episodio como aquel en un momento de importancia, luego cualquier detalle acabaría saliendo de una manera que él jamás habría planeado, y de paso nunca volvería a soportarse a sí mismo por aquello.

-Exacto... aquí está esa lombriz... pero apenas puedo sentirla. Debe estar muy débil- pensó con una voz interior fría y calculadora, mientras ya comenzaba a empujar las amplias y elevadas puertas del monumento de la alcaldía al mismo tiempo que Atom Mist.

Fog Spirit simplemente siguió caminando, ahora con una inesperada serenidad, al no tener que saber ya dónde se ubicaba exactamente el cuarto sin uso que estaba ahora siendo utilizado como prisión preventiva para Burning, pues él, de la misma manera que su antiguo peón, Scorched, era capaz de guiarse con la sensación mágica de los individuos, no obstante, aquel sentido en él no se encontraba agudizado al mismo nivel que el de Scorched.

Habían unos cuantos grisáceos haciendo presencia en el edificio, siendo algunos de ellos guerreros en reordenación, sin embargo, ninguno parecía estar patrullando el pasillo que, según los sentidos de Fog, llevaban al sitio donde se encontraba la prisionera, siendo aquello lo que detonó, nuevamente, cierta frustración en el unicornio, puesto que no podía entender el hecho que presenciaba entretanto se hallaba tan ansioso por realizar todo lo que siempre se había comprometido consigo mismo a hacer.

-Estos tipos están muy con la cabeza abajo- agregó con algo de fastidio y entre dientes el corcel, y posterior a ello, fue entonces que las cejas de ambos unicornios se hallaron en una progresiva bajada, debiéndose ello a una inexplicable sensación de abrumador calor que repentinamente arremetió contra sus caras.

-¿Qué es ese maldito calor?- preguntó Atom Mist, empezando a acelerar el paso junto a Fog Spirit, con su mente totalmente desorientada por la nueva e insólita sensación que llegaba ahora a su cuerpo.

-Es... ¡Es fuego! ¡Mucho fuego! ¡Qué demonios ha pasado acá!- gritaba con cólera abruptamente adquirida Fog Spirit mientras ahora veía, por la pequeña rejilla de la puerta, que gran parte de la madera en la estructura del cuarto abandonado, estaba ardiendo totalmente en llamas, con estas ahora inclusive alcanzando la puerta, mostrando todo aquello, para más alimento de la ira de Fog, ser un completo sin sentido en apariencia.

Fog Spirit hizo un esfuerzo sobrenatural por tragarse el enorme deseo de patear la puerta metálica que le separaba del "calabozo", quitó la simple cerradura, la cual era una barra que impedía abrir la puerta, y cuando ya hubo hecho aquello, antes de buscar a Burning entre las ya alimentadas llamas, enfocó su vista en diversas direcciones de manera esquizofrénica con el fin de encontrar inmediatamente algún tipo de pista que, y en ese pequeño instante, a la vez, con su rostro denotando nerviosismo, dejaba a los otros tres equestres a un lado con su magia.

Fog se enfrascó lleno de ira en hallar algo, y en efecto, gracias a dicha ira, fue capaz de divisar de inmediato, no muy lejos de la puerta, dos faroles rotos, más o menos distanciados entre sí.

-¡¿Y la unicornio?!- se preguntó el unicornio, tan encolerizado que no le fue posible guardar la pregunta en sus pensamientos, provocando esto que su impulsividad avanzara un tanto más, y brusca e inútilmente empezara a tratar de apagar las llamas con su magia.

-¡La magia no funciona contra el fuego!-

-¡Sí lo sé maldición!- contestó enfurecido el unicornio a lo destacado por Atom Mist, para posteriormente moverse velozmente al punto donde estaba Burning, dándose cuenta, anterior a sacarle del lugar, que de manera muy conveniente se hallaba justo en una zona de cerámica, donde no podía llegar el fuego, aparentemente inconsciente.

Fog Spirit, nuevamente al borde de explotar por la ira, se comió esta con gran denuedo, y gruñendo por aquello último, agarró con su magia a la unicornio para moverla con su gran velocidad junto a él fuera del lugar.

-Estaba ahí lejos de la madera... tan convenientemente...- agregó Fog Spirit luego de haber dejado a Burning agrupada con los otros ponis encadenados, con su ira ahora empezando a desbordarse por lo que ahora, repentinamente había comenzado a pensar sobre la unicornio.

-Esta mocosa... no es tonta...- dijo entre dientes Fog Spirit, ahora erguido frente a la falsamente inconsciente Burning mientras el fuego continuaba a su izquierda, lo cual le remeció un poco a Atom, y le hizo tomar cierta distancia con el unicornio, lo cual le llevo finalmente a irse de ahí para buscar ayuda con otros guerreros en la alcaldía, a pesar, también, de que era consciente de la obvia desconfianza que los guerreros le tenían.

-Maldita... ¡Sea!- exclamó con rabia Fog, ignorando totalmente la esfumación de Atom, y descargando dicha rabia en una fuerte cachetada a Burning, la cual, a pesar de haber sido débil en comparación a su poder real, fue suficiente como para hacer que la unicornio volara lo bastante hacia las escaleras como para impactar su cabeza con ellas, siendo así, obligada a demostrar que en verdad no se hallaba fuera de conocimiento.

-Crees que no sé...- susurró con gran indignación Fog Spirit a la vez que se dirigía con enojo a Burning para intimidarla.

-¡¿Crees que no sé qué trataste de hacer aquí?! ¡Lo único que hiciste fue tratar de llamar la atención!- dijo iracundo el dios gris mientras hacia colgar a Burning desde su larga melena, quien a su vez mostraba un ceño fruncido y un rostro que evidenciaban, para los ojos de Fog, su dolor físico.

-¡Y felicidades! ¡Lograste hacerlo bestia inmunda!- espetó esta vez el unicornio oscuro, y también para esta ocasión, soltando la cabellera de Burning violentamente, y haciéndole golpearse fuertemente contra la pared de la izquierda de Fog.

-¡Maldita sea! ¡Estas cadenas no me dejan moverme ni un poco!- pensó con desesperación Density, recientemente despertado por el calor y ruido del fuego, al ver, con un ojo apegado al suelo, y el otro cubierto por su pelo, el trato de Fog hacia Burning.

-¡Ah! ¡Qué... es esto! ¡Dónde estamos!- exclamó silenciosamente una aterrada Graveyard, quien de igual manera que Density, había sido sacada de su inconsciencia por el calor y ruido de las flamas.

-¡¡Todo esto ha sido una maldita perdida de tiempo!!- gritó con más ira Fog Spirit, ignorando el hecho de que los equestres ahora se hallaban despiertos, tomando a los cuatro ponis con su magia furiosamente, y llevándolos consigo devuelta a la entrada del edificio por medio de una teletransportación increíblemente veloz.

Realizó los mismos movimientos veloces una vez se encontró en el exterior nuevamente, y cada uno de ellos con un toque de furia, no obstante, aquella emoción se vio nuevamente interiorizada al observar que, extrañamente, la cantidad de grisáceos amontonados al centro del pueblo se había transformado ahora en un inexplicable alboroto que se hallaba fuera de todo lo que Fog Spirit se había estipulado a sí mismo.

-¿Y ahora qué demonios está pasando? ¿Por qué de la nada está todo el pueblo yendo a la estación?- se preguntó Fog en el interior al quedar descompuesto por lo que veía.

-¡Señor! ¡Lo buscábamos desesperados!- agregó a la situación uno de los capitanes que habían regresado del bosque Everfree, haciéndolo con un aire que confundió y preocupó a Fog Spirit de una manera que era inusual en él.

-¿Qué... es... esa cosa gigante?- pensó Ascendant mientras levitaba por la magia de Fog, con un pavor que de forma abrupta había acometido contra su alma al haber divisado a la distancia en el oeste, pero ya cerca de las fronteras de Ponyville, un cuerpo de proporciones titánicas aproximándose al pueblo.

-¡Un monstruo gigante se acerca al pueblo! ¡Los guerreros han probado todo, pero es muy grande y nada le hace daño!- mencionó con clara desesperanza el capitán a Fog Spirit, quien de manera contradictoria, con ello ahora tomaba mayor voluntad para relajarse, no obstante, la alteración fue ineludible una vez se giró para mirar en dirección al bosque, y se percató de la gigantesca bestia que se estaba dirigiendo con bastante rapidez al pueblo, la cual además, se hallaba más cerca de lo que el corcel estaba esperando.

-Yo puedo detener a esa cosa- dijo con gran confianza aparente el unicornio oscuro para calmarse a sí mismo y al capitán.

-Ustedes solo sigan preparándose para escapar en un caso extremo. Yo dejaré a estas basuras en el tren con alguien que los vigile, porque los necesitamos- agregó hablando aceleradamente Fog, recibiendo una aceptación inmediata de parte del guerrero.

Empleando su asombrosa rapidez mágica tal como lo había hecho en instantes pasados, Fog continuó su trayecto a la estación, y por consiguiente, al tren, donde se teletransportó específicamente al primer vagón después de la locomotora, donde, en una esquina del lugar, lanzó descaradamente a los cuatro prisioneros, quienes acabaron totalmente juntos, y amontonados entre sí.

-¡Ustedes guerreros! ¡Vigilarán a estos rufianes en el trayecto a Manehattan! ¡Todos ustedes saben como llegar ahí y saben por qué deben llegar ahí!- mencionó con exaltación Fog Spirit a un conjunto de guerreros que estaban guiando a los demás grises para subir al vehículo, de los cuales cinco tomaron iniciativa inmediata, y obedecieron al instante las ordenes de Fog.

-¿A Manehattan? ¿Nos van a matar allá?- pensó Burning con un pavor que le hacía llegar al punto de sentir como si toda su esencia estuviera constituida únicamente de temor, y una impotencia que ahora estaba colocando nuevas lágrimas en sus ojos.

Ya habiendo salido del tren, Fog ahora se sentía más capaz de lidiar con la situación, sin embargo, su disposición se vio puesta a prueba nuevamente una vez se dio cuenta de que, en ese cortísimo periodo de tiempo, aquella aberración de monstruoso tamaño ya se encontraba traspasando de manera enloquecida la periferia del pueblo, y a su vez, ya comenzaba a masacrar despiadadamente todo lo de este que quedara a merced de sus gigantescas patas.

-¡Huyan! ¡Enciendan la locomotora!- dijo exclamando con gran ímpetu y un majestuoso volumen que envolvió todo el centro de Ponyville, no obstante, no recibió una respuesta inmediata debido a que se hallaba un revoltijo de aborígenes de considerable densidad que todavía no lograba subir al tren.

-¡¡O morirán todos!!- exclamó el unicornio con una alteración tal, que aquellos controlando la locomotora cedieron ante las precipitadas pero "correctas" ordenanzas de Fog Spirit, y pusieron en marcha la máquina de forma inmediata, renunciando a la idea de no abandonar al resto de los guerreros y dejarlos totalmente expuestos a una muerte segura.

-¡Es demasiado lento!- pensó con ira Fog al observar que el vehículo tardaría un tiempo exagerado sin algún impulso que le auxiliara, y fue por aquello mismo que, antes de ir hacia el monstruo, decidió en un instante que sería él quien daría ese impulso, y entonces, haciendo uso, nuevamente, de su gran velocidad mágica, haciendo camino entre la multitud de grises con rapidez fugaz, llegó hasta el vagón final y, desde ahí dio al tren un poderoso impulso con uno de sus cascos cargados con su magia.

El tren ahora había quedado totalmente fuera de la trayectoria del inmenso monstruo que ya se hallaba a una distancia horriblemente pequeña, por tanto, sin detener el vuelo con su magia, tan rápido con fue hacia el tren, Fog procedió a dar la vuelta y dirigirse al reptil gigante para embestirlo con su máxima fuerza, y así cumplir con lo que él creía que sería salvar a aquellos que habían tenido que ser ignorados.

-¡Tan convenientemente yendo hacia acá! ¡Qué no se preocupen! ¡Yo los salvaré a todos!- pensaba iracundo en ese instante clave el corcel oscuro, tratando de convencerse a sí mismo, en lo más profundo de su alma, de que aquello que estaba haciendo resultaría en una resolución inolvidable de heroísmo.

-¡Qué... ! ¿Es eso?- dijo Fog Spirit, percibiéndose, totalmente de imprevisto, como en el vacío, y casi aterrado, debido a la repentina aparición de otra poderosa presencia mágica justo antes de que él pudiera embestir a la bestia como se había imaginado.

Aquella presencia, para gran sorpresa y desgracia de Fog Spirit, había sido algo tan súbito, que su dueño , quien se había aproximado a él volando con su magia, ya se encontraba a su lado, dispuesto a propinarle una patada que sin remedio terminó recibiendo, acabando así por salir disparado hacia el suelo, con el potente grito del atacante dándole vueltas en su mente mientras caía.

-Maldición... es Scorched- pensó con aire de sarcasmo Fog antes de caer como un meteorito sobre una casa, la cual quedó casi completamente destrozada.

No pudiendo evitar encender su aura mágica por la inimaginable efusión, Scorched gritó encolerizado y eufórico al momento de ver a Fog caer tan abruptamente al suelo, como si aquello hubiese tenido el fin de anunciar su llegada a los grisáceos que ya parecían tener probabilidades nulas de salvar sus vidas, no obstante, dicha efusividad fue opacada en el unicornio al instante que un estruendoso rugido sonó atrás suyo de manera repentina.

-¡Ugh! ¡Quieto tú reptil gigante!- espetó de forma ridícula hacia el monstruo Scorched, disparando un rayo mágico de considerable tamaño a uno de los ojos de la bestia producto del sobresalto, logrando con esto un efecto contrario al que él esperaba, es decir, le hizo iniciar a esta un colapso de ira que le condujo a correr con locura hacia donde estaba estático el unicornio, quien pasmado pero audaz, eludió la embestida con facilidad gracias a su teletransportación, sin embargo, Scorched nuevamente se halló sorprendido al ver que la bestia continuó corriendo torpemente en la misma dirección, la cual eventualmente le haría aplastar a los grises restantes en la estación de tren.

Por unos momentos, Scorched se percató de una gran pena en su interior producto de lo que estaba por ocurrir, pero entonces, sintió nuevamente la presencia mágica envolvente de Burning, lo cual a su vez le hizo darse cuenta de que el tren, el que era su objetivo principal, ya se encontraba bastantes cuadras más allá en el norte.

El monstruo súbitamente generó un fuerte estruendo; se había tropezado y ya estaba por terminar con los grisáceos sobrantes de Ponyville, y antes de poder fijar perfectamente su vista sobre ello, Scorched percibió con terror la presencia de Fog Spirit resurgir a sus espaldas, y a pesar de lo veloz que fue para voltearse, aquello no fue suficiente, y recibió, antes de poder protegerse, un potente golpe en su costado izquierdo, el cual provocó que escupiera un poco de saliva, y finalmente, terminara por ser impulsado hacia el suelo, tal como él lo había hecho con Fog cortos instantes atrás.

El inmenso cuerpo del reptil ya aplastaba los cuerpos de los grisáceos, no obstante, Fog Spirit solo dio media vuelta y miró hacia el tren, para luego darse un pequeño impulso y empezar a volar, primero, con una sumamente extraña tranquilidad, de la cual Scorched ágilmente sacó provecho, pues en lugar de caer como Fog, con la ayuda de su magia, este logró rebotar con el aire para retomar el rumbo hacia el unicornio con gran velocidad, logrando con aquello cruzarse otra vez con Fog, quien con ojos de plato producto de la nueva sorpresa, fue golpeado en la cara fuertemente por Scorched, y en seguida, nuevamente recibió un golpe de parte de este, ahora con mucho más furor, y al mismo tiempo llevándolo velozmente hacia el suelo con su casco sobre el rostro de Fog, mientras también cargaba iracundamente su cuerno para, al final, lanzarle un poderoso rayo mágico a su enemigo justo después de azotarle contra el suelo con su casco aún encima de su mandíbula, acabando todo aquello en una explosión que hizo volar gran parte de las construcciones de los alrededores.

Scorched saltó bastante lejos del origen de la explosión, no obstante, aterrizó ágilmente con sus cascos sobre el suelo, deslizándose sobre la tierra otros pocos metros hacia atrás, hasta finalmente quedar en reposo otra vez.

Enfocando sus ojos en variadas dirección como si de un psicótico se hubiera tratado, a la vez que jadeaba de manera moderada, Scorched notó, en cortos instantes, que la presencia de Fog Spirit ya no se hallaba en el lugar, sintiéndose, inmediatamente, un tanto más alarmado debido a ello.

De manera súbita, unos estruendosos movimientos en los escombros, junto a un rugido que ahora, extrañamente llevaba algo de dolor, sonaron a las espaldas de Scorched, quien entonces, con su percepción mágica, volvió a encontrarse con la monstruosa densidad mágica de Fog Spirit, sin embargo, nuevamente, de forma totalmente imprevista y aparentemente insólita, una gigantesca sombra recubrió el sector donde estaba el unicornio, y al momento que este dio media vuelta, se encontró con el horripilante y enorme cuerpo del monstruo siendo levitado, y en seguida, soltado bruscamente, por un aura de tono oscuro, dejándole a Scorched esto en medio de lo que iba a ser una muerte segura.

[Todo se torna de negro por la inmensidad del cuerpo del monstruo, y entonces, se ve el rostro de Burning invertido, y mientras se halla cubierta por los cuerpos de Density, Graveyard, y Ascendant]

-A pesar de todo... Density... y ellas dos... siguen aquí... ¿Cómo es este milagro posible?- dijo Burning en sus pensamientos, sintiendo estos tan podridos por la locura que les atacaban, que ya comenzaba a percibirse incluso como si ya no valiera la pena tratar de crear una salvación, pues ya estaba percatándose, de que a esas altura, intentar de pensar en algo como aquello ya era similar a tratar de ver a través de una densa niebla.

-¡Maldita sea! ¡Si tan solo hubiese confiado más en mi propia magia! ¡En vez de absorber esa gema!- pensó Burning, con ojos llorosos, cejas totalmente elevadas, y con sus dientes juntos y apretados fuertemente, a la vez, sintiendo la unicornio un exacerbado deseo de golpearse a sí misma hasta hacer reventar su propia cabeza.

-Chicas... si morimos... al menos... moriremos juntos...- dijo Density repentina, pero sigilosamente, con todo su cuerpo cubierto por las yeguas, en medio de todo el ruido del tren y las órdenes exasperadas de los grisáceos, y con el semblante de Burning justo en frente del suyo.

-Pero en caso que aún... nos podamos salvar...- agregó el corcel con su voz quebrada, a la vez que provocaba en las pegasos un silencioso llanto, y Burning le escuchaba con completa atención mientras mantenía esa expresión de perturbación emocional extrema de ella.

-Burning... ¿Recuerdas lo que hicimos para salir de la encarcelación mágica?- dijo con cejas elevadas Density, pero a la vez, con un tono algo más serio, cuya respuesta fue un pequeño quejido de parte de Burning, esto como reflejo del horripilante abismo de desesperanza que en ella comenzaba incluso a dejar escapar la alteración de manera involuntaria.

-He perdido mi magia, Density... lo siento...-

-No importa... si te mezclaste con magia oscura... eso lo noté al instante... pero tal vez... si sacrifico mi magia para que se complemente con la tuya...-

[Repentinamente, se cambia de escena, y se ve a Scorched esquivando justo a tiempo el cuerpo del monstruo con su agilidad mágica]

-¿Qué carajo? Qué formas más enferma de...- pudo decir con prisa Scorched, luego de eludir al cuerpo del monstruo por los pelos, antes de recibir un poderoso golpe estando ya en las alturas, así como una explosión de gran radio ocurre repentinamente, acabando por caer al suelo de la misma forma que Fog Spirit lo había hecho hace unos instantes, tirando abajo con la caída una casa que ya se encontraba un tanto dañada.

Aquel sector del pueblo de Ponyville había quedado totalmente destruido, y además, con un monstruo gigante muerto ahora sobre sus escombros. Aquello no tuvo necesidad de ser observado por Fog Spirit desde los aires por más de un segundo para saber que él ya no tenía nada más que hacer en ese lugar, no obstante, al voltear su cuerpo en el aire para prepararse a volar velozmente, el sentir, luego de aquello, un casco tirarle de regreso a la superficie fuertemente justo cuando ya se aprontaba para alcanzar el tren, le haría cambiar su pensamiento sobre Scorched drásticamente, y en un abrir y cerrar de ojos.

-¡A por ellos jamás! ¡Basura oscura!- espetó iracundo Scorched, lanzando a Fog con sus cascos del mismo modo que exclamó contra él, demostrando no tener deseo alguno de ceder ante la idea de dejar al corcel cumplir con su deber auto-impuesto.

A tan solo unos metros del suelo, Fog se repuso con su levitación, y aprovechando a la vez el moméntum proporcionado por la fuerza de Scorched, recuperó su estabilidad en medio del vuelo, así logrando aterrizar en otro sector de Ponyville en una distancia relativamente corta, y arrastrándose un tanto antes de acabar completamente quieto.

-Me veré obligado... ¡Voy a convertir en un batido de órganos a ese hijo de... !- pensó furioso el dios gris luego de poder quedar quieto, girándose después tan encolerizado como sus pensamientos, solo para encontrarse inesperadamente, y tan solo a unos metros de él, con un poderoso rayo de magia que había sido lanzado por Scorched justo antes de ese momento.

Fog reaccionó de manera prácticamente instantánea, e independiente de su exaltación, detuvo con relativa facilidad el cuerpo de magia, no obstante, al tratar de contrarrestarlo con su magia, debido a la inestabilidad que ya llevaba la carga mágica de Scorched producto de la resistencia de Fog, al hacer contacto con la magia oscura de este último, dio como resultado una explosión considerablemente potente que le impulsó hasta impactar contra una casa media destruida, no muy lejos del origen de la explosión.

Sobre el área permanecía ahora una densa nube de polvo provocada por la coalición de energías, y Fog Spirit ahora estaba cubierto por ella, no obstante, Scorched sabía perfectamente que Fog estaba bajo la nube pues percibía perfectamente su esencia oscura. A su vez, por ello decidió bajar rápidamente a tierra para la siguiente vez enfrentarse de manera totalmente directa a su despreciado adversario.

-¡Sal ya imbécil!- exclamó fastidiado Scorched, al mismo tiempo, encendiendo su aura mágica para aprontarse a cualquier aparición súbita del enemigo.

La impaciencia parecía ganarle a Scorched, y como muestra de ello, este disparó con ira un rayo mágico en con la dirección que él estimaba, se hallaba Fog.

Otra explosión se produjo, y con ello, otro estruendo que pretendía provocar de cierta forma al unicornio oscuro.

Ya cansado por el aura de suspenso, Scorched comenzaba a pensar en elevarse nuevamente para ir en persecución del tren, puesto que no olvidaba que alguien clave iba ahora mismo en él, no obstante, un ruido de extraña naturaleza llegó repentinamente a los oídos de Scorched, y entonces, con velocidad infernal, Scorched sintió una oscuridad acercársele, que luego se convirtió en un cuerpo atrás suyo, y por último, en una violenta patada que le hizo volar hasta impactar con gran brusquedad un montón voluminoso de escombros, acabando parcialmente cubierto por estos.

Entre quejidos de sobresalto y dolor moderado, insólitos aplausos comenzó a escuchar Scorched desde el frente, y a no mucha distancia entonces, apareció en su campo visual Fog Spirit mientras este golpeaba sus cascos a modo de broma, con un semblante que transmitía algo oscilante entre el sarcasmo y el fastidio total.

¡Felicitaciones Scorched! ¡Apareciste de nuevo! ¡Y para mejor garantía con un nivel mágico que es rival para el mío!- dijo con inimaginable molestia Fog Spirit, sumándole a ello su sarcasmo pasivamente agresivo y humor hipócrita, lo cual funcionó en ambos sujetos como un nivelador en la balanza de desprecio recíproco, generando esto a su vez, una reacción de ira en Scorched, cuyo efecto le obligó al unicornio a sacar su cuerpo de los escombros con cierta brutalidad de parte de su aura mágica.

-¡Te quedarás aquí conmigo marioneta de marionetas! ¡Sé lo que quieres hacer! ¡Parece que olvidas que también fui tu monigote por un tiempo!- afirmó en seco Scorched para hacer sentir cierta humillación en Fog, no obstante, aquel no evidenció importancia empleada alguna en las palabras de su viejo soldado.

-Déjame terminar... ¡Una pena que lo que haz igualado sea nada más que un miserable nivel basal!- mencionó Fog con ira a la vez que empezaba a activar su tétrica aura obscura, la que sin embargo, parecía no ser muy temida por Scorched en primeras instancias.

La táctica del inducir el terror indicaba no funcionar, por tanto, ahora con la clara intención de simplemente aniquilar a su contrincante, Fog puso en uso aquella agilidad mágica infernal que poseía.

En un pestañeo, el líder gris había desaparecido totalmente, no obstante, bastó otro misero pestañeo en Scorched para hallarse este, de la forma más súbita imaginable, enfrentado a una ráfaga monstruosa de golpes por parte de Fog Spirit.

Con rapidez indudablemente fuera de lo ordinario, Fog lanzó ocho pegadas a Scorched que este último cubrió a penas, así como un cojo trata de correr torpemente, y en seguida, una última pegada que concretó la ráfaga, dio de forma certera en la mandíbula del unicornio, al mismo tiempo, haciéndole volar por el gran poder del golpe, hacia otra acumulación de escombros de manera irremediable, pues el aturdimiento momentáneo no le permitiría reponerse en medio del aire para hacerle la situación más difícil al enemigo.

Otra nube de polvo, esta vez menos densa, acabó rodeando a Scorched luego de romper una muralla de otra vivienda en el trayecto de ser detenido por los escombros que yacían en todo ese sitio. Dicha nube de polvo creyó Scorched, sería suficiente para asegurar su reposición instantánea, no obstante, en seguida y demostrándose sin misericordia, Fog Spirit surgió del polvo súbitamente para propinarle al unicornio una patada que fue severamente eficaz en el estómago a pesar de que amortiguó esta parcialmente con sus cascos.

Se veía Scorched aturdido nuevamente, no obstante, ya un tanto acostumbrado, en medio del impulso por el ataque de Fog, fue capaz en esta oportunidad de realizar algunas acrobacias con su magia para arrastrarse por el suelo en vez de caer estrepitosamente en él.

La presencia oscura se sintió venir veloz otra vez a las espaldas, pero le siguió un movimiento impredecible por parte de Scorched, y realizó este, en el momento preciso antes de que su rival le tocara, una media vuelta inmediata junto a una teletransportación exacta, con la que en el mismo instante, se colocó justo tras Fog con su casco hábil alzado, y con un golpe efectivo y de cólera en su nuca, sorprendió un tanto al corcel, y a la vez, le hizo arrastrarse hacia su frente una cantidad considerable de distancia.

Cierta sorpresa invadió al corcel oscuro en la brevedad del instante, y entonces aquel sentimiento se desvaneció para convertirse en enojo al escuchar un grito de ira por Scorched luego de haber sido atacado por este último.

Scorched cayó preso de la ira otra vez, encendiendo de forma excesivamente enérgica su magia producto de aquello, llegando así a ampliar el tamaño de su aura bastante más allá de lo que era normal para él, y en seguida, uso su teletransportación tal como en la ocasión anterior, propinándole otro fuerte golpe en la cara a Fog Spirit, quien independiente de lo poderosos que eran los golpes de Scorched, demostraba a cada instante una resistencia más inquebrantable, evidenciándole ello a Scorched con la evasión impecable de su siguiente ataque a pesar de haber estado arrastrándose de espaldas con sus cascos.

La estupefacción del unicornio fue ineludible para Fog, y este, tomando provecho de aquello, le atacó brutalmente en la quijada en ese minúsculo transcurso de tiempo perdido por Scorched, el que se llevó otro violento empujón contra sí, no obstante, ahora en lugar de resistirse, simplemente siguió fluyendo con la fuerza y su magia, y posterior a recuperar la seguridad por un segundo, el sobresalto fue mayor cuando, luego de volver a levantar la mirada, de forma tétricamente repentina, Fog estaba otra vez en frente suyo, con su casco levantado y listo para atacarlo, y con una forma de energía mágica brotando de su extremidad, ya rozándole la piel y a punto de ser liberada.

-¿Qué es...?- pensó atónito Scorched desde uno de los más complejos sentimientos, el cual parecía surgir de una mezcla indescriptible de confusiones.

Respondió a las circunstancias de ese específico instante con un "Púdrete" Fog Spirit, y disfrutando, de agregado, del maligno placer que le produjo dejar con ojos de plato a Scorched por ese último movimiento que consideraba propio de sí, desprendió la masa mágica sin piedad sobre Scorched, y seguido de aquello, para Scorched, el unicornio había desaparecido entero como en los intercambios de ataques anteriores.

-¿Cómo puede disparar magia desde otras partes de su cuerpo?- preguntó todo enredado y confundido en sus despavoridos pensamientos Scorched, además de pasmado por verse a sí mismo habiendo sobrevivido al ataque con haber colocado sus cascos lo necesariamente rápido delante de sí como para poder sostener y protegerse de aquella carga mágica oscura, cuyo tamaño no era para nada despreciable, mas su poder sí se volvía menos agresivo para los cascos del unicornio con cada metro que la magia le empujaba atrás.

La velocidad con la que retrocedía Scorched en cortos instantes se había vuelto bastante más lenta, dándole esto al unicornio un pequeño suspiro, el cual fue terminado despiadadamente por el resurgimiento del contrincante, para este ahora, junto con un semblante de macabro aire y maquiavélica emoción, mostrarse volando nuevamente, a una distancia ya considerable del suelo, no obstante aún de relativa pequeñez, con su aura oscuro de tamaño y energía ahora aun más estremecedores que en las ocasiones pasadas, y al último, un rayo mágico tan cargado y todavía contenido en su cuerno, que asemejábase ahora a una gran esfera de un tono oscuro y escalofriante.

Una expresión de perturbación suprema sobre el rostro de Scorched, y el sobresalto por aquella vista totalmente imprevista fue tal, que ello le hizo despojarse sin dificultad alguna de la masa mágica contra la cual se hallaba luchando, solo para luego darse cuenta de que ya no encontrábase en el lugar el enemigo.

Daba ahora vueltas infinitas en su mente para reencontrarse con la presencia mágica de aquel demonio de oscuridad como un total psicótico, y con su aura mágica encendida meramente debido a la sobredosis de imprevistos.

Juró por un segundo, sentir la magia de Fog Spirit a sus espaldas, sin embargo, de súbito, luego de girarse paranóico y con su cuerno cargado por si el peligro embestía, desde un costado superior a su derecha, en los aires, y a ni siquiera unos cuarenta metros de Scorched, un grito de pesadilla junto a una liberación de energía equivalente, se dieron, afectando sin consideración alguna, al ser de Scorched a nivel de esencia por ese mínimo instante.

Se veía venir, de manera repentina, aquella inmensa carga mágica disparada por semejante parásito, hacia Scorched, desde sus ojos, como si hubiese estado casi estática, lo cual correspondía a otro de los juegos de su mente, la que hallábase tan estancada en el sobresalto, que aparentaba en ese momento encontrarse en un estado vegetal, no obstante, duró algo ínfimo aquello, y Scorched recobró en ese mismo instante la consciencia sobre la situación, y entonces, en tiempo justo, antes de recibir una monstruosa explosión sobre toda su cara, pudo en una maniobra de máxima agilidad, disparar un rayo mágico de parecido tamaño al de Fog, con una sorprendentemente aumentada potencia mágica, con lo cual fue capaz de hacer frente a la ultimatum de Fog al momento del estruendoso impacto de ambas magias.

El impacto fue bien soportado por Scorched, pero en ello, notó él entre el dolor y la horrenda exasperación, que después del choque, el poder de Fog Spirit empezaría a eliminar su magia y aplastarle irremediablemente, y en poco tiempo, no obstante, la efusividad del momento de ninguna manera le permitiría a Scorched percatarse de que inconscientemente, ya estaba asumiendo una penosa y patética muerte, haciendo esto que bajo la misma inconsciencia, su cuerpo comenzara a rendirse en lugar de dejarle a él exigirse lo máximo posible para salvar su vida, pero en vez de eso, ahora se vio totalmente acorralado, con su cuerpo cometiendo traición hacia sí mismo, y en ese comienzo del abismo, súbitamente el unicornio vio destellos en sus recuerdos, cuyas voces a la vez ya hacían ruido en su mente.

-¿Mamá?- dijo la voz de un Scorched infante, con vacilación en su timbre, a la vez que en el exterior, el unicornio emitió un fuerte soplido por lo involuntario del recuerdo.

-¿Qué... ? ¿Qué haces mamá?-

-¡Sabes niñato... ! ¡A veces siento que el idiota de tu padre tenía razón!- contestó la madre con una ira que para Scorched era vacía y sin derecho a ser.

-¿Qué demonios hice madre? ¿Si hace tan solo un rato... me mimabas?- pensó luego del recuerdo Scorched.

-¡Qué digo! ¡Siempre con tu cabeza en el trasero! ¡Lacra inservible!- espetaba una voz masculina antes de dar un empujón despectivo de la nada mientras el cuerpo del unicornio aún no acababa de someterse.

-¿Por qué... me insultas?-

-Tu madre es una cobarde pasiva agresiva que se ha vuelto imposible de complacer, y tu padre, que era peor, además está ahora muerto, ¿Quieres de verdad seguir con esto?- articuló otra voz que provocó en el semblante de Scorched una expresión enfermiza en su totalidad, pues se trataba, en efecto, de las primeras palabras que le dirigió Fog Spirit.

-¡Te lo imploro! Por favor... ayúdame... me quieren matar... soy de la tribu... lo juro...- decía con un quebrantador llanto otra poni de los recuerdos de Scorched, los cuales, ahora, gradualmente comenzaba a empujarle de regreso a la batalla.

-¿Y qué diferencia... ?- se escuchó finalmente en las memorias del corcel, cuyo último componente había dejado ya su rostro completamente transformado en el de un psicótico, con sus dientes mostrándose apretados a morir, como aquellos de un lobo enfurecido.

-¿Qué diferencia hará si lo matamos o no?- dijo al mismo tiempo que ahorcaba a Further, una enteramente enfadada Burning, a no mucha distancia mientras se veía Scorched tirado en el suelo.

-Mucha...- gruñó Scorched, volviendo a lo tangible gracias a su propia voz, cuya entonación desde ahora recibía un carácter ascendente, hasta llevar al corcel al grado de proferir como un auténtico loco, a la vez que sentía, como si se hubiese visto incorporado algo divino, como sus fuerzas se reponían con tal monstruosidad, que en cualquier otro instante, aquello le habría dejado más que atónito al unicornio.

-¡Mucha! ¡¡Mucha diferencia hiciste al no matar a ese pobre diablo!! ¡¡¡Mocosa!!!- exclamó Scorched con una efusividad que desprendió directo de su perturbada alma.

Scorched se había reincorporado a la resistencia nuevamente, y para estupefacción de Fog Spirit, con un potencial mágico verdadero en relación a lo que él había percibido anteriormente, y entonces, con aquella insuperable restauración, desatándose totalmente con su voz, Scorched reavivo su rayo mágico en contra del de Fog Spirit con tal intensidad, que este comenzó a absorber toda la descarga mágica del líder gris con preocupante rapidez, y aun luego que este último intentara reivindicarse, la energía de Scorched continuo avanzando sin verse muy afectada.

-Maldito... que le posean mil demonios...- espetó con un murmullo Fog al ver, con cierto humor y fastidio a la vez, que no tenía caso hacer una recarga rápida sobre su rayo mágico, dejando así entonces, que el ahora gigantesco y mucho más enérgico rayo de Scorched le envolviera completamente junto a los restos del suyo, lo cual terminó, como ambos unicornios sabían, en una explosión de potencial destructivo suficiente como para destruir varias casas del pueblo desde los aires.

Pasaron los últimos retumbes del estruendo, luego unos finales movimientos de escombros, y entonces, se veía a sí mismo ahora Scorched, después de lanzado hacia sus espaldas un buen tramo, apoyado sobre su espalda en un resto de escombros todavía en pie, con sus ojos dejando ver como una ventana a través de lo atónito de su alma.

-Esto... ¿Cómo?- dijo Scorched pensando con aturdimiento, asustado, valga la redundancia, por lo sobresaltado que se hallaba y, al mismo tiempo, sintiéndose este llenado abrupta e invasivamente por una peculiar sensación de insólito milagro, y posterior a ello, ya envuelto en aquella forma llamativa del sentimiento de gratitud, el unicornio percibiose, ya sin siquiera ser capaz de sacar conclusiones sobre su cuerpo propio, de completo imprevisto, similar a un enano aplastado por gigantes, a lo que simultáneamente se le sumaba su descomedido gasto energético por su magia, y al concluir con su realización mental, el corcel cayó al suelo con estrépito, el cuerpo quebrantado a lo sumo, y no haciendo algo más que colocar con torpeza un casco entre su rostro y la tierra para luchar contra la gravedad, sin embargo, independiente del descabellado desgaste sobre su físico, aunque jadeando ruidosamente, Scorched mantúvose consciente casi perfectamente luego de ganar consciencia sobre sus aplastados poderes.

Permaneció Scorched en la posición que su demacrado cuerpo le había forzado a tomar por unos cortos instantes, extendido de forma extraña sobre los pedazos de escombros, hasta que volvió a su mente como un destello, el recuerdo de los equestres en el tren, y jadeando ruidosamente a la vez que desesperado, colocó de inmediato, aunque ahora con más notoria dificultad, sus cascos delanteros sobre el suelo y junto a su pecho para darse un impulso que le devolvería a estar sobre sus cuatro patas.

Se hizo consciente al instante de su exageradamente estremecedor jadeo Scorched, el cual ya le hacía sentirse hiperventilado en ciertos instantes, y parejo a ello, el unicornio encontró el origen aquel destello fugaz pasado de su mente en algo que ahora nuevamente podía sentir, es decir, la densidad mágica de Burning a la distancia, a la vez percatándose del peculiar detalle que le advertía al unicornio que aparentemente el tren ahora estaba disminuyendo su velocidad.

-¡La intersección de Canterlot! ¡Deben estar llegando ahí!- pensó para sí Scorched, aún con pesada respiración, no obstante, ya relativamente repuesto de su preocupante cansancio, con lo que procedió inmediatamente a sobrevolar el ya arrasado pueblo de Ponyville como en las veces de antes lo había hecho desde el mismo punto en que se hallaba desde el plano del suelo.

Encendió otra vez su magia el unicornio alrededor de su cuerpo, y a pesar que con dificultad había hecho esto ahora, el fuerte regreso de su foco en los equestres compensó su desgastado potencial mágico de manera que era posible notarlo.

Meditó Scorched un tanto justo antes de decidirse a ir temerario de vuelta en contra de los grises, y entonces de súbito una cierta oscuridad notó él que comenzaba a formarse sobre su visión, y de primera creyó Scorched con seguridad, que aquello no era más que una ilusión generada por la gran exigencia que el conflicto contra Fog Spirit le había obligado a ejercer sobre sí mismo. Ello era totalmente cierto en el instante.

Poca preocupación manifestó el corcel por dicho detalle, y en seguido se mentalizó para ir con decisión contra los guerreros grisáceos para rescatar a sus últimos rehenes de un desvanecimiento seguro, pero un pestañeo más ocurrió, y el engañoso cansancio se transformó en una tétrica silueta de una densa presencia, y con Scorched por ello, con su espíritu gritando petrificado a través de sus ojos ahora de plato, la silueta se volvió al instante una gigante masa negra y viscosa, y como un susto de los más fulminantes, antes que Scorched fuera capaz de confrontar aquel malditamente impredecible suceso, la entidad acometió contra él en primer lugar, y le aplastó con severa violencia envolviendo su cuerpo con ridícula rapidez, y empezó a tomar forma esta mientras desde abajo Scorched luchaba chillando con terror, dando golpes a la masa negra que en poco tiempo ya a penas le deformaban.

Scorched ya se hallaba totalmente envuelto en la entidad, y siguiente a ello, esta última acabó rápidamente por formar el cuerpo de un corcel bastante físico, y luego, sin antes retorcerse un tanto el cuerpo, generó este de sí mismo un repentino resplandor que inesperadamente se transformó en una mediana descarga mágica, la cual a su vez, arrastró a Scorched consigo al tiempo que esta daba otro grito por seguir forcejeando con la masa oscura.

El cuerpo, ya casi totalmente formado, comenzó a bajar lentamente hacia el suelo mediante levitación mágica, mientras se le veía rodeado ahora por un aura de un rojo lúgubre, y entretanto, Scorched luchaba inútilmente contra el rayo de magia, y mirando a sus espaldas en un instante ya tardío, el unicornio vio, con sobresalto en sus ojos, que una casa bloqueaba la trayectoria totalmente, y sin nada más que poder hacer, el rayo mágico junto a su cuerpo irrumpieron en la vivienda al romper su paredes, donde en seguida la carga mágica explotó sin remedio, dejando pocos trozos de la construcción todavía en pie.

Sintió en su totalidad Scorched el peso que ahora había tomado su cansancio físico, hallándose extrañamente ensordecido por la relativamente pequeña explosión, mientras a su vez, volaba por los aires por un tiempo que sería corto, sin siquiera saber que era de él ya al incluso haberse nublado por ese momento su visión.

Tocó nuevamente suelo con cierto estruendo, por el cual recobró sus sentidos con algo de dolor y susto, acabando así extendido boca abajo, y delante de una casa que milagrosamente no tenía daño alguno.

Scorched, con estabilidad física ya comprometida, se retorció primero un tanto antes de proceder a volver a pararse sobre sus cascos, donde luego sintió, viniendo desde la nube de residuos que aún permanecía sobre la casa destruida, como un fenómeno que estremeció todo su ser, la misma presencia mágica que era de Fog Spirit, con la terrorífica diferencia que ahora Scorched percibía esta mucho más abrumadora, lo cual le hizo experimentar al unicornio, después de años de exaltarse patéticamente a sí mismo, aquel característico y paralizante frío que traía consigo el vacío del inevitable pavor.

Se irguió inmediatamente con su sacudido espíritu Scorched, no obstante, embistió contra él antes aquel absurdo cuerpo que sobre sí se había formado en instantes aún frescos, habiendo sido aquello con tal fuerza sobre el estómago del unicornio, que antes de hacerle salir brutalmente impulsado por el monstruoso ataque, este regurgito algo de saliva junto a cierto contenido gástrico mezclado con un poco de sangre.

Destruyó por el impulso otras cuantas paredes en una casa, y otra vez bajo escombros, Scorched ahora no fue capaz de hacer más que sacudir estos un tanto anterior a que el ser oscuro apareciera nuevamente delante suyo como si de repente las cosas hubiesen sido capaces de surgir y desaparecer de forma aleatoria.

Scorched levantó con torpeza un casco para atacar y demostrar que todavía tenía fuerzas, no obstante, como si ello hubiese sido un insulto, el corcel oscuro golpeó con desmesurada potencia a Scorched en su demacrada cara, ataque cuya trayectoria siguió el enemigo y terminó en tiempo insignificante para azotar al unicornio contra el suelo con mayor brutalidad.

Ya comenzando a desistir inconscientemente, Scorched miró de reojo al corcel con su rostro abruptamente presionado contra el suelo, y en efecto, como era obvio de esperar, aquella escalofriante masa negra era Fog Spirit, y tenía ahora un aspecto más imponente, con pelo un tanto más alargado y constitución física notoriamente superior.

-Aquí te despedazaré, y será este miserable pueblo tu tumba- espetó Fog con semblante y carácter amenazante que ya traspasaban lo demente.

-Pero aún puedo, en realidad, perdonar tu penoso trasero- agregó Fog con tétrico sarcasmo, mientras ahora sostenía del pescuezo a Scorched con sus dos cascos, y sin dar importancia ni en broma a que con ello ya estaba asfixiando al poni.

-No...- susurró con dificultad y sus ojos mirando abajo Scorched.

-Habla pobre diablo-

-¡¡Jamás!! ¡¡Jodido demonio!!- exclamó con furia instantánea Scorched en un último intento de aprovechar al máximo sus energías restantes, las cuales fueron, por sorpresa, suficientes para que Scorched se zafara ágilmente de Fog para al instante lanzarle un golpe iracundo.

Impresionó un tanto a Fog que todavía pudiese Scorched hacer esa clase de movimientos, sin embargo, de vuelta a la acción, aquel ataque fue tan lento para su ridículamente perfeccionada velocidad que, al momento que Scorched ya había fallado y regresaba su brazo a su posición original, él ya había agarrado con fuerza descomedida uno de sus cascos traseros.

Scorched sintió que repentinamente algo le levantaba, y entonces, recién cuando ya estaba por ser azotado contra el suelo nuevamente, supo él en verdad lo que ahora sus poderes significaban para los de Fog Spirit.

Un gruñido de cólera anticipado dio Fog, y como un trapo sucio al instante fue Scorched impactado contra el suelo, siguiéndole la repetición del movimiento hacia el otro lado, y en seguida el tercer azote, en el cual Fog soltó a Scorched, y aquel último ataque fue de violencia tal, que hizo rebotar al unicornio como una pelota.

Incluso el mismo Scorched habría esperado quedar con todas sus extremidades molidas, no obstante, se encontró aún con fuerza, y en el rebote, hizo en el aire una peculiar maniobra que le dejó en posición de atleta y con cierta estabilidad, solo para que paralelo con ello, su aplastado rostro volviera a encontrar el casco hábil de Fog, el cual le dio un golpe en la quijada que le hizo tambalearse y retroceder.

Mientras seguía tambaleándose, Scorched se topo con la presencia mágica de Fog otra vez en frente suyo, con lo que pudo lanzar un torpe golpe hacia este antes de chocar contra él, pero se repitió el juego de la rapidez, y Fog ya le había dado otra pegada al otro lado de la mandíbula mientras él dirigía todavía su ataque, y contiguo a ello, apareció de la misma manera Fog ante Scorched varias veces más, con Scorched realizando ataques progresivamente más torpes, y siempre con el mismo resultado.

Scorched intentó en un momento dado, salir de aquella estupidez que estaba haciendo, y con sumo esfuerzo elevó su cuerpo lo más rápido posible con su magia mientras aún movíase atontado, y de súbito una súper patada alcanzó su vientre, impactando por ello en el suelo con gran estrépito nuevamente.

Se posicionó de nuevo, ya con aturdimiento mortal el unicornio, y como última alternativa, al sentir a Fog detrás de sí, pensó en rayos mágicos. En seguida, tratando de ser sorpresivo, Scorched se giró y disparó un débil rayo para lo que era su poder real, cuyo objetivo le evadió sin dificultad.

Apareció como por arte de aleatoriedad el unicornio oscuro a la derecha, e invadido ya por la desesperanza, con grito flojo Scorched lanzó más magia de la poca que le restaba, algunas veces más, las cuales acabaron todas con el mismo resultado de Fog esquivando sin verse bajo aprietos en absoluto.

El último rayo fue disparado, y ya cansado del juego, Fog dejo que la carga mágica le llegara directamente a la cara para mayor intimidación, pues al ocurrir aquello, con su cara por debajo de la del líder, Scorched vio con horror como Fog no había sido herido en absoluto.

Justo posterior a eso, Fog encolerizado tomó con sus cascos la cabeza de Scorched para golpearla sin piedad contra la suya, y acto seguido, y no bastándole con ver lo molido de Scorched, Fog lanzó al aire al destruido poni para finiquitar su demostración de superioridad con una mortífera patada en un costado del unicornio, que incluso le rompió algunas costillas.

Scorched rodó y rebotó lejos de Fog por la fuerza de aquel horrible ataque, y continuó hasta alcanzar con cierto estruendo un muro de otra casa, donde quedó sentado y cabizbajo, totalmente incapaz de siquiera mover sus miembros ya, e incluso aparentemente muerto, no obstante aún consciente y respirando.

Pasaron algunos segundos entre los sucesos, y en ellos, Scorched repentinamente se percató de que realmente, ahora la idea de morir ya no le perturbaba en absoluto, lo cual, paradójicamente, le perturbaba.

-Al fin y al cabo... por cuenta propia tomaste el camino- dijo una voz un tanto corrompida de sorpresa junto a Scorched, quien al ser consciente ya de todo lo necesario, ni siquiera lucharía por levantar de manera humillante su masacrada cabeza.

-Terminaste percibiendo todo como se te antojó... tuviste el descaro y la bajeza de aparentar seguir la oportunidad, ¡Yo te di... una oportunidad!- agregó junto a aquella exclamación final Fog Spirit, agregando a ello, hecho ya un diabólico, otro violento golpe en el estómago de Scorched, y además, la macabra torsión de uno de los cascos de este, y peor aun, este ya ni siquiera tenía las energía para emitir un grito que demostrara todo el dolor.

Vino un último golpe, violento como los anteriores de Fog, que dejó a Scorched arrastrarse un poco en el suelo, para la final acabar boca abajo, posición que el dios gris invirtió con su telequinesis para no dejar de mirar al unicornio.

-No, ¡Te di la oportunidad! ¡¿Y ahora quieres llorar?! ¡¿Años después?!- cuestionaba ahora Fog a Scorched con ira repentina, mientras el último, tan solo miraba hacia el tétrico y nublado cielo con dientes apretados y ojos llorosos.

-Eres el más patético de los rebeldes, Scorched. Me quieres reclamar... ¿Por una decisión que tomaste tú solo?- preguntó Fog con ojos abiertos, lleno de ira de forma tal que ya no era capaz de expresarla con su rostro y voz.

-Heh... exac-to...- tartamudeó Scorched un tanto burlón con sus últimos ánimos.

-¡Te moleré!-

Todo constatado acabó con aquella última afirmación enferma de Fog, quien dio un salto que le elevó con alta velocidad hasta un punto no muy lejano sin que Scorched se percatara.

-Reclamo... porque prometió... algo que estoy seguro... él sabía que nunca podría cumplir- pensó con una pequeña y tonta risa sobre su rostro Scorched, explicándose a sí mismo sus motivos para haberse ido del lado de los equestres.

-De igual forma fui un imbécil... al optar por algo que obviamente no era de confiar- dijo Scorched nuevamente en sus pensamientos.

Con todos sus sentidos deteriorados de manera irremediable, lo único que logró distinguir el unicornio en las alturas, fue una inmensa masa de algo desconocido que de entero súbito había surgido, y parecía ser también, que él, en su agonía, ya estaba al borde de ser alcanzado por aquella masa gigante.

-¿Por qué darle importancia ya? Lo más que puedo hacer... es creer que se salvarán- meditó Scorched con el pavor transformado en melancolía, a la vez que, repentinamente sintió una carga mágica abrumadora al punto que parecía iba a hacer explotar su cuerpo.

-Solo... lamento tanto que ustedes hayan tenido que ser parte... de esto que ahora puedo llamar... mi suicidio- pensó el corcel con angustia máxima, sin parar de mirar hacia el cielo, con unas lágrimas ahora brotando de sus ojos, las cuales anticiparon la última horripilante desgracia; el que sería el estruendo final.

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